para hacer antes, durante y después de beber

Los trucos para aliviar una resaca de verano (y no son los de siempre)

Te despiertas y tienes la cabeza y el cuerpo como un rastrojo. Lo hecho, hecho está. Ya de nada vale lamentarse. Pero puedes intentar que la próxima vez no te ocurra

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Las noches de verano son peligrosas. Sales de casa en busca de frescor. Al final siempre acabas en una de esas terrazas que tienen aspersores de agua. Una cañita, dos, un tinto de verano, un copazo... "Para qué me voy a ir a casa si solo son las 12 de la noche y estoy aquí tan a gustito". Pasamos a los gyntonics. Todos tus amigos (y conocidos del bar) se van así que vuelves a la sauna de tu hogar. Pero hay un problemilla: te has pasado con el alcohol. Mañana es laborable y tendrás una resaca del copón.

Efectivamente, te despiertas y a pesar de haber bebido medio litro de agua, de tomarte un ibuprofeno y de darte un baño antes de meterte en la cama, tienes la cabeza y el cuerpo como un rastrojo. Lo hecho, hecho está. Ya de nada vale lamentarse. Lo que sí puedes hacer es intentar que la próxima vez no te ocurra. ¿Cómo? ¿Dejando de beber alcohol? No, amigo. Aunque no sería mala idea que le dieras a los zumos o al agua mineral, no es necesario que abandones las bebidas espirituosas para no tener resaca. De hecho, solo has de atender a los siguientes consejos para seguir antes y después de tomarte los copazos estivales.

1) Come antes de salir

Es un truco que siempre ayuda. No has de comenzar a beber con el estómago vacío, pues "la comida disminuye la velocidad a la que el alcohol entra en sangre y te hace sentir con más control", detalla la nutricionista Amanda Ursell a 'The Sun'. Lo mejor son los hidratos de carbono, y puedes optar por hacerte un sándwich de pan integral o unas tostadas.

Es necesario que antes de irte a dormir te rehidrates, pero esta vez de agua a secas. Debes tomar al menos dos grandes vasos de agua

Al respecto, los científicos de este estudio encontraron que el efecto de comer algo para rebajar los efectos de la bebida sí que servía cuando se hacía o previamente o paralelamente a la ingesta masiva de alcohol. “Tener comida en el estómago puede reducir la concentración de alcohol en sangre y evitar los picos de borrachera en un tercio de los casos aproximadamente”, aseguraron.

2) Combina refrescos con alcohol

Es casi imposible estar sin beber más de una hora con el calor que hace. Pero, ojo, no hace falta que todo lo que ingieras tenga grados de alcohol. Los expertos aseguran que lo ideal es alternar bebidas alcohólicas y no alcohólicas. El agua o bebidas no gaseosas son preferibles, ya que las burbujas pueden acelerar la absorción del alcohol.

Comer y beber, pero combinando con algún refresco sin alcohol o agua. Tener líquido en el estómago retarda la llegada del alcohol al intestino delgado, lo que desacelera la velocidad de absorción del mismo en el cuerpo. No existe una cantidad mágica, pero una buena regla de oro es alternar una bebida 'sin' con cada vaso de alcohol que nos tomemos. De esta forma conseguirás que tu tasa de alcoholemia no alcance unos niveles tan altos.

3) Nada de comida basura

De resaca siempre optamos por comer fritos, hamburguesas, pizza… Cualquier cosa con tal de no cocinar. Una de las razones por las que los científicos creen que nos atrae este tipo de comida es porque, tras una borrachera, hemos perdido mucha sal a través de la orina, y el cuerpo nos pide alimentos salados, y la comida basura siempre lo es. Pero, como era de esperar, tomar este tipo de alimentos no es una buena idea.

Como explicó a El Confidencial la doctora Carmen Gómez Candela, jefa del servicio de Nutrición del hospital La Paz de Madrid, el objetivo principal de los alimentos que tomamos tras una borrachera es asentar el estómago: “Hay que llevar una alimentación suave. En ese sentido, se puede seguir la norma de que los alimentos blancos son menos agresivos. Es recomendable tomar huevos, lácteos, cereales, arroz, pasta… Cualquier comida grasienta o con sabores fuertes –como el picante, el ajo o el vinagre– debe evitarse, pues ralentiza el funcionamiento del estómago”.

4) Dos vasos de agua antes de dormir

Es necesario que antes de irte a dormir te rehidrates, pero esta vez de agua a secas. Debes tomar al menos dos grandes vasos de agua antes de meterte en la cama. Te ayudará a evitar el letargo y el dolor de cabeza al día siguiente. Puedes, asimismo, acompañar el líquido con ibuprofeno o paracetamol, pero solo si te sientes mal.

5) Levántate pronto

Nada de remolonear en la cama hasta la una de la tarde. Lo ideal, asegura la doctora Carol Cooper a 'The Sun', es "mantener los horarios regulares", pues cambiarlos de pronto desestabiliza al cuerpo y al metabolismo.

Comer algo para rebajar los efectos de la bebida sí que sirve cuando se hace o previamente o paralelamente a la ingesta masiva de alcohol

6) Desayuna abundantemente el día después

Las personas que toman café por las mañanas consideran que, también después de una borrachera, esta bebida les va a ayudar a estar más despiertos y encontrarse mejor. Error. Gómez Candela es clara al respecto: “El café es un estimulante gástrico y hace cualquier cosa menos asentar el estómago”. Además, el café es diurético, y lo último que quieres estando de resaca es deshidratarte.

Lo mejor es que cambies el café por el té y que te des un homenaje a base de yogur griego, frutas o tostadas con huevos revueltos.

7) Suda el alcohol

Si tienes tiempo y ganas, lo suyo es que sudes el alcohol ingerido con deporte de alta intensidad o intervalos.

8) Una siestecilla

Si tienes la suerte de tener horario reducido y comes en casa, échate la siesta. No serás un vago, sino que seguirás las recomendaciones de la neurocientífica Tara Swart. "Cualquier alteración del sueño puede causar que nuestro cociente intelectual caiga de cinco a ocho puntos al día siguiente. Una siesta de 30 a 90 minutos puede mejorar las capacidades de aprendizaje y memoria del cerebro, lo que puede afectar el estado de ánimo", apunta. No hacen falta más razones.

9) Cena de verduras

Por la noche nada de pizza. Sabemos que estás de resaca pero no es plan de sabotearte a ti mismo. En su lugar, opta por espinacas, brócoli y repollo, pues estimulan la producción de glutatión y enzimas en el hígado, lo que nos ayuda a liberar toxinas.

10) Salir con amigos y/o hacer el amor

Tara Swart es clara: sal con amigos pero no a beber. "Esto te ayudará a sentirte querido, tranquilo y feliz, lo que aumemtará tus niveles de endorfinas. Asimismo, un baño caliente o masaje también pueden ayudar". La experta en fitness Lucy Wyndham-Read aboga por hacer el amor: "El sexo es una manera divertida de hacer ejercicio".

11) Acostarte pronto al día siguiente

"Necesitamos de siete a nueve horas de sueño de buena calidad por la noche. Después de un par de días sociables, planificar una jornada noctura en silencio y en soledad es imprescindible", detalla Tara.

¡Que una resaca no te amargue el verano!

Alma, Corazón, Vida

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