ARTE
La autenticidad del artificio

@Alex Parrado - 04/08/2007
CARLOS PAZOS. NO ME DIGAS NADA
Exposición multidisciplinar.
Lugar: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Santa Isabel, 52. Madrid.
Teléfono: 91 774 10 00.
Horario: de lunes a sábado
de 10,00 a 21,00 h. Domingo de 10,00 a 14,30 h.
Fecha: Hasta el 8 de octubre.
www.museoreinasofia.es
El Museo Nacional Centro De Arte Reina Sofía acoge estos días la exposición No me digas nada, dedicada a uno de los artistas españoles más singulares de nuestro tiempo, Carlos Pazos (Barcelona, 1949), un autor que no ha alcanzado en ningún momento el éxito comercial que merecía.
La trayectoria como artista multidisciplinar de Pazos, Premio Nacional de Artes Plásticas 2004, se ha vinculado en todo momento con el arte dadá, el arte pop o el arte conceptual. Y un breve paseo de no más de media hora por la tercera planta del Reina Sofía, donde en estos momentos se exponen alrededor de trescientas obras suyas, es tiempo más que suficiente para percatarse de este hecho.
El uso en su creación de la ironía, la utilización absolutamente libre de objetos y elementos vinculados a la cultura popular, las referencias constantes al mundo audiovisual o la mezcla de técnicas, formatos y materiales en favor de la expresividad, son características de un trabajo originalísimo que pone de manifiesto un estilo propio de corte vanguardista.
El Reina Sofía pretende realizar con esta exposición una visión global de los últimos treinta años de la obra de Pazos por medio de la recopilación de múltiples collages, telas, objetos, dibujos, instalaciones, fotografías, esculturas, vídeos e incluso una película -Mnemocine. Película recortable (2006-2007), una pieza concebida y realizada por Pazos como síntesis y “catalogación audiovisual” de su trayectoria-.
En todas estas obras, sobre todo en los collages, es palpable el exhaustivo trabajo del autor a la hora de confeccionar la puesta en escena de sus proyectos, todos ellos productos del puro artificio, pero gozosos de un poderoso halo de autenticidad.
La organización de la muestra es enteramente original y motivadora. Lejos de ser una exposición retrospectiva al uso, No me digas nada agrupa las obras del genial creador en un aparente y pretendido desorden, que provoca la sensación en el visitante de estar en el propio almacén del artista. En realidad, el caos organizativo de la exposición acaba convirtiéndose en la mejor herramienta para dejar patentes las ideas esenciales de su obra y el trasfondo autobiográfico de la misma.
Pazos alude constantemente a diferentes etapas de su vida, de modo que los recuerdos del pasado y, especialmente, las referencias a la infancia, aparecen en forma de objetos e imágenes que acumula y mezcla, ya que uno de los aspectos relevantes su trabajo es su pasión como coleccionista. Uno no puede dejar de pensar, sin embargo, que esos guiños constantes a su pasado no dejan de estar manipulados por la mano del artista, que juega con ellos, los reinterpreta y transforma irónicamente para el goce y disfrute del espectador.
No se pierdan:
VAN GOGH. LOS ÚLTIMOS PAISAJES
LOCAL. EL FIN DE LA GLOBALIZACIÓN
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()