EL CONFIDENTE
La dieta 'sin' causa furor a las puertas del verano: primero fue Alierta y ahora le sigue Pomatta
A nadie con unos kilitos de más le disgusta bajar una talla. Menos aún si el esfuerzo se realiza a las puertas del verano y entre los antecedentes había que contar con que la punta de la corbata no llegaba con facilidad a las postrimerías del cinturón. Sin embargo, algunos se toman con tanto celo su nueva vida espartana que provocan reacciones de admiración y al mismo tiempo de preocupación entre quienes contemplan los efectos de su dieta ‘sin’. “¿Le pasará algo?”.
El caso reciente que más comentarios ha suscitado tiene como protagonista al presidente de Mutua Madrileña, José María Rodríguez Pomatta, que durante años se ha enfundado en elegantes trajes con los que dibujaba una generosa curva de la felicidad. Y así hasta que un arrebato de vida sana, tras la pertinente recomendación facultativa, ha convencido al todopoderoso abogado de las virtudes de bajar peso, aunque superados los 60 años no tenga que preocuparse por lucir palmito.
En el caso de Pomatta, de momento, han trascendido los resultados, que no el método. El primer ejecutivo de Mutua Madrileña se ha deshecho de 20 kilos como quien no quiere la cosa, aunque el diagnóstico indicaba que el sobrepeso ascendía, nada más y nada menos, que a 40 kilos. Aún así, muchos de los que le han visto se han sorprendido de su nueva percha, hasta el punto de temerse males mayores y pensar que le afectaba un nuevo problema de salud. Pero todo lo contrario.
Como era de suponer, tal esfuerzo ha obligado a Pomatta a cambiar de vestuario, con la pertinente renovación de chaquetas y pantalones, y a seguir al pie de la letra alguna tabla de nutrición. O tal vez, haya escuchado los consejos de un viejo conocido como Cesar Alierta, presidente de Telefónica, que pasó por el mismo trance hace un par de años.En el caso del telefónico, Alierta empleó su particular método del 'sin', que escondía sus artes sanatorias bajo tres recomendaciones bien sencillas. Para perder peso, uno debe comer sin pan, renunciar al postre y abstenerse de acabar hasta con el plato. Así de claro: sin pan, sin postre y sin rebañar. La dieta no hace referencia a otros hábitos, como el de fumar... aunque todo debe ir a su debido tiempo, porque privarse también del purito de la sobremesa ya sería demasiado. ¿O no?
Opiniones de los lectores (1)
1. Pedro MayerfesserMiércoles, 16/05/2007, 12:06 h.
Dos señores hacen dieta y hablamos de 'furor' ... es esto digno de una sección como 'El confidente' o es que alguien no ha hecho sus deberes?
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