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La lucha continúa en la Mezquita Roja pese a la muerte del líder de los radicales islámicos

MUNDO

La lucha continúa en la Mezquita Roja pese a la muerte del líder de los radicales islámicos

Mezquita Roja

@El Confidencial / Agencias.- - 11/07/2007

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Tras una semana de sitio, el Ejército paquistaní asaltó ayer el complejo de la Mezquita Roja de Islamabad y mató a un líder islámico rebelde y a unos 50 extremistas que se habían atrincherado en los sótanos de la escuela coránica con mujeres y niños como rehenes. El ataque, en el que ocho soldados murieron y otros 29 resultaron heridos, no ha logrado acabar con la resistencia de los integristas, que continua en uno de los edificios del complejo.

El ministro paquistaní del Interior, Aftab Sherpao, confirmó la muerte de Ghazi, al que fuerzas especiales del Ejército hallaron herido de bala en la pierna derecha en un búnker de la madrasa femenina de la mezquita. Le dieron una última oportunidad para que se rindiera y, según la versión de Sherpao, Ghazi aceptó, pero acabó siendo abatido en el fuego cruzado entre las tropas paquistaníes y los radicales islámicos que querían impedir su rendición, quienes también fueron eliminados dentro del búnker. Al cierre de esta edición no había informaciones sobre el destino de las mujeres y niños que el religioso usaba como escudos humanos.

La muerte del clérigo no terminó con la resistencia de los integristas, sino que continuó en el recinto de la Jamia Hafsa, la escuela de niñas contigua a la madrasa. La operación, que requirió soldados de refresco ante la enconada batalla planteada por los radicales islámicos -provistos de armas automáticas y granadas propulsadas por cohetes-, comenzó a las cuatro de la madrugada tras fracasar un último intento de negociación con Ghazi. Los enfrentamientos más duros se registraron en el inmueble de la madrasa, más grande y sólido que el de la mezquita, en el que los islamistas encontraron refugio en sus múltiples sótanos y habitaciones.

Según fuentes militares, un centenar de personas han muerto en el asalto al recinto religioso, entre ellos diez soldados del Grupo de Servicios Especiales del Ejército, el cuerpo al que pertenece el presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf.

Al menos 30 niños y 24 mujeres han podido escapar. No está claro cuántas personas más permanecen al interior, pero anteriormente algunos funcionarios indicaron que podría haber cientos. Un alto número de muertos entre las mujeres y niños podría tener graves repercusiones para el presidente Musharraf, que ha sufrido una gran presión por enfrentarse a los extremistas.

Un foco integrista

La Mezquita Roja de Islamabad, situada en un barrio comercial en el corazón de la capital paquistaní, se convirtió hace más de cuatro meses en un foco integrista desde el que su principal clérigo, Abdul Aziz (hermano del clérigo abatido ayer), amenazaba en sus sermones del viernes con atentados suicidas si Musharraf no imponía la ley islámica (sharia) en el país. Los estudiantes de sus dos madrasas han participado en secuestros de prostitutas, policías y, más recientemente, de siete ciudadanos chinos, lo que creó un conflicto entre Musharraf y uno de sus principales aliados.

El presidente paquistaní ordenó hace doce días el despliegue de tropas y paramilitares alrededor de la mezquita, donde hace una semana comenzaron unos enfrentamientos que, según ciertos analistas, responden a un intento de Musharraf por desviar la atención sobre la presión a la que le someten los grupos de oposición.

La crisis de la Mezquita Roja es un nuevo peldaño en el proceso de radicalización religiosa que atraviesa Pakistán y que se agudizó en la década de los ochenta a raíz de la revolución iraní y la invasión soviética de Afganistán. Algunos analistas lo definen como una talibanización del país: el intento de los extremistas por imponer un estado islámico. Desde que Musharraf rompió las relaciones con los fundamentalistas y ofreció su apoyo a los Estados Unidos para combatir el terrorismo, el presidente ha estado en el punto de mira de los diversos grupos chiíes y suníes que pululan por el país.

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Opiniones de los lectores (2)

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2. dionisMiércoles, 11/07/2007, 12:24 h.

No sé de que se puede aplaudir a un golpista, torturador y criminal. Ah claro, como ahora es amigo del Imperio Civilizado (y aprovechando el Pisuerga me meto con Zapatero). Musharraf ha sido el patrocinador del terrorismo islámico internacional durante años en los servicios secretos pakistanies y ahora simplemente se dedica a liquidar a sus antiguos compañeros... y a sus mujeres y a sus hijos...

1. miguelangelMiércoles, 11/07/2007, 08:33 h.

Si lo que pretenden es tomar también la Mezquita de la M 30 Creo que estamos amenazados por unos grupos de extremistas contra los que se debían dictar Leyes. Muy bien por la actuación del Presidente Paquistaní, una vez colorado mucho mejor que lo que le va a ocurrir a nuestro Presidente. Zapa se dedica a pactar con TODOS los radicales por miedo, sin recordar que exite algo que tenemos los españoles: cojones. Señor Presi, váyase por favor, ya se ha ganado el sueldo de toda su vida ¿No?... pues ... ala!!! (no Alá)es más barato para todos que se quede en su casa o dando conferencias, o escribiendo, o ayudando a su mujer a bucear....

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