BIOGRAFIA
Natural de Madrid, desde niño fue un gran aficionado al mundo del motor. Comenzó su carrera profesional en la revista Velocidad y desde entonces ha trabajado en Auto Revista, Marca, Motor 16, El Mundo, Race.net, Auto Aventura 4x4 y Marca Motor. Ahora, tras 25 años de profesión, comienza una nueva e interesante etapa como responsable de motor en El Confidencial.
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Carlos Cancela 28/03/2011 (06:00h)
Sé que es una decisión que trae bastante polémica, pero a mí me parece muy acertada. Me refiero a la decisión por parte del Gobierno de eliminar la limitación de 80 km/h para los conductores con menos de un año de experiencia que se ha hecho efectiva este sábado tras su publicación en el BOE.
El viernes pasado, los lectores del Confidencial tuvieron la información y fueron varios los comentarios en contra de esta medida. Y básicamente centrados en que si a un conductor normal se le limita a 110 km/h cómo puede ser que uno sin experiencia pueda ir a los mismos 110 km/h.
Sin embargo yo no estoy de acuerdo con este argumento por varias razones pero la primera de todas ellas porque, contrariamente a lo que piensa el Gobierno, no todo se basa en prohibir y prohibir y prohibir. Por supuesto, tampoco se obliga desde ahora al conductor novel a circular siempre a 110 km/h. Cada uno se tiene que marcar su velocidad, aunque lógicamente con unos límites.
Si el conductor que solo tiene dos meses de carné va a 80 km/h o a 90 mejor que a 110 km/h, pues bien. Pero si es un conductor que ya está más suelto y puede circular a la misma velocidad que los demás, lo mejor es que circule igual que los demás. Para lo único que sirve el límite específico de conductores con la “L” es para complicarle y hacer que circule a un ritmo más lento. Es peor para él, pero sobre todo es peor para el resto de conductores.
Si un conductor novel se ve obligado por ley a rodar a un máximo de 80 km/h irá creando permanentemente problemas en la carretera por la que circule haciendo que los camiones le adelanten con el peligro que esto conlleva para el resto de usuarios de la vía. Y otra cosa importante, la mayor parte de estos conductores noveles, dejan caída la “L” en el maletero o directamente ni la ponen para evitarse esos problemas.
Pero hay otro factor importante. Todas estas limitaciones a lo único que llevan es a que, poco a poco, se instale en el ciudadano la idea de que las limitaciones, y en general las leyes, están ahí para incumplirlas, y eso creo que es muy malo. Desde mi punto de vista es mejor hacer comprender a un conductor que debe circular a la velocidad que le permitan las condiciones de la carretera, del tráfico, del propio vehículo y de sus conocimientos, y no a las velocidades limitadas.
O sea que aunque las normas son en esta curva a 40 km/h, en este tramo a 90 y en una autovía a 110 km/h, eso no significa que esa sea la velocidad a la que hay que circular sin pensar las cosas, sin analizar si llueve o nieva o si es de noche o de día o si se está cansado o recién levantado de la cama, o si el coche que llevamos es una buena berlina muy nueva o un coche que se cae de viejo y con 500.000 kilómetros encima.
También creo que hay otra ventaja destacable con el fin de esta limitación y es que si todos los vehículos circulan a la misma velocidad, o al menos a una velocidad parecida, hay menos posibilidades de que se produzcan accidentes. No se cambia tanto de carril, no se producen adelantamientos, etcétera.
La explicación oficial para el fin de esta limitación por parte del Gobierno, que en esta ocasión también comparto, es que este límite de velocidad para los conductores noveles de 80 kilómetros por hora durante su primer año de conducción se estableció en el año 1974, cuando existían unas condiciones en las vías públicas, en los vehículos y en la calidad de la enseñanza sobre seguridad vial muy diferentes a las de ahora.
Y también por las carreteras actuales, muy distintas a las de entonces, con casi 12.000 kilómetros de calzadas desdobladas, lo que las hace más seguras. Además, limitar a un máximo de 80 km/h a estos conductores que están igualmente limitados a circular a más de 60 km/h en autovías y autopistas como el resto de los conductores, no tendría mucho sentido.
Lo que no varían son dos limitaciones específicas para estos conductores noveles. Por un lado se mantiene inalterada una tasa de alcoholemia de 0,15 miligramos por litro de alcohol en aire espirado, inferior al general de 0,25 mg/l, y por otro la asignación inicial de menos puntos en el permiso de conducción ya que se les atribuye ocho en lugar de los doce generales. Y por supuesto tienen que seguir llevando la "L" bien visible para advertir al resto de conductores que al volante de ese coche va una persona con menos experiencia.
Por todo ello, yo creo personalmente que es una buena idea y por una vez un acierto del Gobierno en relación con la seguridad vial. Ojalá utilizaran estos mismos argumentos, los de mejores carreteras o de coches mucho más seguros, para subir el límite de 120 a 140 km/h como piden muchos ciudadanos y no para degradarnos hasta los 110 km/h.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
3 COMENTARIOS
3 .- #2 Y por cierto: tambien se baja la edad de conducir. Lo cual TAMPOCO es coherente con la seguridad [cualquiere psicologo puede dar datos sobre edad y sensacion de invencibilidad]
2 .- ¿La explicación oficial sobre el levantamiento de la restricción [coches mejores y mayor formación], no sería aigualmente valida para aumentar el limite de autovías? Pero eso no interesa, claro.
Y si el argumento de que conducir mas lento es mas seguro se da por valido para los expertos, con mas razon en un inexperto.
Y tampoco se entiende por que en la moto, ahora se exige dos carnets para poder conducir motos mas potentes, con la excusa de la experiencia [espero no dar ideas para los coches], en los coches se deje libremente conducir al tope legal a los inexpertos.
NO es coherente.
Solo una cosa lo explica: la posibilidad de poner mas multas.
1 .- Se puede decir más alto, pero no más claro.
Por cierto, cuando vean a un conductor con una L, y más si es mujer, que conduce un poco con dificultad, o que le cuesta hacer una maniobra o aparcar, no se pongan a meterle prisa con el claxon o a lanzarle improperios. Ese conductor ya está, de por sí, nervioso dada su inexperiencia y viendo a los coches que le rodean. Esperen con paciencia y denle el tiempo necesario: probablemente bajará su nerviosismo al ver a los otros conductores tranquilos y terminará su maniobra de mejor forma y más rápido.
Recuerden que nadie nace conduciendo...