BIOGRAFIA
Natural de Madrid, desde niño fue un gran aficionado al mundo del motor. Comenzó su carrera profesional en la revista Velocidad y desde entonces ha trabajado en Auto Revista, Marca, Motor 16, El Mundo, Race.net, Auto Aventura 4x4 y Marca Motor. Ahora, tras 25 años de profesión, comienza una nueva e interesante etapa como responsable de motor en El Confidencial.
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Carlos Cancela 20/06/2011 (06:00h)
El mundo de la automoción atraviesa una situación crítica en lo que a ventas de coches se refiere, pero por el contrario la situación del tejido industrial parece que comienza a mostrar ciertos brotes verdes. Esos de los que tanto han hablado desde los escaños socialistas en los últimos años para el conjunto de la economía, pero que no se han llegado a ver nunca.
Aunque más que brotes verdes en realidad son azules y vienen de la Comunidad Valenciana. Y no son de ese color porque sea una región gobernada por el Partido Popular, con Camps a la cabeza, sino porque vienen de la mano de la multinacional Ford y de su emblemático color azul. Esta compañía ha decidido poner en marcha una fuerte inversión para aumentar la capacidad de producción de su factoría de Almusafes.
En concreto son 812 millones de euros los que se invertirán en los próximos meses para que en el año 2012 la planta de Almusafes produzca en exclusiva los nuevos Kuga y Transit Connect. Y es una noticia muy buena para el sector y para el futuro industrial español, y de alguna forma puede ser también una manera de volver a retomar la confianza, esa que los mercados necesitan para que España salga del atolladero en el que estamos metidos.
La producción de los dos nuevos modelos, el sustituto del actual Kuga que mantendrá su nombre pero cambiará mucho y que se basa en el concept Vertrek, y el Transit Connect, no comenzará hasta el año 2012 y permitirá la creación de varios centenares de puestos de trabajo. Y eso es lo que la industria española necesita para demostrar que es plenamente competitiva dentro de un mercado del automóvil globalizado.
Pero aún más importante que esos centenares de empleos generados es que los acuerdos firmados permiten asegurar carga de trabajo para la fábrica valenciana durante los próximos diez años, con lo que la plantilla se podrá mantener sin cambios. Y eso es una gran noticia dado los tiempos que corren.
Este acuerdo de Ford, como la producción del nuevo Audi Q3 en las instalaciones de Seat en Barcelona o el tirón de ventas que está alcanzado el Meriva de Opel fabricado en Figueruelas, o los coches eléctricos que producirá Renault en Valladolid o los del grupo PSA en Vigo permiten hablar de un tejido industrial fortalecido en lo que al sector de la automoción se refiere.
Desgraciadamente, otra cosa muy distinta ocurre con el mundo de la distribución. Con unas ventas previstas para el conjunto del año de 850.000 vehículos, lejos de los 1.600.000 vendidos hace solo unos pocos años, demuestran que la situación del mercado es crítica.
La realidad es que en España no se venden coches y solo la salida de la crisis en los principales mercados europeos, con un crecimiento en Alemania en mayo del 22%, permite mantener el tejido industrial español gracias a la exportación. Los concesionarios siguen cerrando por toda la geografía española y las plantillas del sector de la distribución se van reduciendo al ritmo que lo hacen las ventas.
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