MIENTRAS TANTO
Ver para creer: quienes alimentaron la subida de los pisos son ahora los cruzados contra la especulación
@Carlos Sánchez - 10/09/2007
Se quejaba Hayek hace muchos años de que mientras en todas las disciplinas científicas siempre se avanza -a nadie se le ocurriría a estas alturas del partido patentar la máquina de vapor o formular la teoría de la gravedad en el último número de Science-, en economía no siempre ocurre lo mismo. Cada cierto tiempo, los encargados de manejar esta ciencia lúgubre, como la denominó hace siglo y medio en una célebre expresión el ensayista escocés Thomas Carlyle, caen en la amnesia más absoluta. Vivimos en un mundo en el que los conocimientos económicos se volatilizan de manera periódica. Desaparecen como antaño lo hacían las aeronaves en el triangulo de las Bermudas. La economía, y aquí está la lección, no sólo no avanza en determinados momentos históricos, sino que, incluso, retrocede. Algo que no sucede en ninguna otra disciplina científica. Dando por hecho que la economía sea una ciencia. Al maestro Samuelson le gusta decir que la economía es mitad arte y mitad ciencia, y en verdad no le falta razón.
Desconozco si la clase política española lee, en general, a los economistas clásicos, pero no estaría de más que alguien le hiciera llegar algunos manuales en los que se previene de un principio elemental: los excesos se pagan. Algo que habrá aprendido hasta la infanta Leonor en su primer día de escuela. ¡No comas tanto, Leonor, que luego te pones malita! Por eso resulta chocante que en las últimas semanas, y a estas alturas de la historia, hayan emergido algunos dirigentes políticos -del Partido Popular y del Partido Socialista- con soluciones -digamos milagrosas- capaces de resolver un problema de tanta enjundia como es el de la vivienda. Un asunto verdaderamente peliagudo que si algo no necesita, precisamente, son soluciones sacadas de la chistera en una calurosa y hasta calenturienta noche de verano.
Deuda de legislatura
El más osado ha sido, sin lugar a dudas, el presidente Manuel Chaves, que como todo el mundo sabe (al menos los que están pendientes de la opinión publicada) ha decido garantizar por ley un vivienda a todo andaluz con unos ingresos inferiores a 3.000 euros mensuales, lo que convierte al 90% de la población mayor de 18 años en potenciales acreedores de esa deuda legislativa.
El Partido Popular no le ha ido a la zaga y ha anunciado la celebración de una conferencia sectorial sobre vivienda en la que presumiblemente se aportarán soluciones “imaginativas” para resolver el problema de la vivienda.
Lo que sorprende, en ambos casos, es que tanto el PP como el PSOE gobiernan o han gobernado en 15 de las 17 comunidades autónomas en las dos últimas legislaturas, periodo en el cual, como todo el mundo sabe, se ha producido un espectacular aumento del precio de la vivienda. Durante ese periodo, la clase política ha quedado fascinada por el efecto riqueza que ha producido el encarecimiento de los pisos (las casas valen más y por lo tanto los españoles son más ricos), pero poco se ha hecho por frenar esta auténtica sangría para las economías familiares en términos de endeudamiento. Hasta el punto, de que el crédito a los hogares para la adquisición de viviendas representa ya el 58,6% del Producto Interior Bruto. O lo que es lo mismo, unos 580.000 millones de euros.
Algunos políticos se ha apresurado a echar la culpa de todos los males al BCE por su manía de subir los tipos de interés, pero aunque suene a tópico no estaría de más recordar que de aquellos polvos vienen estos lodos. Lo cierto es que el ladrillo ha sido la gran vaca a la que han ordeñado todas las administraciones públicas desde hace una decena de años. No hay más que echar un vistazo a los presupuestos públicos parea llegar a esta conclusión. Los ingresos por IVA, Transmisiones Patrimoniales o los derivados de la concesión de licencias de obras municipales no han dejado de crecer en los últimos trienios; pero como eran años de vino y rosas no había nada que decir. Nada que objetar.
Ahora, los tiempos han cambiado, y como consecuencia del endurecimiento de la política monetaria y del propio agotamiento del ciclo económico, algunos se han dado cuenta de la existencia de un problema real para millones de ciudadanos. No solamente para los que carecen de vivienda, sino también para los que las adquirieron a tipos de interés más bajos que los actuales. Resulta verdaderamente paradójico que una economía aparentemente tan sólida como la española tiemble porque el Banco Central Europeo haya subido dos puntos porcentuales los tipos de interés. Algo falla.
No parece razonable que las economías domésticas sean tan vulnerables a un cierto endurecimiento de las condiciones monetarias, lo que pone en evidencia la fragilidad de nuestro patrón de crecimiento, basado en salarios bajos cuya cuantía no permite disponer de ningún colchón de seguridad.
Opiniones de los lectores (8)
8.
toledanoLunes, 11/09/2007, 10:37 h.
Me parece que en el último párrafo está la explicación de todos nuestros males. Salarios bajos. Durante años, con el temor a la inflacción, a la deslocalización y la presión de la inmigración, no sólo no han subido los salarios, sino que realmente han bajado. Lo que nuestros padres fueron capaces de llevar a cabo generalmente con el salario de uno de ellos, nosotros nos la vemos y deseamos para conseguirlo con el salario de los dos. Ese es el verdadero problema de España, no se puede acceder a la vivienda no porque ésta esté cara, que también, sino porque siendo la octava economía del mundo y después de casi quince años de crecimiento ininterrumpido, tenemos unos salarios de vergüenza.
7.
toledanoLunes, 11/09/2007, 10:21 h.
fin del boom 4: Estoy escuchando la milonga de que se suben los tipos de interés para controlar la inflacción desde que se empezaron las subidas. Pero lo que realmente es cierto es que inflación lleva en el entorno del 2% desde tiempo inmemorial y que la masa monetaria M3 está alta desde hace el mismo tiempo.
Lo que está haciendo el BCE es un sinsentido, por un lado nos dicen que suben los tipos de interés para mantener la inflacción, y por otro lado está inyectando liquidez, que hace que suba la inflacción. A mí que me lo expliquen.
6.
UROBOROLunes, 11/09/2007, 08:08 h.
¡Hombre!, la verdad es que aún se recuerda aquella lapidaria frase de un ministro, de los de antes del 11-M, que decía que los pisos no estaban caros por que si lo estuvieran no se venderían a la velocidad con que se compraban.
A aquel ministro no terminaron de irle bien las cosas, más por las formas -que no guardaba- que por su eficacia. Y hablando de eficacia, recuerdo que en aquella época, un poco más tarde quizás, los "Talgo" ...........
5.
puentesanmiguelLunes, 10/09/2007, 12:38 h.
Si tanto el PP primero o el PSOE después hubieran intentado hacer algo al respecto, todas las voces del país les hubiera acusado de intervencionismo.
4. fin del boomLunes, 10/09/2007, 12:06 h.
El hecho de que el BCE mantenga los tipos de interes da igual: el Euribor esta condenado a subir, ya que el mercado interbancario es quien tiene el poder. Es decir, si los bancos se prestan entre ellos al 4,8 por ciento por que no se fian de a quien prestan, por mucho que se mantengan provisionalmente al 4 por ciento, el BCE no tiene capacidad para seguir alimentando al mercado eternamente.Y al crecer la desconfianza, crecera aun mas el Euribor. Ademas, hay demasiada liquidez empujando al alza la inflacion, asi que la autoridad monetaria preferira que unos cuantos se estrellen y quiebren antes que los precios se disparen.Por eso, preparense a pagar hipotecas muy muy caras: lo visto hasta ahora es solo la punta del iceberg.
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