Miércoles, 30 de marzo de 2005
El Santander Central Hispano sigue muy de cerca el órdago lanzado en Italia por su gran competidor español, el BBVA. De acuerdo con fuentes de la banca de negocios, la entidad que preside Emilio Botín está pendiente del resultado de la OPA sobre BNL para mover a su vez ficha en San Paolo-IMI, donde controla el 8,6% del capital.
El pasado otoño, Emilio Botín visitó en Roma al gobernador del banco de Italia, Antonio Fazio, para hacerle presente el interés del SCH por ampliar su presencia en San Paolo-IMI. En idéntica situación se encuentra el holandés ABN Amro con Banca Antonveneta (Padova), que ha presentado esta misma mañana su oferta.
En la sede central del SCH ya conocían la disposición del BBVA a lanzar una OPA sobre BNL cuando Botín visitó a Fazio, operación que se retrasó debido al intento de Sacyr Vallehermoso de forzar su entrada en el consejo del banco presidido por Francisco González, episodio que estalló a finales de noviembre.
De acuerdo con las fuentes, la propuesta de Botín a Fazio se resume en un “si éstos [por el BBVA] pueden, yo también quiero”. Tan cerca como el 24 de febrero pasado, el banquero cántabro calificó de “absolutamente estratégica” la participación del SCH en San Paolo-IMI.
Fuentes cercanas al Santander han asegurado a este diario que Botín está “totalmente encelado con Italia” tras la iniciativa del BBVA y la inminente de ABN Amro, y que esa obsesión podría provocar cambios en la cartera industrial del banco, “porque éste lo va a vender todo para centrarse ahora en Italia”.
Para la banca de negocios, “San Paolo es mucho mejor activo que BNL”, lo que ocurre es que también es bastante más caro. Tercer banco italiano (sexto el BNL), San Paolo tiene una capitalización bursátil de casi 21.500 millones de euros, el doble que Abbey National y tres veces más que BNL (7.260 millones). Ayer cerró en la bolsa de Milán a 11,55 euros.
Ocurre, también, que las relaciones entre el SCH y los gestores de la banca turinesa nunca han sido muy fluidas, habiendo conocido épocas muy tormentosas. En 2003, el banco español llegó incluso a abandonar el consejo, donde se sentaban el propio Botín y Juan Rodríguez Inciarte. La situación se arregló tras varios meses de tira y afloja.
El Santander tiene suscrito un pacto de sindicación de su 8,6% con las tres fundaciones accionistas del banco: la Compagnia de San Paolo, Carisbo y Cariparo, que conjuntamente poseen el 24,23% de San Paolo-IMI. El sindicato controla, pues, el 32,8% del banco.
A finales del pasado noviembre, justo cuando estallaba en España la operación Sacyr contra el BBVA, representantes de las tres fundaciones citadas mantuvieron contactos con la entidad franco-belga Dexia tendentes a una fusión que, aparentemente, no parecen haber cristalizado.
Lo relevante es que a esas negociaciones no fue invitado el SCH, el otro gran accionista de San Paolo-IMI, un dato que molestó sobremanera en Madrid y que será tenido muy en cuenta de cara a cualquier iniciativa que pueda adoptar Emilio Botín.
Otro aspirante a la mano de San Paolo-IMI citado con frecuencia es el también italiano Unicredito. El presidente de San Paolo, Enrico Salza, y su homólogo de BNL, Luigi Abete, han sido los únicos directivos de banca italiana que se han mostrado favorables a que una entidad extranjera pueda incrementar su participación en un banco italiano por encima del límite del 15% fijado por Fazio.
El banco que preside Botín tiene actualmente tres representantes en el consejo de administración del San Paolo-IMI: el consejero delegado, Alfredo Sáenz; el director general adjunto, Manuel Varela, y el italiano Ettore Gotti, presidente de Finconsumo, firma especializada en la financiación de aut
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