¿los has hecho alguna vez?

Pillados en el avión: cada vez hay más gente que practica sexo en público

Practicar sexo en un avión sin que te pillen es más difícil de lo que parece, pero cuando te da igual hacerlo en los asientos mientras te miran todos es más fácil ¿no?

Foto: Ryanair. (EFE)
Ryanair. (EFE)

Tener sexo en un avión es una fantasía que a muchos les viene a la mente cuando van de viaje pero por extraño que parezca es mucho más difícil de lo que parece. El equipo de azafatos se enteraría rápidamente y sería una actividad que no quedaría impune.

Parece que esto no le ha importado mucho a estos jóvenes que viajaban en un vuelo de Ryanair que iban desde Manchester hacia Ibiza. Los pasajeros no daban crédito a lo que estaban viendo y muchos se quedaron en estado de shock. Esta pareja ni siquiera se molestó en intentar hacerlo en el baño, ella se puso encima de su chico e intentaron mantener relaciones sexuales delante del resto de pasajeros.

Comenzaron a retozar y meterse mano sin importarles lo más mínimo el pensamiento de sus compañeros de viaje. Kieran Williams, un chico de 21 años de Preston, se quedó atónito al ver cómo retozaba la pareja en esta aerolínea de bajo coste. "Primero les oí pero pensé que estaban bromeando, pero él empezó a gritar si alguien tenía una geletania, es decir, un condón".

El 'dogging' consiste en practicar sexo en lugares apartados y al aire libre, con la idea de que otros puedan mirar

La gente comenzó a reírse porque pensaban que todo era en un tono cómico pero diez minutos más tarde vieron la realidad. "Estaban muy borrachos y llamaron mucho la atención. Se podía ver a la chica cómo se bajaba los pantalones, desabrochando los de él y montándose encima, así que cogí mi teléfono y lo grabé", relata Williams.

Como era de esperar, la pasajera que estaba sentada a su lado pidió que le cambiaran de asiento, y lo peor de todo fue que la tripulación no hizo nada al respecto. Ni movió a la señora, ni detuvo a la pareja y ni siquiera les dio un toque de atención. "La mujer se puso de pie y preguntó si podía moverse de asiento, lo gritó varias veces durante veinte minutos pero siguieron sin hacer nada", comentaba el chico.

Pero el asunto no termina aquí, según cuenta 'The Sun', Shaun Edmondson, el chico que estaba intentando mantener relaciones en el asiento, iba camino a una despedida de soltero mientras su mujer embarazada estaba en casa. Un "amigo" suyo declaraba el periódico que "la relación con su novia es de más de seis años y están esperando un niño pero él es un mujeriego. Esta chica rubia con la que está la había conocido el día antes".

Shaun y su novia Jenna Ross. (Facebook)
Shaun y su novia Jenna Ross. (Facebook)

Ryanair ha comentado que "está investigando el asunto". "No vamos a tolerar este tipo de comportamientos, rebeldías e impertinencias tan inapropiadas. Los pasajeros deben comportarse bien y ser responsables o si no serán sancionados", responde la compañía.

'Dogging'

Esta práctica consiste en practicar sexo, ya sea con alguien conocido o no, solo o en grupo en espacios públicos, generalmente en lugares apartados y al aire libre, con la idea de que otros puedan mirar. Hay más de 107.000 webs sobre esta práctica sexual. En ellas se puede contactar tanto con otros 'doggers' (así llaman a los que lo practican), como con los 'voyeurs' (aunque estos lo hacen de manera clandestina), testigos o mirones. Tanto unos como otros, disfrutan y generan excitación a los otros.

La gente comenzó a reírse porque pensaban que todo era en un tono cómico pero diez minutos más tarde vieron la realidad

El perfil que lo realiza suelen ser parejas heterosexuales que buscan nuevas sensaciones mientras busca el morbo que no encuentran en en sus relaciones sexuales habituales. Muchos creen que es una parafilia, pero estas se refieren a la excitación sexual como respuesta a objetos concretos o situaciones específicas y pueden conducir a malestares y dificultades para excitarse si no se dan las condiciones adecuadas o existe daño a terceros. Si practicar el 'dogging' no conduce a ninguno de estos aspectos, no tendría relevancia clínica y se consideraría únicamente una variante sexual.

En el metro

Pero el caso anterior no es aislado. Parece que los arrebatos de pasión son bastante frecuentes y que , el año pasado otra pareja tenía sexo en el andén del metro de Barcelona. Fuentes del TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona) detallaron que estos llegaron a la estación de Liceu y tuvieron relaciones sobre un banco del andén y una vez terminado el acto, subieron al tren y se fueron. Todo un espectáculo en el que "nadie pulsó el botón de ayuda o requisiera de la presencia del personal de la empresa", comenta un trabajador.

"Es habitual encontrar a gente en actitud cariñosa en el metro. Fotomatones, salidas de emergencia, ascensores...", comentan varios trabajadores de seguridad de diferentes líneas. Algunos de ellos relatan otro caso en el que pillaron a dos personas mientras fornicaban en un ascensor a altas horas de la noche: "Nos avisó una mujer y fuimos para allá. Les dijimos que pararan y se marcharan. El chico imploró dos minutos para terminar porque iban muy borrachos así que optamos por no liar la cosa y esperar", comentan.

Madrid tampoco se libra de tener lugares estratégicos donde la gente tiene (o al menos intenta) tener sexo en público. Los baños de las estaciones de Atocha, Méndez Álvaro o Moncloa, la Universidad Complutense, cines como el Actéon o los aparcamientos de centros comerciales y supermercados son los preferidos para llevar a cabo esta prática que cada vez está más de moda.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios