ya hay 3 casos incurables

En qué consiste la supergonorrea y cuál es su relación con el sexo oral, según la OMS

La nueva cepa de esta enfermedad está causando muchos problemas y creando resistencia a los antibióticos. Te contamos qué hacer para combatirla

Foto: 'Neisseria gonorrhoeae', bacteria que provoca gonorrea. (iStock)
'Neisseria gonorrhoeae', bacteria que provoca gonorrea. (iStock)

No hay peor manera de arruinarte el verano que padecer gonorrea. No solo la enfermedad ha ido aumentando desde el año 2014, sino que además la Organización Mundial de la Salud está advirtiendo de que la enfermedad ha mutado y que esta superbacteria se está haciendo resistente a todos los antibióticos, una afirmación que nos aplasta la libido cuando contemplamos que hay 78 millones de casos nuevos cada año en todo el mundo.

Esta enfermedad de transmisión sexual inflama las vías urinarias y la garganta y que los genitales o el recto supuren. En hombres, las señales suelen aparecer entre 2 y 21 días después de haber mantenido contacto sexual de riesgo. En muy pocos casos, el infectado puede no desarrollar síntomas, haciendo que la enfermedad pase desapercibida. Además, puede originar molestias o escozor al orinar así como dolor testicular. En algunos casos, se acompaña de fiebre y en otros más evolucionados puede producir inflamación de la próstata e incluso afectación de otros órganos.

En mujeres suele pasar desapercibida y no producir ningún síntoma. Eso hace que esta infección se pueda transmitir sin haber tenido ningúna señal ni indicio de ella. Por ello, cualquier conducta de riesgo sexual obliga a descartar la infección por gonococo. Aunque sea una de las ETS más comunes es especialmente peligrosa para las mujeres pues provoca infertilidad o enfermedad inflamatoria pélvica.

Sexo oral y juguetes

No solo puedes contagiarte practicando el coito o sexo oral, también a través del tacto (con los dedos o los juguetes sexuales). Mientras que la saliva tiene enzimas que pueden (no en todos los casos) matarla, hay mucho riesgo de contagio cuando el miembro viril está en contacto con la faringe, donde sí hay un intercambio bacteriano, por lo que practicar el cunnilingus femenino es más seguro que una felación masculina, comenta Nichi Hodgson a 'The Guardian'.

Trata de ser honesto cuando hables de tu vida sexual. Contar la verdad reducirá los casos y será una medida preventiva muy eficaz

Frecuentemente, la enfermedad acecha a las víctimas en silencio, sin síntomas aunque cuando deja su marca las señales son muy desagradables. Como explica Teodora Wi, doctota especialista en Reproducción Humana de la OMS, "cuando usas antibióticos para tratar problemas como un dolor de garganta típico, estos se mezclan con la especie Neisseria (un gran género de bacterias que agrupa a distintos tipos y que pueden estar en la faringe). Y esto resulta en el desarrollo de resistencia, es decir que cada vez que se introduce un nuevo tipo de antibiótico, esta bacteria desarrolla más resistencia. ​ Entonces ¿qué puede hacer una población dependiente del sexo para la reproducción y el placer?

Para empezar, no habría que castigar severamente a quienes lo han contagiado, una táctica utilizada durante la primera guerra mundial en Gran Bretaña, cuando el gobierno introdujo la Ley de Enfermedades Contagiosas para procesar a las mujeres que infectaron a los soldados, y así "amenazaron" la seguridad nacional. Y lo siguiente, no entres en pánico: hasta el momento solo se han identificado a tres personas con una cepa resistente a todos los antibióticos, por lo que no es demasiado tarde para intentar detenerla y que esto se convierta en una pandemia.

Educación sexual

Todo se solucionaría fácilmente si hubiera una mejor educación y comunicación sexual. Puede ser la razón de las pesadillas de los adolescentes, pero ser sincero y hablar acerca de los efectos y las consecuencias de contraer esta enfermedad es clave para conseguir que la gente use preservativos y esto ayude a la prevención. Por supuesto, dado que la gonorrea también se contrae a través del sexo oral entre un área infectada y otra que no, es importante subrayar también el uso de los profilácticos y usarlos para evitar contagios. Además, es muy importante la honestidad sexual. Si estás acostándote con varias personas a la vez y te has contagiado, lo lógico es que hables con ellos y se hagan una prueba.

En lugar de preocuparse por las descripciones grotescas y diagramas, la enseñanza es clave para que se preste más atención a la salud sexual. Con más conciencia sobre tu cuerpo, se hace más fácil saber si el picazón, el dolor de garganta o de estómago estaba antes de tener relaciones sexuales. Y, sobre todo, atreverse a preocuparse y preguntar al amante si dice que se siente mal.

Esta enfermedad inflama las vías urinarias y los genitales, el recto y la garganta. Suele aparecer entre 2 y 21 días después del contacto sexual

Los hombres en particular deben prestar mucha atención y más aún los que tienen relaciones homosexuales, dado que tienen un mayor riesgo de infección, aunque las complicaciones afectan mucho más a las mujeres. El lado bueno de esta enfermedad es que es fácil de detectar y en la mayoría de los casos todavía no son supergonorreas. Una simple prueba de orina valdría para saber si estás infectado o no, aunque seguramente te darás cuenta con la secreción o el escozor cuando orines. Este test también aislaría otras posibles infecciones, aunque lamentablemente tarda unas semanas en obtener los resultados, si los síntomas son obvios, se pone en tratamiento comenzando por no mantener relaciones sexuales durante al menos 15 días.

Bacteria. (iStock)
Bacteria. (iStock)

En España tenemos la suerte de que los análisis y tratamiento están cubiertos por la Seguridad Social, pero en Reino Unido o Estado Unidos no es tan barato o rápido como la prueba del VIH o la sífilis. Los servicios de salud exigen un cambio en la legislación y advierten de una crisis sanitaria si no lo hacen. Pero incluso cuando las autoridades sanitarias no tienen el dinero que necesitan para poder realizar campañas de prevención, hay una última cosa a la que podemos recurrir: las redes sociales. El activismo en torno a la aceptación del VPH (Virus Papiloma Humano) ha ayudado a levantar el estigma alrededor del diagnóstico y a su vez a la prevención.

Es compresible que anunciar que has tenido una superbacteria de la gonorrea a tus seguidores de Instagram o Facebook puede sonar a vergüenza pública, pero si compartes información sobre su prevalencia, los síntomas o dónde pueden hacerse una prueba rápida antes de que se extienda, hará que todos tengamos una mejor salud sexual.

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