DOS PALABRAS
Alí Baba y los 40 maricones o por qué a este Gobierno hay que ponerlo de patitas en la calle
@Federico Quevedo - 25/05/2007
Así se llama el libro, mejor dicho el comic, que el Ministerio de Educación recomienda en su página web, dentro del apartado ‘Educar en Valores’, en la guía de recursos documentales para explicar a los niños la homofobia: Alí Babá y los 40 maricones, según la sinopsis “un divertido cómic con las diferentes peripecias de la vida cotidiana que les suceden a los inquilinos de una casa, en su mayoría gays, en la Barcelona actual. Una de las mejores obras del famoso dibujante” Nazarío. He visto las imágenes: sexo explícito homosexual y hasta zoofilia... Muy propio para adolescentes en edad escolar. No es la única recomendación, aunque sí la que ha tenido más notoriedad, pero también se proponen revistas de temática homosexual con “artísticas fotografías sobre sexo seguro”, por ejemplo, además de otros libros, estudios y trabajos sobre temática gay y sexo homosexual. Yo no sé ustedes, pero si esto es lo que les van a enseñar a mis hijos en Educación para la Ciudadanía, conmigo que no cuenten.
A mí no me preocupa que a los niños se les transmita el valor de la tolerancia y el respeto a los demás, al contrario, me parece esencial hacerlo, no en una asignatura, sino a lo largo de toda la vida. Lo que me preocupa es que se les quiera educar en unos valores radicalmente contrarios a los que muchas familias defienden, y que los mismos que hablan de respeto y tolerancia para, por ejemplo, los gays, después los desprecian para con los demás. Y el problema es que este es sólo un ejemplo de lo que esta asignatura y sus contenidos van a significar de ruptura con esos valores morales –no religiosos, no se confunda nadie- que hacen de la nuestra una sociedad libre y tolerante. Valores como el esfuerzo, el mérito, el pluralismo, la integración frente a la multiculturalidad, el consenso, la reconciliación... la libertad, en definitiva, como valor supremo frente a la igualdad. Y no es eso lo que se quiere enseñar a nuestros infantes.
Miren, en el apartado de ‘Educación para la Paz’ se dice, por ejemplo, lo siguiente: “La condición previa para una paz permanente es la igualdad”. Dicho así, suena muy bonito, pero es rotundamente falso. La condición previa para la paz es la libertad. Por el contrario, si buscamos la igualdad como condición previa, eso nos conduce a los regímenes igualitaristas como el soviético o el castrista, es decir, a la experiencia del socialismo real, en el que la paz se consigue, es cierto, pero a base de totalitarismo. Es interesante este apartado, porque en él se condensa mucho de la filosofía que mueve a este Gobierno. Así, se afirma que “la única paz posible siempre surge cuando no hay ni vencedores ni vencidos” –les suena, ¿verdad?- y se señala el “error del consenso político” como “una duda que envenena y empaña la transición de la dictadura a la democracia”. Esta es, sin duda, la filosofía de Rodríguez en estado puro, inyectada en vena a los niños por la vía de Educación para la Ciudadanía.
El colmo del relativismo que se pretende transmitir a los menores se pone de manifiesto a la hora de proponer actividades orientadas al reclamo festivo de la paz bajo lemas como dos no riñen si uno no quiere, o el de bailando juntos nos comprendemos mejor, que es el que más le gusta a De la Vega, o este otro: de las mil mejores maneras de eludir el peligro, la más inteligente y mejor es salir corriendo, que es el que ha puesto en práctica Rodríguez respecto a ETA. Si no fuera tan triste, y tan grave, sería para descojonarse de risa, pero lo cierto es que en pocos párrafos se perfila toda una ideología relativista e inmoral, dirigida inexorablemente a educar a los niños en una concepción de la realidad social basada en el igualitarismo y radicalmente contraria a lo que ha venido siendo, hasta ahora, el germen de una sociedad moralmente establecida sobre principios propios de la idea liberal de convivencia y de recompensa del esfuerzo individual y colectivo. Si hasta ahora la actitud de este Gobierno y sus políticas me convencían de su inoperancia y, por qué no decirlo, de su maldad, la lectura de lo que entienden por educación en valores me produce auténtico pavor.
De manera sinuosa, casi imperceptible, el objetivo último de ese nuevo sistema de valores en el que, por ejemplo, se trata la eutanasia desde un enfoque absolutamente ajeno al respeto a la vida como fundamento moral de convivencia, no es otro que el de socavar esa educación en valores que dicen querer transmitir, y excluir de la sociedad, por la vía del aprendizaje, una determinada forma de ver y entender la convivencia y el sistema de reglas y leyes que la rigen. Una forma que, curiosamente, coincide con el ideario del centro-derecha reformista y liberal. Esta es la política que ha venido llevando a cabo Rodríguez desde el primer día de esta legislatura: una política revanchista, que nos devolvía a los peores tiempos de nuestra historia reciente –en eso tiene razón Aznar-, y que pretende excluir al PP del sistema. Por eso, como decía el otro día Esperanza Aguirre a este periódico, es necesario que este Gobierno haga las maletas y se vaya, o de lo contrario acabará por envenenar de tal manera la convivencia que será definitivamente irrespirable.
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Opiniones de los lectores (202)
202. Mijael28/05/2007, 09:14 h.
Claro, ¡ahora lo entiendo!, en el Ministerio de Educación se dedican a educar a los padres y no a los hijos. Y además lo hacen a través de comics, porque los padres de otro modo no leerían la información del MEC. Esto es de un lógica aplastante.
201.
gandalfito25/05/2007, 19:47 h.
Victor, de Granada (104). Muchas gracias por mojarse un poco y aclararme esto.
Significa, entonces, "no confiarlo todo al poder del mercado, significa asumir que, aunque somos libres, en realidad tenemos poco o nulo control sobre un montón de circunstancias que de un modo u otro nos "encajonan" en nuestras posibilidades de elección, y en hacer que sea el Estado el que se encargue de ciertos aspectos de la vida social, como puede ser la educación de nuestros hijos, nuestra salud, el hecho de ser atendidos cuando somos viejos y no podemos valernos por nosotros mismos, etc."
Vale: entonces ¿cuál es la difencia entre el PP y el PSOE? ¿Y por qué estos últimos dicen que el PP es de derechas?
200.
Hestia25/05/2007, 19:38 h.
El gobierno (y el PSOE) quiere ciudadanos ignorantes e incultos, imbuidos de las ideas que a su partido y su sectarismo interesan. Borreguitos a los que es muy fácil dirigir. ¿Qué motivo si no podrían tener para cargarse de esta manera la educación?
Jamás perdonaré al PSOE el que se haya cargado la educación pública que tan bien funcionaba, sobre todo en las enseñanzas medias. Lo hicieron ya con la LOGSE y la acaban de dar la puntilla con la LOE.
Ahí tenemos la muestra de lo que defiende la izquierda y el llamado "progresismo".
Por favor, a la hora de votar, piensen en todo esto.
199. Javier1225/05/2007, 19:38 h.
Si es cierto el comentario que precede al mío (el libro es un texto recomendado para padres, no para jóvenes) entonces creo que procede una disculpa por parte del Sr. Quevedo. Ya está bien.
198. vv25/05/2007, 19:32 h.
Opino lo mismo: se le ve el mismo plumero y la misma aptitud de Federico. Ya estamos artos de que nos quieran manipular y dirigir. Son los mas intolerantes y los que crean en la sociedad crispacion. Buen fin de semana y que cada uno vote a quien quiera. Aunque no apetece nadie.
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