Alguna desventaja tendría que tener

Por qué a los guapos les resulta más difícil mantener una relación

Ser atractivo puede hacer a una persona más deseable, pero no es de ninguna manera un buen pronóstico de que el noviazgo vaya a durar

Foto: Atraen la atención, ganan más... (iStock)
Atraen la atención, ganan más... (iStock)

Si nunca has tenido una relación seria, de esas que superan el Tourmalet, el punto crítico de los dos meses, probablemente te hayas preguntado con insistencia el porqué. Si las noches se te han hecho largas, debatiendo con la almohada qué haces mal, si tienes alergia al compromiso, si no son ellos, si eres tú, tenemos noticias que darte. Un estudio realizado por la Universidad de Harvard asegura que tener relaciones cortas es un signo de que en realidad eres una persona atractiva, al menos, más que la media.

La ciencia ha documentado durante años el impacto de lo que llaman el 'plus de la belleza': no solo las personas con buen aspecto tienden a acaparar más atención en la escuela y el trabajo, sino que también ganan más dinero de media que el resto de sus compañeros. Sin embargo, como señala el estudio publicado en la revista 'Personal Relationships', “ser físicamente agraciado no está exento de desventajas”. Al parecer, la élite súper atractiva no tiene una vida amorosa tan idílica como nos podríamos imaginar.

Una conclusión provocativa

Un equipo de investigadores, liderado por la psicóloga social Christine Ma-Kellams, se propuso entender mejor el impacto de la belleza física en las relaciones. Los cuatro estudios, en los que utilizaron métodos longitudinales, encuestas y trabajo de archivo y de laboratorio, permitieron a los investigadores dar con conclusiones, cuanto menos, provocativas.

El atractivo te da más opciones para conseguir otra relación, lo que hace que sea más difícil proteger la actual de amenazas externas

Con tal fin, dos mujeres examinaron fotos de los años 70 y 80 de unos viejos anuarios de instituto y calificaron a aquellos hombres de último curso (alrededor de 200) según su atractivo. Sí, todos sabemos que la belleza es una apreciación subjetiva, pero los autores del estudio garantizan la independencia de las dos mujeres. Su vara de medir no es otra que la convencional.

Una vez fueron identificados los galanes de instituto, los investigadores los buscaron en Ancestry.com para determinar su estado civil 30 años más tarde. Pues bien, encontraron que los divorciados eran, por lo general, más atractivos con los casados. Tras ello, decidieron calcar el experimento en el mundo de las celebrities y actores de Hollywood: acudieron a webs como IMDb y Forbes y… ¡bingo! Los más atractivos permanecieron casados por menos tiempo.

Foto: iStock.
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Estudios anteriores han demostrado que cuando estamos en una relación a largo plazo, tendemos a ver al resto con otros ojos. Estando soltero, ¿alguna vez has comentado con alguien el atractivo de tal mujer o tal hombre y tu amigo no se ha dado ni cuenta? El tercer estudio va exactamente de eso, de tratar de esclarecer si la causa de esta correlación evidente es que los adonises y afroditas de este mundo no tienen ese sesgo protector. Es decir, que tienen más probabilidades de estar interesadas en otras personas.

Los guapos y su "desventaja relacional"

Para aclarar el enigma, a los participantes del estudio, unas 130 personas, de las cuales solo la mitad tenían una relación estable, se les pidió que calificasen el atractivo de una persona del sexo opuesto. Al respecto, los investigadores dieron con una conexión evidente: el llamado sesgo protector de una relación seria no existe cuando tratamos con personas especialmente atractivas. Esto, señalan los autores, revela una “desventaja relacional”.

Si la meta es que la relación dure, la persona atractiva debe conocer sus limitaciones y no confiar demasiado en su aspecto físico

El cuarto y último estudio examinó cómo las percepciones de los participantes sobre su propio encanto físico influyen en los gustos personales. Investigaciones anteriores han demostrado que solo con ver personas muy guapas nos sentiremos menos atractivos y viceversa. Pues bien, a los participantes les enseñaron una serie de fotos (seleccionadas por Google tras las búsquedas “mujer atractiva” o “hombre poco agraciado”) para mejorar o disminuir su autoestima. Después, calificaron nuevas imágenes de personas del sexo opuesto como más atractivas de lo que lo habían hecho antes, sobre todo aquellas que admitieron estar insatisfechas con su relación actual. Para aquellos a los que les hicieron sentirse menos atrayentes, los resultados fueron exactamente los contrarios.

Foto: iStock.
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“Los resultados demuestran que el atractivo físico predice la probabilidad de que una relación se vea amenazada”, señalan los autores. En general, el estudio sugiere que las personas guapas pueden tener más rupturas porque están menos dispuestas a hacer el trabajo necesario para mantener sus relaciones. “El atractivo te da más opciones para conseguir otra relación, lo que hace que sea más difícil proteger la actual de amenazas externas. En este sentido, tener demasiadas opciones no es beneficioso para una relación a largo plazo”, señala Ma-Kellams a la revista Broadly. Por tanto, de acuerdo con estos estudios, ser guapo puede que haga a una persona más deseable, pero No es de ninguna manera un buen pronóstico de que el noviazgo vaya a durar.

Mientras que aquellos que han sido despreciados por una persona de buen aspecto pueden encontrar consuelo en estos hallazgos -lo sentimos, puede que no hubiese durado mucho de todos modos- Ma-Kellams señala que los indiviudos atractivos también pueden extraer una lección importante: “Acabar con una relación no es necesariamente una cosa negativa, pues depende de la perspectiva de cada uno, pero si la meta es que dure, entonces tal vez la persona agraciada debe ser consciente de sus limitaciones y no confiar demasiado en su atractivo”.

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