Efe. Madrid.
Domingo, 06 de noviembre de 2005
El Unicaja rompió la racha victoriosa que el Tau Vitoria encadenaba desde la primera jornada en el Martín Carpena, donde los vascos capitularon por 87-76 en un fin de semana de dificultades para los líderes, ya que el Barcelona también estuvo a punto de caer en la pista del Breogán, al que superó en la prórroga por 95-96. Dos acciones de Juan Carlos Navarro salvaron al equipo del serbio Dusko Ivanovic. El alero internacional, autor de 33 puntos, forzó la prórroga a cinco segundos de la bocina gracias a dos tiros libres (83-83) y, luego, en la prolongación, también anotó la canasta del triunfo en plena cuenta atrás.
El Tau corrió peor suerte en Málaga (87-76). El Unicaja hizo el mejor partido en lo que va de temporada y paró los pies al cuadro baskonista, lo que deja al Barcelona como único invicto del campeonato y a diez equipos con tres victorias y tres derrotas.
La ambición de Carlos Carbezas -dieciocho puntos-, Jorge Garbajosa -otros dieciocho-, Walter Hermann -quince- y el estadounidense Marcus Brown -trece- pudieron con un gran Luis Scola -veintinueve-.
También se ha quedado solo el Fórum, pero en la última posición. Es el único que todavía no ha ganado. Los vallisoletanos, definitivamente, no tienen suerte. Han perdido un partido por tres puntos en campo del Real Madrid, otro por cuarto en casa ante el Manresa y el último por uno contra el CB Granada (73-74).
La primera victoria del Estudiantes ha aislado al Fórum en la cola. Los colegiales resurgieron de la mano de Nacho Azofra, el jugador en activo que más partidos acumula en la ACB. El base firmó un último cuarto espectacular y decidió el partido contra el Joventut, que en el tercer cuarto encontró su mejor baloncesto a través de Ricard Rubio, el debutante más joven de la Liga, cuya dirección hizo reaccionar a los verdinegros para luego ver el resto del choque desde el banco (93-82).
El Etosa también rompió una mala racha de tres derrotas consecutivas. Le costó porque tenía enfrente al Real Madrid, el actual campeón, pero la irregularidad blanca favoreció al equipo de Trifón Poch, que volteó el marcador con un parcial de 15-0 en el último cuarto y acabó imponiéndose por 77-73 en medio de un final a cara o cruz.
Y en Bilbao, el Lagún Aro, que en la jornada anterior recibió una paliza en cancha madridista, reaccionó frente al Llanera Menorca. Los bilbaínos se redimieron con un contundente 86-61 sobre los menorquines, que sólo aguantaron el primer cuarto.
Mucho más trabajo dio el Ricoh Manresa al Akasvayu en Gerona, pero los aficionados salieron del Pabellón Fontajau saboreando la quinta victoria de los suyos, que después del 81-77 ante la formación manresana son terceros y han igualado su mejor inicio en las dieciocho temporadas que llevan en la ACB.
La candidatura que pierde fuerza es la del Pamesa Valencia, que encajó la tercera derrota consecutiva frente al Gran Canaria, al que un último cuarto demoledor con 31 puntos le dio el triunfo por 73-86.
El que sí cortó una serie negativa que ya empezaba a alargarse demasiado fue el Caja San Fernando, que gracias a un parcial de 0-15 entre los minutos ocho y cinco alcanzó una cómoda renta para llegar a la bocina con 81-97 sobre el Fuenlabrada, que acumulaba tres partidos ganados de una tacada.
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
