DOS PALABRAS
Gobierno de España: farsa de Zapatero
Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero
@Federico Quevedo - 11/09/2007
Mañana por la mañana el portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, preguntará al presidente Rodríguez por cuales han sido las reflexiones personales que le han llevado a concluir que el Gobierno de España es el Gobierno de España. Puede sonar a chiste, y en el fondo lo que parece un chiste es que, desde hace un par de meses, toda la publicidad institucional acabe siempre con la frase “Gobierno de España”, como si acabáramos de descubrir quienes somos, de dónde venimos y adónde vamos. Pero la pregunta es de lo más acertada porque, sin duda, a lo que estamos asistiendo es a una de esas ideas geniales de Rodríguez para ocultar los errores de su gestión y convencer a los ciudadanos de que él parece todo lo contrario de lo que realmente es.
“¿Y como hacemos eso?”, debió de preguntarle Rodríguez a alguno de sus colaboradores, sino a ese prodigio intelectual llamado José Blanco, Pepiño para las huestes de Ferraz. “¡Ya se!”, debió contestar alguien. “¡Lo tengo!”, añadiría un acrisolado Pepiño. Y ese brain storming a los pies de la cama del líder indiscutible de la progresía de salón dio a luz una marca hasta ahora nunca puesta al servicio de los intereses de la izquierda asimétrica: Gobierno de España. Un paso más en la farsa, una absoluta estupidez conducente a considerar a los humildes ciudadanos de este país como unos idiotas sin remedio. Lo cual por otra parte viene siendo la tónica habitual de este Gobierno.
Porque, hombre, que a estas alturas Rodríguez pretenda aparecer como el más patriota de los patriotas, tiene un par de bemoles. Ayer lo definía con acierto Mariano Rajoy, calificando de “posición de disimulo” la que ha adoptado Rodríguez queriendo ser más españolista que nadie y más duro contra ETA que ninguno. Pero a los hechos hay que remitirse, porque sin duda este es el momento en el que el Estado se encuentra más débil que nunca, precisamente porque la política llevada a cabo por Rodríguez durante todo este tiempo ha servido para abonar la insolidaridad territorial, las excentricidades soberanistas y las políticas de exclusión. Si ha habido un presidente que ha gobernado sobre la base de la división, ése ha sido Rodríguez, sin duda alguna.
¿De qué, si no, se le iba a ocurrir a Ibarretxe volver a resucitar su plan soberanista? Según sé, entre el PNV de Egibar-Arzallus-Ibarretxe y el PSE de López-Eguiguren, con el amparo de Rodríguez, existe un principio de acuerdo para llevar adelante algún tipo de reforma del Estatuto de Guernika que incluya el derecho de los vascos a decidir. Pero, es más, no olvidemos que los socialistas catalanes gobiernan en comandita con un partido independentista como es ERC, y que ya está reclamando nuevos pasos en el camino de la soberanía de la Nación Catalana. De entrada, nos hemos tragado la participación de Cataluña en el Campeonato del Mundo de Fútbol Sala, y Tardá anuncia a los cuatro vientos que la Federación Internacional de Bolos ha admitido a Cataluña como nación. Ríanse, ríanse, pero por ahí se empieza, y quien sabe como se acaba, aunque reconozco que cuando lo escuché no pude impedir una sonora carcajada.
¿Y que me dicen del lío de las banderas? ¿Han escuchado ustedes alguna declaración del algún miembro del Gobierno en el sentido de que se vaya a obligar a izar la bandera española allí donde no lo está? Yo no. Ni ganas que tienen. En el fondo les parece cojonudo que los de ANV la tapen y la escondan detrás de una cortina, porque estos chicos del PSOE de Rodríguez tienen tanto aprecio por la bandera española como el que pueda tener Txeroki. Sí, sí, sé de lo que me hablo. No les quepa la menor duda de que si Rodríguez vuelve a ganar las elecciones retomará el diálogo con ETA, roto sólo por la proximidad de unas elecciones generales en las que la sintonía con la banda le restaba votos al personaje hasta hacerle temblar las piernas. A él y a Pepiño. A mi no me extrañaría que, a pesar de sus declaraciones, Rodríguez siguiera intentándolo. Porque, realmente, ¿cuándo ha dicho que nunca más vaya hablar con ETA? Yo no se lo he escuchado, al menos.
En fin, ya saben, este es el reino de la farsa, el país de la mentira, el escenario de la tragicomedia. Bienvenidos todos a la representación de la ópera prima de Rodríguez Zapatero, Mentiroso Compulsivo, escenificada en cuatro actos: la ruptura de los consensos, la división a través de la Memoria Histórica, la destrucción de la solidaridad interterritorial y el diálogo con los terroristas. En eso ha consistido, no lo olviden, esta legislatura. Una legislatura que ha puesto fin a la convivencia civil entre los españoles... Gobierno de España.
Opiniones de los lectores (174)
174.
ostrapeludaMartes, 12/09/2007, 11:12 h.
Caramba Quevedo, cada vez tus soflamas son más apocalípticas: "..Una legislatura que ha puesto fin a la convivencia civil entre los españoles..".
¿Qué fuerte, no?. Yo creo que esa crispación que se intenta transmitir por parte de ciertos comentaristas, es irreal, y no existe en la calle.
173. Eusebio Martínez MuñozMartes, 11/09/2007, 18:59 h.
Para ALFIO (168). Me doy por aludido y manifiesto que prefiero el agua del Cantalar, de la Sierra de Moratalla, y, la de la Sierra del buho. Ambas proceden del mismo macizo. Cerca de allí también se puede comprar agua de Bullas, en sus variedades tinto y blanco.
172.
siruturMartes, 11/09/2007, 18:48 h.
Nou, ya que hablas de respeto deberías por empezar a respetar los idiomas. En castellano "Catalunya" se escribe Cataluña. Y no lo digo con animo de polémica, pero es que nunca he entendido que culpa tendrán los idiomas de nuestras diferencias políticas. (Y no te digo nada cuando en El Mundo leo "Beijing" en vez de Pekín; me pongo malo).
171.
libertoMartes, 11/09/2007, 18:48 h.
PJCM, el sr. Laporta es un cargo electo que preside un club, ni siquiera una SA. No es santo de mi devoción (de hecho desconfío de todos los que ansían presidir un club de fútbol) pero está en su derecho de decir lo que quiera. A quien debería preocuparle lo que diga o deje de decir es al socio, el que paga, aunque luego se quede en casa a la hora de votar, pues a los presidentes estos del fútbol los votan una minoría de socios. Eso sí que es abstención.
170.
pijuz magnificuzMartes, 11/09/2007, 18:46 h.
Ah, ¿pero existe el Barcelona de fuera de Cataluña?
Pues entonces pronto veremos a Laporta, Montilla y Carod pedir que se identifique a la inchada en la entrada de los estadios para que el IVA de las entradas de los del Barsa se ingrese en cataluña. Y el de los bocatas de butifarrra que se vendan durante el partido también.
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