VIAJES
Islas Cíes. Remanso de paz
@Redacción.- - 21/07/2007
Las playas españolas se convierten cada verano en destino turístico de miles de extranjeros y, por supuesto, de españoles. Las opciones son innumerables: aguas cálidas, playas de arena fina, rocosas, bulliciosas...
Sin embargo, no siempre resulta fácil encontrar un recodo de tranquilidad, un remanso de paz donde poder desconectar de la rutina diaria y del ajetreo y cansancio de todo un año de trabajo.
Uno de estos pequeños paraísos se encuentra en Galicia. La costa gallega esconde una joya que ha conseguido mantenerse al margen de la civilización, de las aglomeraciones y de la acción de la mano humana. Se trata de las Islas Cíes, en la provincia de Pontevedra, en la impresionante costa del Atlántico, salvaje, justo al norte de Portugal.
Declaradas Parque Natural en 1980, a 40 minutos en barco de la preciosa localidad de Bayona, se muestran calladas las islas que antaño sirvieron de guarida a los piratas. En la actualidad, este parque, de interés y de gran atracción turística, está totalmente deshabitado y sólo está abierto al público durante verano –sólo se permite el acceso a 2.200 personas al día-, lo que ha garantizado su excepcional estado de conservación.
Este tesoro del Atlántico, que cierra la entrada de la ría de Vigo, está compuesto por tres islas: Monteagudo o del Norte, San Martín o del Sur y la isla del Monte Faro, en el centro, que ha acabado unida a la del Norte por la playa de Rodas.
Uno de los principales atractivos de las islas es su entorno natural excepcional, aunque el gran reclamo son su playas de arenas finas y blancas, sus aguas tranquilas –aunque frías del Atlántico- y de un azul turquesa impresionantes, así como la calma que inunda y rodea todo el Parque Natural.
La más conocida de estas playas es la ya mencionada de Rodas, que el diario The Guardian situó entre las diez mejores del mundo, por delante de otras situadas en lugares tan evocadores como Filipinas, Colombia o Brasil. De hecho, los lugareños se refieren a ella como la ‘Playa del Caribe’, si bien, la temperatura del agua difiere considerablemente del de las playas caribeñas.
Situada en la Isla del Norte, Roda es la playa más grande y la más conocida de las Islas Cíes. Cuenta con un restaurante y zona de camping y en la parte posterior esconde un bonito lago de agua salada. También son muy populares las playas de Mélide o la de Figueiras. Esta última también es conocida como Monteagudo, ya que en su paisaje destaca claramente una montaña en forma de pirámide. Su mayor atractivo: se trata de una playa nudista.
Las islas ofrecen la posibilidad, además de disfrutar de la calma que las rodea, hacer senderismo por sus bosques y montes, disfrutando de las maravillosas vistas del lugar desde sus miradores. La flora y fauna también se encuentran entre sus atractivos. De hecho, está prohibida la pesca submarina por lo que conserva uno de los ecosistemas más ricos de toda la costa gallega: nécoras, centollos, bogavantes, pulpos, percebes, mejillones, lenguados, rodaballos, hasta delfines, ballenas y tortugas marinas. Todos ellos a salvo de la acción humana que provocó el en pasado la degradación del lugar.
Hoja de ruta
Cómo llegar: A diario salen barcos desde Baiona, Cangas y Vigo.
Dónde alojarse: dado que las Islas están deshabitadas y sólo es posible acceder a ellas durante el verano, es un lugar idóneo para visitar desde Cangas, Vigo, Baiona, o cualquiera de las localidades de la zona.
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