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ARTE

El buen pintor de paisajes

El buen pintor de paisajes

@Alex Parrado - 07/07/2007

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PATINIR Y LA INVENCIÓN DEL PAISAJE

Exposición de pintura.
Lugar: Museo Nacional del Prado. Paseo del Prado, s/n. Madrid.
Teléfono: 902 107 077.
Horario: de martes a domingo de 9h a 20h. Festivos de 9h a 14h.
Fecha: Hasta el 7 de octubre.
museoprado.mcu.es

A las cuatro obras del maestro flamenco Joachim Patinir que ya colgaban de las paredes del museo del Prado, se unen ahora otras 18, pertenecientes a diferentes colecciones y pinacotecas del mundo, para construir de forma conjunta La invención del paisaje, primera gran exposición dedicada a este desconocido y enigmático artista considerado el precursor del paisajismo.

De Patinir no se sabe apenas nada, porque son escasos los datos biográficos fiables que se han podido recopilar sobre su persona. De lo que no hay duda, sin embargo, es de que estamos hablando de uno de los pintores flamencos más carismáticos del siglo XVI, ya que, casi sin saberlo, su particular manera de pintar se convertiría con el tiempo en un todo un género, el del paisaje.

Una de las razones que han animado al museo del Prado a inundar de magia y misterio sus salas con dos tercios de la obra de este artista contemporáneo a El Bosco, ha sido precisamente el intento de aportar claridad sobre su biografía y perfil artístico y, sobre todo, de llamar la atención del público sobre algunos de los cuadros de paisajes más evocadores que jamás se han pintado.

Aparte de la gran importancia de su papel dentro de la historia del arte como iniciador de la pintura de paisajes, Patinir es enormemente atractivo por la poesía y misterio de su visión de la naturaleza, además de un pintor enigmático debido al reducido número de obras suyas que se conservan.

De todas ellas, el Museo del Prado ha sido capaz de recopilar un total de 22, entre las que destacan, al margen de las cuatro que atesora el propio museo, el Martirio de Santa Catalina y Bautismo de Cristo -del Kunsthistorisches Museum de Viena-, el Tríptico con la penitencia de San Jerónimo -del Metropolitan Museum of Art de Nueva York-, el hermoso Paisaje con la huída a Egipto -del Koninklijk Museum voor Schone Kunsten de Amberes- y el espectacular Paisaje con San Cristóbal –que pertenece a la colección del Escorial-.

Patinir seducirá a cualquier visitante con el halo enigmático con el que es capaz de dotar a sus obras. Tres son los pilares sobre los que se sustenta dicha capacidad: su paleta de vivos colores -protagonizada por una hipnótica gama de azules-, una temática que gravita sobre la lucha entre el bien y el mal, el vicio y la virtud y una estética cercana a lo onírico que guarda cierta semejanza con la que utilizaba El Bosco, contemporáneo suyo.

No sólo Patinir

Pero Patinir no es el único protagonista de La invención del paisaje. El Prado ha recopilado hasta un total de 48 pinturas de la época, 22 de ellas del propio Patinir y el resto de sus más importantes precursores y seguidores, como El Bosco, Durero o Van der Weyden, entre otros.

La exposición presenta una selección de los pintores que antecedieron al maestro flamenco, en los que se aprecia que ya existía un creciente interés por el entorno naturalista en la pintura. Sin embargo, ni El Bosco, ni Robert Campin, ni Hans Memling, entre otros predecesores, llegaron a especializarse en la pintura de paisaje, a pesar de ejercer una evidente influencia sobre él.

El éxito de Patinir no se puede entender sin la estela que dejaron estos artistas, que al otorgar una relevancia inusitada al entorno de la naturaleza propiciaron el desarrollo de una exploración estética que él supo aprovechar. Algunos como Durero incluso se atrevieron a bautizarlo en los albores del Renacimiento como ‘el buen pintor de paisajes’. Sobrenombre que condensa el estilo y leit motiv de toda su obra.


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