GENTE
La espantada de Muñoz Escassi y el talante de Jesulín
Lara Dibildos, Álvaro Muñoz Escassi, Jesulín de Ubrique
@Paloma Barrientos - 12/06/2007
Mientras a Jesulín II le bautizaban con luz y con taquígrafos en la catedral de Jerez, al bebé Escassi Dibildos sus padres lo hacían a puerta cerrada y con un sacerdote ejerciendo el derecho de veto. Es decir, echando de la iglesia de Santa María de Caná a todo aquel que consideró temible periodista, aunque en realidad se tratara de devotos e inofensivos feligreses. Nadie entendía el celo del oficiante dado que el numerito ya lo había montado previa y posteriormente el papa del neófito. El jinete Muñoz Escassi abandonó en un momento tan familiar a Lara, que tuvo que enfrentarse a una situación cuanto menos peculiar. Salió del bautizo de su hijo sola, mientras que el padre lo hacía por una puerta lateral acompañado de su guardia de corps en forma de Rosauro Varo, otro ‘niño guapo’ como él, aunque en su caso sin responsabilidades familiares y, por lo tanto, con todo el derecho a llevar una vida de soltero de oro.
Hasta hace una semana, Lara Dibildos y Muñoz Escassi eran pareja, si no de hecho sí con un compromiso emocional que desembocó en el nacimiento de Álvaro. Según los amigos y conocidos que estaban convocados al festejo post bautismal, estaba previsto celebrarlo en La Masía, el restaurante de José Luis Solaguren, amplio y con jardines para que los más pequeños corretearan tras el almuerzo. La propia anfitriona había avisado semanas atrás a sus invitados que tuvieran claro que la fiesta empezaba a mediodía y que no había hora de cierre. Por lo tanto, que no se comprometieran con nadie.
Pero resulta que hace siete días Lara Dibildos dio por finalizada su historia de amor con el padre de su hijo. La razón que da ella de la ruptura -Escassi no habla- es por una cuestión de incompatibilidad de caracteres. Teniendo en cuenta que, salvo en verano y algún que otro fin de semana, les separan más de ochocientos kilómetros, las disconformidades de personalidad resultan difíciles de creer. Parece que el “ahí te quedas” de Lara tiene más que ver con la vida de ‘niño guapo’ que el jinete lleva de lunes a viernes y muchos sábados. El muchacho trabaja en el Club Hípico de Sotogrande, donde tiene una excelente clientela de niños y adolescentes a los que enseña a montar a caballo. Cuando termina, nunca falta el halago de la hermanan mayor o de la mamá separada. Esto, unido a la leyenda que le acompaña de hombre irresistible y de dejarse querer, ha hecho mella en Lara que decidió dar por zanjada la relación.
Ella no cambió su residencia habitual entre otras cosas porque el hijo que tuvo con el deportista Fran Murcia tiene su entorno familiar y escolar en Madrid. Es más, el padre de Fran Junior cambió en su día de equipo de baloncesto y se buscó otro trabajo para estar lo más cerca posible del pequeño. Algo que parece no quiso –o no pudo- hacer Escassi. Fue entonces cuando la hija del gran Dibildos filtró la noticia de su separación. El jinete, poco acostumbrado a que estas decisiones unilaterales vengan de una mujer, se enfadó. Al menos eso cuentan.
En este ambiente tan peculiar, Lara resolvió continuar en su línea y celebrar el bautizo, como estaba previsto. Lo que no contaba era que el padre del pequeño no participara de la fiesta. No sólo se escapó por un lateral de la iglesia, sino que organizó su reunión bautismal por su cuenta. Sin bebé, sin madre del bebé, sin abuela del bebé y sin amigos de toda la vida de la familia Dibildos Valenzuela como son Mingote y su mujer Isabel o Maria Teresa de Vega… y sesenta personas más que se quedaron a cuadros ante la espantá del padre del bebé y de sus íntimos. Se perdieron el espléndido menú que con tanto cariño había preparado el tabernero José Luis: ensalada de bogavante, solomillo, merluza y pasteles.
A muchos kilómetros, Jesulín celebraba el bautismo de su Jesusito en la finca que los Bohórquez tienen en El Bosque. A diferencia de los otros, toda la familia Ambiciones acudió a la llamada del nuevo miembro de la saga. Un menú sobrio a base de arroz caldoso, solomillo, pasteles y helados. Hubo capea donde los que se atrevieron torearon cuatro becerras. Una de las faenas tuvo como protagonistas a Jesulín y Campanario.
Por cierto, que uno de los regalos que más ilusión les hizo a la pareja fue el de la periodista Toñi Moreno. Se trataba de un esportón en miniatura realizado en piel con los trastos de torear: una muleta y un capote en seda con el nombre del bebé Jesús Janeiro bordado a mano. Al día siguiente, Canal Sur emitió un espléndido documental sobre el torero firmado y dirigido por Toñi Moreno. En él se descubre a un hombre que nada tiene que ver con el personaje mediático que cantaba “toas, toas, toas” y que celebraba absurdas tardes seudotaurinas sólo para mujeres. En el reportaje se dan también algunas claves del porqué Jesulín de Ubrique ha decidido dejar de torear. Hay una frase reveladora en la que más o menos viene a decir que en veinte años de profesión sólo ha sabido lo que ganaba en estos últimos siete. Es decir, en el momento en que cambió de apoderado y su padre dejó de intervenir en sus negocios. Pero esto ya es otra historia que tendrá su continuación.
Otras noticias de gente
La noche incompleta de Madonna y el hijo de Kennedy(12/06/2007)
Claudia Schiffer se apunta al diseño de joyas(12/06/2007)
Rafaeli nunca se casará con Leonardo DiCaprio(11/06/2007)
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()