MIENTRAS TANTO
¿Segolene o ‘Sarko’? El robo de la Gioconda como metáfora de la política francesa
Ségolène, Sarkozy, política, francesa, elecciones
@Carlos Sánchez - 23/04/2007
Hace ahora casi un siglo -el 22 de agosto de 1911-, a eso de las siete y media de la mañana, uno de los vigilantes del Louvre, vio como el mundo se le hundía a sus pies. No se trata de una figura retórica. Lo peor que le puede ocurrir al guardián de un museo es que alguien le birle delante de sus narices el cuadro más valioso. La obra más querida. Sobre todo si ésta lleva por nombre la Gioconda. O la Monna Lisa, como ustedes prefieran.
El lienzo estuvo sin aparecer durante dos largos años que se hicieron eternos a los franceses. Y, por su supuesto, a una clase política que se encontraba, literalmente, acorralada ante la opinión pública por tamaño despropósito. Artistas como Picasso, Braque o el poeta Apollinaire fueron llamados a declarar por la policía de manera un tanto impetuosa. La policía sospechaba de la intelectualidad de la época por su manifiesta hostilidad ante el arte convencional y un tanto relamido que se mostraba en el Louvre.
Cuentan las crónicas de aquel tiempo que durante los 853 días que estuvo perdido el lienzo, muchos parisinos se acercaban al museo para admirar el hueco desnudo que había dejado el robo. La dolorosa huella escrita sobre la terca pared de la que durante años había colgado el enigmático lienzo de Leonardo. La sustracción –obra de un guardia del Louvre- lo que en realidad había abierto en canal era la conciencia de Francia, cuyos ciudadanos -en el sentido republicano del término- habían visto cómo se evaporaba uno de los símbolos que hacen país. De ahí su peregrinación a la vieja pared que no decía nada. Al menos, formalmente.
Esta es la diferencia entre Francia, Estados Unidos, Reino Unido o Suecia (la lista sería interminable) y un país como España, donde a estas alturas de la Historia aún seguimos dándole vueltas a nuestro pasado como si la vieja piel de toro fuera una de esas naciones nacidas al calor de los procesos de descolonización surgidos durante los años 50 y 60. Sin lugar a dudas, el hecho de que tras la Guerra Civil el bando vencedor declarara la victoria y no la paz, tiene mucho que ver con ello.
Las grandes naciones
Nadie cree que en la Francia de Sarko o de Ségolène, pueda ocurrir algo parecido. Esto es lo que diferencia a las grandes naciones. Que los consensos sociales y políticos se construyen con una argamasa irrompible. A prueba de bombas.
Si algo está fuera de toda duda es que gane quien gane en Francia en la segunda vuelta -el candidato de la derecha o de la izquierda- ninguno se atreverá a salir de los renglones escritos por la ciudadanía durante años. Máxime cuando nada menos que el 85% de los electores dedicó parte del domingo a acudir a las urnas. Nuestro vecino del norte ha vuelto a demostrar que la política interesa cuando los candidatos se acercan a la realidad. Cuando la política se vuelve cercana. Exactamente igual que acaban de poner de manifiesto los dos programas de Tengo una pregunta...
Para lo bueno y para lo malo, gane quien gane en la segunda vuelta, Francia seguirá teniendo la misma política energética, la misma política exterior y hasta la misma política cultural basada en ese concepto tan viscoso como atractivo que es la ‘excepción cultural’. Un término que alude a la autonomía de los ciudadanos para definir su propio futuro defendiendo su identidad, pero sin nacionalismos trasnochados que únicamente ocultan miserias intelectuales.
¿Quiere decir esto que Francia es el modelo? Nada más lejos de la realidad. Lo importante es que cada país -dentro de Europa- encuentre su camino a partir de consensos sociales básicos. ¿Alguien cree que la política pro nuclear de Francia va a cambiar por el hecho de que gane uno u otro candidato? ¿Alguien piensa que la política de defensa va sufrir un vuelco por el hecho de que gane Royal o Sarkozy? En fin, ¿alguien cree que el modelo social francés va a ser dinamitado por cualquiera de los dos contendientes?
Opiniones de los lectores (8)
8. JMDLunes, 24/04/2007, 16:07 h.
(SIGUE)
La esperanza reside en que Sarkozy siempre ha parecido el más corajudo y liberal de todos y el más dispuesto a hacer lo “necesario pero doloroso”. Aún así, siendo Ministro de Economía, encargó, con mucho arrojo, el famoso Informe Camdessus pidiendo un estudio de las reformas estructurales necesarias en Francia. ¿Qué se hizo con ello? Más bien nada, aunque no sé si por falta de voluntad de Sarkozy o bloqueo del infausto Chirac (qué fiasco de 12 años de presidencia tirados al limbo).
En fín, yo espero que salga Sarko (los indicios de incompetencia e incapacidad de Segolene son demasiado claros), y que encuentre el coraje necesario para llevar acabo unas reformas y una ruptura progresiva con el sistema actual.
Por cierto, el espejo en el que puede mirarse para ello es mujer: Margaret Thatcher, que si bien en los últimos años de su mandato se le fue un poco la pinza, es la principal responsable de “des-esclerotizar” Gran Bretaña a principios de los 80.
7. JMDLunes, 24/04/2007, 16:04 h.
Hombre, no sé si dinamitará el modelo social (habría que aclarar a qué se refiere el Sr. Sánchez), pero la esperanza puesta en Sarkozy está en su visión de la “ruptura” con respecto a un modelo socio-económico esclerosado, donde el subsidio y el sector público, y todas sus ineficiencias, son ubicuos; un sistema donde se blinda de tal manera a quién tiene un empleo que resulta casi imposible a quien está parado conseguir uno; un sistema donde la integración del inmigrante por “asimilación” ofrece un pobre balance, en parte porque el esclerosamiento y estancamiento del sistema no crea oportunidades para esos inmigrantes, y en parte por errores tácticos en inmigración que se cometieron aunque con la mejor de las intenciones (por ejemplo, la reagrupación de familias sub-saharianas sin control alguno); un sistema que en definitiva, ya no funciona. Yo creo que el verdadero problema que se plantea tanto con Sarkozy como Royal, es si efectivamente tendrán el coraje político para llevar acabo esa ruptura, aunque se ejecute de un modo progresivo y suave. Esa falta de coraje ha sido el gran baldón de la clase dirigente francesa (y europea, vamos). (SIGO).
6. gandalfitoLunes, 23/04/2007, 15:26 h.
¿Quiere esto decir que los problemas económicos de Francia no tienen solución? Porque si ninguno de los dos se atreve a hacer una revolución en este sentido, lo llevan claro los franceses.
Creo que hay veces que los ciudadanos demandan cambios profundos, y por eso los franceses se han movilizado tanto en esta votación.
5. TaxcoLunes, 23/04/2007, 13:30 h.
ERRATA: He puesto "derbar" en lugar de:DERIVAR. Disculpas pido Sr. Profesor, aúnque, hago tantas, que si pido disculpas por todas, no habrá espacio para otras opiniones. El Alh, me persigue.TAXCO
4. TaxcoLunes, 23/04/2007, 13:17 h.
PARECE SER que el Sr. CARLOS SÁNCHEZ, sí conoce a los franceses y tiene el concepto de lo que DEBE DE SER LA POLÍTICA y lo que DEBEN DE HACER LOS POLÍTICOS, sean de un color u otro, cuando ganan el PODER. Si, el Sr. Sánchez tiene un CONCEPTO muy equilibrado sobre esa materia que se llama ¡política!
Como él dice, en España, ese equilibrio de los políticos franceses, no existe. Allá, todo seguirá su curso normal, de acuerdo a las necesidades y "conveniencias" de los ciudadanos franceses y no se modificará NADA que sea VIGENTE, todo lo contrario de lo que hacen nuestros políticos, que por "sistema, sea bueno o sea malo" tienen que cambiarlo todo al subir al poder, como sucede con la enseñanza, el terrorismo, inmigración, etc.¡¡¡¡¡ LEYES NUEVAS!!!!!!!!!!!! Para justificar ¿QUÉ?
Mentes con pensamientos ATÁVICOS, eso es lo que son nuestros "gobernantes".No pueden cambiar, es racial su comportamiento y eso se deriba, de que el español, ES ASÍ, ATÁVICO, nos guste o no, a los que creemos que no somos parte de ese pueblo del que -emanan- los vividores sín vocación de servicio al pueblo, pero si con un deseo:FORRARSE AL MÁXIMO,como sea.TAXCO
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