publicidad

  

ElConfidencial.com > España

DESCOORDINACIÓN ENTRE GOBIENRO Y AUTONOMÍAS

La gran amenaza para la Justicia: un Estado y 17 sistemas incompatibles

La gran amenaza para la Justicia: un Estado y 17 sistemas incompatibles

El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo (Efe).

@Alberto Mendoza.- .- 30/10/2008 (06:00h)

La descoordinación entre las comunidades autónomas y el Gobierno central se ha convertido en una de las principales amenazas para el funcionamiento de la Justicia en España. La transferencia de competencias de esta materia a la mayoría de autonomías ha dividido de facto un poder estatal único en diecisiete administraciones, con modelos de organización y aplicaciones informáticas diferentes. Una diversidad que pone en peligro los esfuerzos para conectar con las nuevas tecnologías los juzgados de toda España, y que puede propiciar que se repitan casos como el de Mari Luz.

Prueba de la gravedad de esta situación es que la “coordinación de programas y aplicaciones informáticas estatales y autonómicas” constituye el primer punto de la lista de prioridades que se ha marcado el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en su “plan de actuación inmediata” para modernizar la Justicia. De acuerdo con Antonio García, portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura, se trata del “gran problema de la Justicia a medio y largo plazo”.

“Cada comunidad autónoma está trabajando con modelos de oficina judicial diferentes”, indicó García, para quien existe un alto riesgo de “cortocircuito” entre administraciones. “La red informática, de gestión documental o de comunicación debe ser única, porque el Poder Judicial es único y del Estado”, señaló García. Desde Jueces para la Democracia, Miguel Ángel Gimeno también reclamó la unificación de los programas informáticos y de comunicaciones para que los juzgados de diferentes provincias y comunidades puedan intercambiar información.

Pero los jueces no son los únicos que advierten del peligro de multiplicar los sistemas. Carlos Carnicer, presidente del Consejo General de la Abogacía Española, destacó el martes, en el Observatorio de la Actividad de la Justicia, el grave problema que supone para el sistema funcionar con las competencias repartidas entre el ministerio de Justicia, el CGPJ y las comunidades autónomas. Para Carnicer, ni siquiera un despacho de abogados podría trabajar si cada socio o empleado perteneciera a un estamento diferente.

En este mismo foro, Juan Carlos Estévez, presidente del Consejo General de Procuradores, en relación con las deficiencias tecnológicas que lastran a la Justicia, criticó que autonomías y ministerio usen lenguajes informáticos diferentes. Además, Estévez denunció que el sistema que los sistemas que impulsa el Gobierno, como el llamado Lexnet, “están obsoletos antes de nacer”.

Objetivos del Gobierno

Precisamente, entre los objetivos que presenta el ministerio de Justicia en los Presupuestos Generales de 2009, se recoge la “plena incorporación de las nuevas tecnologías” para conectar a los distintos órganos judiciales, a las fuerzas de seguridad, así como para facilitar los trámites y el acceso de los ciudadanos. Sin embargo, el Gobierno advierte que la única forma de alcanzar estas metas es “evitando la multiplicidad de aplicaciones informáticas autónomas y dispersas que no son compatibles entre sí”, para lo que prevé la creación de un grupo de trabajo que estudie los sistemas de cada comunidad autónoma y trate de integrarlos.

El Ejecutivo señala que esta necesidad es “mucho más acusada” en la jurisdicción penal, de modo que se agilice la ejecución de las sentencias, procedimiento que falló a la hora de encarcelar al presunto asesino de la niña Mari Luz, Santiago del Valle. En la actualidad, el ministerio de Justicia está en proceso de extender y compatibilizar dos sistemas: Lexnet, que funciona para el envío seguro de notificaciones y presentación de escritos, de forma similar a un correo electrónico; y Minerva NOJ, que permite gestionar los asuntos procesales de forma digital, y que aspira a superar el soporte papel que inunda los juzgados.

Sin embargo, ambos sistemas están lejos de funcionar de forma complementaria y generalizada, y deben adaptarse a otros como el andaluz o el vasco que llevan años desarrollándose por separado.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 0 COMENTARIOS


los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados


Ediciones anteriores      Suscripción al boletín                                              Anúnciate
Auditado por Ojd