AL GRANO
Rajoy, candidato: su causa electoral reclama un cambio de discurso
@Antonio Casado - 11/09/2007
Estaba previsto desde que en junio pasado Acebes acordó con el jefe la inclusión del trámite en la agenda de setiembre. Pero sus adversarios se las han arreglado para presentarlo como una decisión precipitada por la necesidad de reforzar el incierto liderazgo de Mariano Rajoy.
Desde ayer ya es el candidato oficial del PP a la Presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales, en las que se decidirá la muerte política de Zapatero o la del propio Rajoy. La Junta Directiva, el órgano depositario de la voluntad soberana del partido, le designó sin oposición de ningún tipo como la persona más cualificada para derrotar a Zapatero en las urnas.
En su discurso posterior, Mariano Rajoy se mostró convencido de que la victoria electoral es posible y exigió a los 500 principales que orienten todos sus esfuerzos a lograr dicho objetivo. No a boicotearlo. Lo segundo es cosecha propia del comentarista, pero se deduce de su regañina, más o menos elíptica, a quienes han alimentado lo que en conversaciones privadas don Mariano califica de “serpiente de verano”.
Sin señalar. “Quienes tienen mucho que ganar y quienes no tienen nada que perder”, me comentaba el otro día alguien muy cercano al líder del PP. A cualquiera se le ocurre que encajan perfectamente en ese perfil Alberto Ruiz-Gallardón, que va subiendo la cuesta, por un lado, y don Manuel Fraga, que la va bajando, por el otro, los dos nombres que polarizaron la absurda y extemporánea polémica de las última semanas sobre la sucesión en el PP.
Es lógico que ayer Rajoy quisiera pisarle la cabeza a esa serpiente de verano. Sin embargo, eso no tiene ningún recorrido como condicionante de la suerte electoral del PP. No son los enredadores propios ni los oportunistas ajenos quienes van a decidir la victoria o la derrota electoral de Rajoy en las urnas de marzo, sino el discurso que despliegue en los seis meses que faltan. Pero, sobre todo, el discurso que ha desplegado en los tres años y medio transcurridos desde el 14 de marzo de 2004.
¿Cómo ha sido ese discurso? Muy atento a las huestes del PP más proclives a ser movilizadas –un voto incondicional, al fin y al cabo-, pero más bien desatento con el votante centrista que protagonizó la barrida electoral de Aznar en el año 2000. Un discurso cautivo del último Aznar, el luto por el 14-M y el cerco despiadado al Zapatero pacificador y precursor de la imaginada ruptura de España. Además puso en estado de vigilia permanente al tradicional votante socialista y le empujó en brazos de un Zapatero que nunca logró entusiasmar en el hemisferio izquierdo de la ciudadanía.
Si Rajoy insiste en ese discurso en el tiempo que falta hasta las elecciones -ayer habló de derrotar a ETA, defender la España constitucional y procurar el bienestar de los españoles, que sólo son las generales de la ley-, lo va a tener difícil, en mi opinión.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (38)
38.
gaditano11/09/2007, 18:15 h.
casado no es precisamente independiente
siempre con sus comentarios en contra del pp y a favor del psoe
no nos cuente historias
sele ve , se le escucha y se le lee pero siempre en la misma direccion
es su opinion que no comparto
37.
un ciudadano11/09/2007, 17:45 h.
Al igual que Encar lo del periodismo independiente me da risa. Desde el inicio de la democracia la prensa siempre ha obedecido intereses económicos.
A unos le interesa que gobierne el PSOE y a otros el PP. Más exclusivas,poder, subvenciones... más dinero.
Joer si hasta mediapro o sogecable son incapaces de llevarse bien pese a contar con los favores del gobierno de turno.
Si ZP no acata los caprichos del grupo prisa pues le dan, si gallardón no acata los caprichos de Losantos pues le da...
O es que acaso pensáis que todos los palos que le dio a el País a ZP con la negociación con ETA se debían a que el país no estaba de acuerdo. Eso es de pipiolos, todo se debe a negociaciones internas por las que el grupo prisa no estaba satisfecho.
Lo mismo pasó con el Mundo y Aznar....
En fin en este país el periodismo da risa, o más bien pena. Quien se dedique a contar la verdad y tratar de ser siempre objetivo, no trabaja en ningún sitio. Y si no que se lo digan a ese periodista de apellido Alemán que despidieron del País por criticar abiertamente a ZP en televisión.
36.
encar11/09/2007, 17:09 h.
belcebu, que no te enteras, ya vale con eso que todos los periodistas que apoyan al PSOE lo hacen por independencia y libertad, estoy verdaderamente cansada de tanta demagogia, el periodismo independiente no existe, se lo ha cargado la caterva liberal. Si quieres ser un denominado periodista liberal lo tienes fácil, criticas al PP, a Mariano, a Federico, a los americanos, a los ingleses, a bush y a blair y ya eres un periodista independiente, aunque mientas más que un bellaco y te inventes todo lo que dices, vale ya, no teneis verguenza.
35.
alfio11/09/2007, 14:51 h.
BELCEBU(34): Casado es a la independencia lo que "viene siendo" Pepiño Blanco a la inteligencia.
Que se este reservando para Febrero e intente hacer audiencia hasta entonces no debe engañarle.
34. Belcebú11/09/2007, 13:57 h.
No se metan tanto con Casado. Parece que en este país tengan los periodistas que seguir las directrices de los partidos políticos. Yo creo que es mejor si son independientes, así pueden dar caña por todos lados. Siga así Casado.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otros artículos de este autor
El acoso a la alcaldesa y las horas bajas de los amigos de ETA(10/09/2007)
Cisma episcopal: la Educación para la Ciudadanía divide a los obispos (07/09/2007)
Solbes quiere frenar la euforia electoral del PSOE por miedo a la factura(06/09/2007)
Otros artículos de opinión
Aznar se ha convertido en una burda caricatura de sí mismo Federico Quevedo
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
