DOS PALABRAS
¡Cómo hemos cambiado, ‘monsieur’ presidente del Gobierno!
José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy
@Federico Quevedo - 04/07/2007
Debo de reconocer que la capacidad de recuperación de Rodríguez Zapatero es sorprendente. Parecía noqueado después de que ETA rompiera la tregua y de que el terrorismo yihadista se llevara por delante la vida de seis soldados del Ejército español en el Líbano, pero ayer demostró que tiene tablas y que, aunque su oratoria deje mucho que desear –francamente, entre ustedes y yo, ¡da pena!-, es capaz de hilvanar un discurso rabiosamente electoralista y que parezca que en este país no pasa absolutamente nada. Claro que eso va con el carácter del personaje, al que, sin duda alguna, le importa un bledo lo que pase a su alrededor, tanto si mueren seis como seiscientos. Él a lo suyo, oye, que con lo bien que va España, ¡para qué vamos a preocuparnos! Bendita sea la madre que lo parió... El día que nació él, nacieron todas las flores y ya estaba predestinado a ser el salvador universal de los oprimidos y el hombre más modesto del planeta, oiga, que menuda autocrítica hizo ayer de sus errores... ¡J...! Si por cada vez que se daba un sobresaliente en su gestión le regalaran un euro, ya sería el segundo hombre más rico del mundo después de Bill Gates...
Ya desde el principio de su intervención tenía la sensación de haberme quedado dormido y de encontrarme en medio del cuento de Alicia en el País de las Maravillas, cuando empezó a sonar en mi interior la música de Cómplices con arreglos musicales y letra de Rodríguez Zapatero: “...sólo si la superponemos a la foto de la España de 2004 seremos plenamente conscientes de cuánto y cómo hemos cambiado...”. Hombre, ya salió Rodríguez El Bardo con el laúd para contarnos lo mucho que se ha engrandecido España en estos tres años. Vamos, la leche. Nunca habíamos visto tanto despliegue de gestión, ¡que bar-ba-ri-dad! No les voy ha hacer el recuento porque no hay megabites suficientes en este periódico para sostener tanto peso, pero ya se pueden imaginar ustedes que no existe un solo asunto, dependa o no del Gobierno, eso da igual, que no vaya como una moto, que digo como una moto, como un ferrari testarossa. Pero si hasta se lo dijo a Rajoy: “Usted debería ponerme un diez por mi política económica”. Y no le dijo un doce porque no se lo pensó.
Hombre, seamos serios. Aún reconociendo que la situación económica es buena, y que lo será en años futuros porque ni siquiera los más pesimistas se atreven a vislumbrar una crisis como las que hemos vivido antaño, aunque el ciclo cambie, que lo hará, de ahí a plantear la gestión de esta legislatura como si aquí no hubiera pasado nada, y aquí paz y después gloria, hay que echarle caradura. Ayer no fue, probablemente, el día más acertado de Rajoy, no tanto por su intervención que, a mi entender, fue demoledora y evidenció la verdadera realidad de la España de 2007, sino porque el líder del PP no contó con un presidente del Gobierno al que parece que todo lo que se le diga le resbala, por duras que sean las palabras que se le dediquen, y en lugar de dirigir sus argumentos a los ciudadanos se empeñó en buscar una victoria por KO en el combate con Rodríguez Zapatero, y esa no es una tarea fácil para un líder de la oposición. En todo caso, si Rodríguez fuera un buen parlamentario, hubiera tenido una oportunidad de noquear a Rajoy, pero ya he dicho que sus dotes como orador no es que dejen mucho que desear, es que brillan por su absoluta ausencia.
Pero que Rodríguez sea a la oratoria parlamentaria lo que Iñaki Perurena a la declamación poética no quita para reconocerle que, dentro del más absoluto de los cinismos, el presidente tuvo el acierto de saber colocarse en el cuadrilátero, de tal manera que el combate acabó en empate a puntos, a pesar de que, por argumento y por solidez de sus afirmaciones, Mariano Rajoy le diera mil vueltas. Pero en este negocio de la política, y a menos de ocho meses de unas elecciones generales, el que no gana por KO, no gana. Y Rajoy ayer, pese a llevar toda la razón, no ganó. Y fíjense que a mí su discurso me pareció de los que es conveniente guardar para darle un repaso más adelante, cuando pase algo de tiempo y se haya enfriado el calor del debate, porque recoge en toda su crudeza la verdadera intensidad de la política errática y cruel de Rodríguez Zapatero, y supone una denuncia hecha desde la absoluta convicción democrática de la manera en que Rodríguez ha destrozado la convivencia y sus fundamentos –consenso, reconciliación, libertad- hasta hacer casi irreconocible esta España de 2007 respecto de la de 2004... Y eso que aquella ya empezaba a sufrir los efectos de la estrategia excluyente de la izquierda.
¡Claro que hemos cambiado! Pero a peor. Lo digo como lo siento, pero hoy, gracias a Rodríguez Zapatero, los españoles somos menos capaces de convivir y de expresar nuestro respeto por las ideas de los demás. Hemos dividido la sociedad, como bien denunciaba Rajoy, en buenos y malos, y ellos, los que están con Rodríguez, sean de lo que sean, son los buenos. Los demás, los malos. Y esa no es, ni mucho menos, la España que queremos. ¿Verdad?
Opiniones de los lectores (46)
46. Guarden la debida compostMiércoles, 10/07/2007, 13:44 h.
No mezclemos las cosas que no cuela, el hecho de que Rajoy no lo esté haciendo muy bien, no reduce un apice el de que zapatitos sea un chisgarabis.
45. mariadolores barbaMiércoles, 06/07/2007, 18:22 h.
Me causa hasta pena leer la forma que este señor tiene de hablar del presidente del gobierno.¿se creía usted que el Sr Zapatero era un titere puesto por miles de votos?¿que el señor Rajoy iba a hundirlo con 4 insultos y ese acoso permanente que ejerce? Parece que todavia hoy en el siglo XXI, hay ciudadanos anclados en los años 50. un saludo
44.
JRGMiércoles, 05/07/2007, 09:33 h.
Por muchos ejercicios funambulísticos que haga Quevedo, con esa retórica bastante hueca (además se cree gracioso el tío), existe unanimidad incluso dentro del PP de que Rajoy ha perdido claramente el debate. ¡Pero hombre de Dios!, cómo se le ocurre en un debate sobre el Estado de la Nación dedicar el 95% de su intervención a ETA. Todos sabemos por activa y por pasiva lo que piensa del tema. Pero casi nada de su programa económico, de política social, etc.
Me parece que casi todo el pescado está vendido de cara a las próximas elecciones y al PP le queda un trabajo muy duro de cambio de la actual cúpula directiva. El trío actual no da más de si. Menos mal que siempre nos quedará Rato.
43.
Con CienciaMiércoles, 04/07/2007, 17:49 h.
Es de locos asistir a los foros donde a todo aquel que no está dentro del pensamiento único se le denomina pepero.
Desde esa perspectiva todo aquel que se alía con el Sr. Zapatero podría denominarse como sociata, Pero ahora reparo y nos es así.
Dentro del pensamiento único alienante caben todos los demás.
Por ello me alegra que alguien me denomine como pepero. Eso significa que todavía no he sido abducido por la memez generalizada que desde el 2004 se va extendiendo como una mancha de aceite.
Esos que se creen tan progresistas que se dentengan un momento y miren lo que dicen y lo que justifican. Están defendiendo las ideas de un presidente que tiene como amigos a los mandatarios más "demócratas" del mundo. ¡Que pena!. Aunque bien mirado cuando su legislatura acabe siempre puede hacer como Maradona, ir como un mono de feria de Cuba a Venezuela y viceversa. Si tanto le atraen aquellas políticas que se vaya allí y nos deje a nosotros seguir consolidando lo que tanto nos está costando: nuestra democracia.
42.
alfioMiércoles, 04/07/2007, 16:44 h.
MIGUEL GARCIA(35): Comentaba en el foro de Casado (cielos, que horror) que lo que no deja de hacerme gracia es con lo poquito que se conforman las huestes presidenciales.
Entrar a valorar quien ganó o quien perdió (muy buena esa anotacion sobre la agresividad y sus consecuencias según de quien provenga) es un ejercio entretenido pero poco mas.
Si todo lo que se puede esperar de el presidente del ¿gobierno? es que haga un ejercicio de autocomplacencia como el de ayer y todo lo que se puede esperar de sus votantes es que se queden tan contentos porque supuestamente le mojó la oreja a Rajoy, vamos mal.
El formato de este debate tendrá su lógica en paises donde democracia y responsabilidad vayan de la mano, en España, hoy por hoy y como dice otro forero, es simplemente una estupenda manera de conciliar el sueño.
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