publicidad
publicidad
Logo de El Confidencial
Lunes, 28 de mayo de 2007 (Actualizado a las 18:45)
Portada   España   Cotizalia   Deportes   Vivienda   Comunicación   Gente   Opinión   Canales   Fin de Semana   Imágenes   Vídeos   Foros   
Con Lupa Al Grano Mientras Tanto Dos Palabras Sin enmienda El Confidente
Salud Tecnología Buscador de Hoteles

TRIBUNA

Cómo conseguir que la gente vote en las urnas lo que no somos

Elecciones 27-M

Por Antonio Bernabéu - 28/05/2007

Votar esta noticia

Resultado (28 Votos)

enviar a un amigoimprimirDeja tu comentario (1)

Han ganado los nuestros, como siempre, según la receta de Pío Cabanillas. Porque pintar el resultado de color partidista conforta a las familias como un manto teológico. Abundante de medios y escasa en cualidades, ha sido la campaña del rubor democrático. Y es que la modernidad de la España autonómica está siendo arrollada por un retorno abrupto al viejo caciquismo, provincial y perverso.

No ha brotado en los mítines la flor de la utopía ni los discursos lograron suspender, aunque fuera un instante, la incredulidad ciudadana. Entre el cuento sin hadas de Miguel Sebastián y el tremendismo políglota de Aznar han cobrado estatura los ocultos encantos de la audaz testaferro, el obstinado promotor de favelas resort, los intentos de volcar el puchero, la antología de alcaldes irredentos, los multiplicadores de panes y de peces, toda una serie de ectoplasmas siniestros cuyos pelajes y dentajes hacen estremecer de pavor al gentío.

Dijo Elvira Alvarado, perspicaz campesina hondureña: “El país es tan pobre que no se puede costear ni una mínima oligarquía”. Se refería a Honduras. ¿Podrá seguir España, pese a su crecimiento, pechando con su fardo corrupto? Por momentos parece que volvemos a la Restauración, cuando el republicano Ruiz Zorrilla inauguraba su método infalible para ganar amigos; envió a su barbero a El Escorial, al frente de la gran biblioteca. La diferencia es que, entonces, para construir un sistema político, con instituciones estables, había que asumir la base caciquil y la reducción democrática, todo, naturalmente, bajo la mirada miope de don Antonio Cánovas, quien nos legó, eso sí, su herencia lapidaria: “La verdad siempre puede esperar, porque es eterna”.

Ahora vivimos en un país distinto, enfrentado con un nuevo dilema que concierne a los adalides electos, y también a nosotros: o las instituciones logran derrotar a la podre, o la podre, a la chita robando, terminará con ellas.

Votar esta noticia

Resultado (28 Votos)

enviar a un amigoimprimir

Opiniones de los lectores (1)

Deja tu comentario

1. Vicente TorresLunes, 28/05/2007, 15:32 h.

Lo peor de estas elecciones es que la inmundicia vasca ha vuelto al primer plano. Malos tiempos nos esperan. En cuanto ETA crea que saldrá ganando algo con ello matará de nuevo. http://xpuntodevista.blogspot.com

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Auditado por Ojd