BIOGRAFÍA
Carlos Sánchez.- 05/05/2011

Si es verdad, como decía Gary Lineker, que el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre gana Alemania, no es menos cierto que las elecciones en España tienen muchos contendientes, pero, igualmente, sólo ganan dos: PSOE o PP. El resto de partidos -salvo en Cataluña o País Vasco- son una mera comparsa.
Lo más curioso, sin embargo, es que esta España bipolar (el resultado parcial es tres a tres en las últimas seis consultas) se constata elección tras elección, incluso en las municipales, donde en teoría el terreno es proclive al nacimiento de candidaturas alternativas más pegadas al territorio.
No ocurre eso. Al contrario. En las últimas cinco elecciones municipales, PSOE y PP siempre han sumado más del 60% de las candidaturas que han logrado algún acta de concejal. Y en las celebradas en 2007, incluso, obtuvieron nada menos que el 72,74% de los ediles, algo extraordinariamente complicado en un sistema electoral como el español.
Ese porcentaje es sólo algo inferior al que lograron los dos partidos mayoritarios en unas generales, el 77,58% de los votos, aunque el 92,3% de los diputados. La ley electoral tiene la culpa de ese desequilibrio entre voto popular y escaños.
Estamos, por lo tanto, ante un bipartidismo casi perfecto, como el de la Restauración, que como aquél fue precedido de un proceso de integración tanto en la derecha como en la izquierda. El PSOE se comió a los partidos pequeños (PSP o FPS) y lo mismo hizo el Partido Popular tras su refundación de Sevilla. El resultado de la estrategia política les ha salido redonda. En las elecciones de hace cuatro años, 47.377 concejales de los 66.131 que resultaron elegidos, eran del PP o del PSOE.
El único partido que durante un tiempo se coló entre los grandes -al margen del PCE, que tuvo tu techo electoral en 1979 con el 12,7% de los votos- fue el Centro Democrático y Social de Adolfo Suárez, que en las elecciones de 1987 llegó a sumar 1,9 millones de votos, el 6,7% del censo y nada menos que 5.972 concejales.
Fue el sueño de una noche de verano. En las siguientes elecciones, su respaldo electoral prácticamente cayó a la mitad, y en las posteriores -las que significaron la antesala del triunfo del PP en las generales- desapareció del mapa. El PP, de nuevo, confirmó en 1995 la teoría -basada en la práctica- de que quien gana de forma abrumadora en las municipales, desaloja al inquilino de la Moncloa en las generales inmediatamente posteriores.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
12 COMENTARIOS
12 .- #10 de acuerdo con ud. y mi opción última fue para C,s
y lo será la próxima
yo no se si hay algun interés entre la gente que fomenta el
voto nulo,el blanco o la abstención
sabiendo como saben que
el blanco bebeficia a los grandes en general y al partido con más
votos válidos en particular
con el nulo se limpián el c...
y la abstención se la pasan por el arco de triunfo
para muestra la aprobación del estatuto catalán
por otro lado están los que dicen que los pequeños son chantajistas y van a los dineros
pero porque solo hay siete u ocho
si se llegara a veinte pequeños ya veriamos las prisas
11 .- Pero vamos a ver, ¿cual es el objetivo de la democracia?.
El sueño de la democracia es ser todos iguales y construir un sistema perfecto en todos los sentidos que se mejore a si mismo en el tiempo.
¿Porqué este empeño en dividirnos?, ¿porqué tenemos que estar obligados a ser incompletos y a elegir entre dos opciones que no nos satisfacen plenamente?
Hay en otros países en los que no es posible, pero en España tenemos la suerte de significar un lugar genético completo y estable. Donde las razas se integran unas con otras en un modo armónico y completo.
La regeneración democrática de este país es algo necesario para la supervivencia de todos.
La sabia nueva debe fluir hacia el centro del árbol.
Un saludo a todos.
10 .- #6 ¿ Qué más da de donde proceda? Lo que hay que votar es en base a los programas de los partidos, no a las personas. Si luego decepciona a los 4 años se le da boleto.
UPyD [y Ciudadanos] tienen en su programa puntos absolutamente NECESARIOS para la regeneración democrática de este país. Votar a PP y PSOE es decirles que no pasa nada, que sigan quitando derechos sociales, comprando jueces y sindicatos, robando y enchufando, blindándose en sus puestos y ante la justicia, mintiendo y llevando al país a otra revuelta social que cada vez está más cercana. Votar PP y PSOE es aceptar la corrupción que han instaurado los dos partidos en todo el país.
Es como si te dicen: si tiras por esa calle hay un tío que te va a pegar una paliza seguro y te va a dar un navajazo. Si tiras por la de al lado, no se sabe lo que puede pasar. ¿ Por cuál irías tu ?
Yo lo tengo claro, no me gusta ninguno, pero el programa de esos partidos tiene cosas que, si se les vota masivamente y los "grandes" se asustan, podía ayudar a que los asumieran como propios en un futuro próximo. Se trata de enviarles ese mensaje
9 .- Yo pienso lo contrario, el partido lo juegan PP y PSOE, pero el ganador es siempre el mismo, el árbrito, los nacionalistas que vende su voto a buén precio.
8 .- Yo votaré a UPyD por una democracia de mejor calidad.