publicidad
publicidad
Logo de El Confidencial
Martes, 22 de mayo de 2007 (Actualizado a las 21:59)
Portada   España   Cotizalia   Deportes   Vivienda   Comunicación   Gente   Opinión   Canales   Fin de Semana   Imágenes   Vídeos   Foros   
Con Lupa Al Grano Mientras Tanto Dos Palabras Sin enmienda El Confidente
Salud Tecnología Buscador de Hoteles

CULTURA

Schnabel y Reygadas brillaron en Cannes a la sombra de Tarantino

Schnabel y Reygadas brillaron en Cannes a la sombra de Tarantino

Eliseo García Nieto (Efe). Cannes.- - 22/05/2007 18:47h

Votar esta noticia

Resultado (5 Votos)

enviar a un amigoimprimir

Tras una semana a medio gas, el Festival de Cannes arrancó este martes a toda velocidad en su recta final al volante de Quentin Tarantino con Death Proof, a cuya larga sombra se estrenaron la luminosa Stellet licht, de Carlos Reygadas, y la deslumbrante Le scaphandre et le papillon, de Julian Schnabel.

Si damos prioridad a la fama, sin duda corresponde a Tarantino ocupar lo alto del podio en la carrera de esta jornada hacia la Palma de Oro, teniendo en cuenta además que el pase de su cinta, un pastiche de persecuciones de automóvil, humor y casquería en homenaje a la serie B, se cerró con aplausos y gritos de entusiasmo.

Nada raro, teniendo en cuenta que el director nacido en Knoxville en 1963 es acogido en Cannes como en su casa desde que hace trece años se llevó la Palma con Pulp Fiction.

Además, su cine adrenalínico llega al extremo en este Death Proof que se estrena en Cannes como cinta independiente, mientras que en EEUU formó parte de Grindhouse.

Ese homenaje a los antiguos programas dobles de cine de los años 70 se completaba con Planet Terror, otra cinta de Robert Rodriguez -quien acompañó este martes a Cannes a su amigo- y supuso un fracaso comercial que ahora esperan corregir estrenándolas por separado.

Asimismo, la versión europea incluye secuencias como un baile erótico que "en la estadounidense no aparece", explicó Tarantino en la rueda de prensa tras el pase, acompañado de sus actores Kurt Russell, Rosario Dawson, Rose McGowan, Tracie Thoms y Zoe Bell. "El punto de partida es que quería hacer una película 'slasher'", pero las reglas de ese género de terror sanguinolento "son muy rígidas", así que las adaptó a su estilo.

"Aproveché su estructura, sus normas básicas", como la de que haya voluptuosas muchachas que acaban despedazadas por un psicópata, pero "intento trascender estas películas, en realidad intento crear mi propio género", explicó con la locuacidad que le caracteriza. Sobre sus posibilidades de repetir triunfo en Cannes, se mostró tranquilo y apuntó que "lo único más prestigioso que la lista de ganadores de la Palma de Oro es la lista de los que no la han ganado".

Aplausos para Le scaphandre et le papillon

Caso este último del pintor y cineasta Julian Schnabel, que con Le scaphandre et le papillon arrancó dos tandas de aplausos con su deslumbrante adaptación del libro homónimo de Jean-Dominique Bauby. Y eso que el reto era de altura: contar la historia real de Bauby, que a causa de una embolia, quedó paralizado por completo, con excepción de un párpado, pese a lo cual escribió el libro.

Para ello cuenta con la colosal y sorprendente fotografía del polaco Janusz Kaminski -habitual colaborador de Steven Spielberg- y la actuación del francés Mathieu Amalric, así como secundarios de lujo entre los que está el mismísimo Max Von Sidow.

"Cuando vi el guión, lo primero que me atrajo es que estaba en primera persona, que veíamos lo que pensaba" el protagonista, explicó Schnabel a la prensa acompañado de Amalric y sus actrices Emmanuelle Seigner, Anne Consigny y Marina Hands. Tampoco faltaba a su lado su actriz más querida, su esposa la donostiarra Olatz López Garmendia, que también consintió en ponerse a las órdenes de su esposo en Antes que anochezca (2000), que brindó a Javier Bardem una candidatura al Oscar.

El eje de Le scaphandre et le papillon es, según Schnabel, que a Bauby -personaje que en principio iba a interpretar Johnny Depp- "la desgracia le hizo reencontrarse consigo mismo". Algo similar a lo que ocurre en Stellet licht, con la que Reygadas vuelve a aspirar a la Palma tras hacerlo en 2005 con "Batalla en el cielo" y llevarse una mención especial a la Cámara de Oro en 2002 con Japón.

Fiel a su ritmo pausado y su atención al silencio y los detalles, Reygadas (México, 1971) narra una historia de amor, fidelidad y fe en una comunidad menonita de las que siguen en el norte de México ese culto anabaptista y conservan su propia lengua y cultura rurales.

"Quise recoger cómo trabajan la tierra, cómo viven", explicó a la prensa Reygadas, cuya cinta tiene fuertes connotaciones con Ordet (1955), obra maestra de Carl Theodor Dreyer.

"Es uno de mis filmes favoritos" y en efecto, puede interpretarse como "una especie de tributo, pero son diferentes", en especial por las motivaciones de ambas cintas, explicó el cineasta al ser preguntado al respecto en la rueda de prensa, acompañado de sus protagonistas Cornelio Wall Fehr y María Pankratz, que jamás habían actuado antes.

Ambos actores hablan plautsdiesch, dialecto germánico en el que se expresan los menonitas y en que se rodó el film, recibido con el aplauso de la prensa especializada en su pase en Cannes.

Votar esta noticia

Resultado (5 Votos)

enviar a un amigoimprimir

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Auditado por Ojd