DOS PALABRAS
Mariano Rajoy dice lo mismo que Aznar sobre ETA y Zapatero, pero suena muy distinto
@Federico Quevedo - 24/05/2007
Guernika, cuna de los sentimientos más profundos del bizkainismo, emblema para el nacionalismo pese a constituir uno de los elementos esenciales de la relación entre el fuero bizkairrita y España, acogía ayer un acto de vital trascendencia para el PP. La subida hasta la Casa de Juntas, flanqueada por ertzainas de rostro cubierto con pasamontañas, acogía a diestra y siniestra grupos, dispersos, de abertzales situados allí para observar. Para observar y tomar nota, y hacer fotos. Uno siente cómo sus miradas escudriñan hasta el más ínfimo detalle de todo lo que ocurre y, francamente, produce temor. Pero no pasó nada. Estos tíos son listos y tenían claro que no iban a ofrecerle a Rajoy la oportunidad de ocupar hoy las portadas de los periódicos como víctima de su barbarie. Pero su sola presencia intimidatoria, y el despliegue de escoltas a las puertas del acto que protagonizaba Rajoy a los pies del Arbol de Guernika, evidenciaban la terrible y dolorosa realidad: en el País Vasco la ausencia de libertad es casi absoluta.
Basagoiti lo expuso con crudeza: “Batasuna se ha fortalecido y el precio de la paz ha subido”. Muy simple y muy certero. ¿Por qué se ha fortalecido ETA? Rajoy, en una intervención abierta en la que buscó seriedad, mucha seriedad, fue contundente en el diagnóstico al señalar que Rodríguez “rompió sus compromisos, los que él mismo había firmado, y decidió negociar y ceder, y eso no ha servido para nada. Bueno, sí, ha servido para fortalecer a ETA y a Batasuna y permitir que se presenten a las elecciones”. Rajoy reclamó el voto para su partido, lo hizo para defender la libertad y por la derrota de ETA, y porque, según él, “esto es lo que va a ganar, porque un grupo terrorista no le va a ganar la batalla a cuarenta millones de españoles”. Según Rajoy, el reto en el País Vasco “es la libertad y la conquista de los derechos individuales de las personas”, y por eso defiende que la obligación de los demócratas es pactar para acabar con ETA.
Es este un mensaje nítido, claro, contundente, y perfectamente reconocible y comprensible para una inmensa mayoría de españoles. Es el mismo mensaje que defiende el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, cuando afirma que los votos que no vayan al PP serán votos que lleven a ETA a las instituciones. Tiene razón, teniendo en cuenta que es el PSOE el que le ha permitido a Batasuna estar donde está. Cuando Rajoy acusa a Rodríguez, y lo ha hecho en multitud de ocasiones a lo largo de esta campaña, de romper los consensos y de buscar la exclusión del PP, está diciendo lo mismo que Aznar cuando éste afirma que Rodríguez nos conduce a enfrentamientos de hace setenta años. Pero todo suena distinto en boca de Rajoy. Bien es verdad que a Aznar se le utiliza como excusa de muchos, sobre todo de quienes quieren aparecer como prohombres del centro-derecha, para labrarse una imagen moderada y reformista...
Criticar al ex presidente sale gratis y el que lo hace recibe inmediatamente certificado de centrismo. Pero, dicho eso, lo cierto es que el ex presidente parece haber perdido la sensibilidad y a veces hace afirmaciones que, siendo ciertas en el fondo, resultan inapropiadas en la forma, e inoportunas para los fines que busca su partido y, sobre todo, su líder, Mariano Rajoy. Aznar peca de la misma prepotencia de la que pecó en los dos últimos años de legislatura, y sus declaraciones ostentosas tienen mucho que ver con esa apreciación suya de que Rajoy se queda corto, además de contener un cierto deje de revanchismo. Diciendo lo mismo, en el discurso de Rajoy se percibe una mirada hacia el futuro y una absoluta ausencia de visceralidad. Ayer en Guernika su intervención contenía toda la audacia que el PP necesita para hacer frente a una situación insostenible de ausencia de libertad y democracia en el País Vasco, y todo el talante que requiere una situación extrema como esta, en la que será necesario acudir a una generosidad similar a la que hizo posible la Transición para volver a recomponer los puentes que ha roto Rodríguez.
En Guernika comenzó el acto con un aurrezku y acabó con un chistulari tocando el Guernikako Arbola. No ser nacionalista no significa, ni mucho menos, aborrecer las señas de identidad. Por el contrario, ese espíritu liberal y reformista que propugna estos días Rajoy tiene mucho que ver con esa aceptación de lo propio en el marco de una nación plural, sin exclusiones de ningún tipo. El discurso de Rajoy, que un rato después compartía una animada conversación con los periodistas de su caravana en un céntrico hotel bilbaíno, pese a haber dormido tan solo tres horas la noche anterior, tiene mucho de ese espíritu centrista que hizo posible el gran esfuerzo de consenso que fue la Transición. Rajoy pide que se vote al PP para derrotar a ETA. Aznar también. Pero uno lo hace mirando al futuro, y el otro todavía rezuma el resentimiento de un final de legislatura, sin duda injusto, pero del que el PP debe cerrar página si quiere volver a ganar las elecciones.
Opiniones de los lectores (35)
35. VigoleisJueves, 24/05/2007, 18:56 h.
PCJM, tú que estás tan al cabo de la información ¿Por qué en la guía de Educación en Valores del Ministerio de Educación se califica este período de concordia (la Transición) como error del estilo de las leyes de punto final de las dictaduras del cono sur americano? Si tan enamorado se declara el Presidente en sus grandilocuentes discursos de la Transición, por qué con la boca pequeña le escucho decir, como a una buena porción de insignes socialistas, que es hora de la Segunda Transición. ¿Porque lo han decidido ellos? Me parece bien, pero en lugar de realizar esas reformas por las puertas de atrás, tengan la osadía de plantearlas sin embozos y por favor, sin tanta falacia. A este paso, a Rubalcaba, Pepinho a Zapatero les va a crecer tanto la nariz, que la vean aparecer, más de uno dirá que el Presidente llega en dos días.
34. PJCMJueves, 24/05/2007, 18:38 h.
29 Marqués.. ¡ señor Marques!! Estoy horrorizado con lo que me dice.
Eso quiere decir que Zapatero no respetó la Resolución del Congreso de Mayo de 2.005, que fúe propuesta por el mismo.
Bueno, tampoco era la primera, vez, tampoco respetó el Pacto Antiterorista propuesto por él.
Recuerdo que vinieron dos periodistas italiano a hacerle a Zapatero una entrevista-rio, para editarla despues en un libro. Una de las perlas que les dijo Zapatero, es que era muy respetuoso con la palabra dada.
Y los italianos se lo creyeron.
33. PJCMJueves, 24/05/2007, 18:33 h.
31 Joan Ciutadat.- Habria varios partidos que tendrian verdaderos problemas si dimitieran todos esos que dice. Alguno catalan, tambien.
32. VigoleisJueves, 24/05/2007, 18:32 h.
Como diría el poeta, a veces me canso de ser hombre, más cuando leo una retahíla de despropósitos en contra del PP que son en buena medida el fiel reflejo de quien los utiliza, sin una base probatoria ¿ Son todos unos corruptos, por qué? Aquí se acaba la discusión de los denominados plurales, pues podría recurrir a una argumentación similar sólo que al sentido contrario. Con motivos fundados, si hacemos referencia al gobierno más corrupto de la Democracia, presidido por Felipe González.
31. Joan CiutadàJueves, 24/05/2007, 18:09 h.
Los mismos perros con distintos collares! En mi opinión el PP no tiene nada que hacer en política en tanto que no retire a los mentirosos y a los corruptos de entre sus filas. Cada elector solo usa un voto pero tiene TODO el cerebro, no somos tontos, no aceptamos mentiras ni demagógia, NO TOLERAMOS A LOS CORRUPTOS, ni a los partidos que los protegen e impulsan. Nuestros administradores han de ser honrados, pasamos de delincuentes. ECHEN A LOS IMPUTADOS Y EMPIECEN DESDE CERO, cuando demuestren honradez les consideraré.
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