SEGÚN UN ESTUDIO DEL 'BRITISH MEDICAL JOURNAL'

Tomar antiinflamatorios una semana multiplica el riesgo de infarto

La Agencia Española del Medicamento ya advierte sobre las dosis de ibuprofeno mayores de 2.400 mg, pero una nueva investigación sugiere que el efecto puede ser más inmediato

Foto: ¿Cuáles son los efectos secundarios de lo que estamos consumiendo? (iStock)
¿Cuáles son los efectos secundarios de lo que estamos consumiendo? (iStock)

Cada vez son más las investigaciones médicas que relacionan el consumo de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) con una mayor probabilidad de sufrir un ataque al corazón. La última vez ha sido esta misma semana, cuando el 'British Medical Journal' ha publicado un nuevo metaestudio que señala que los consumidores de estas medicinas corren un riesgo superior de infarto ya durante la primera semana, aunque este es sensiblemente mayor cuando el tratamiento alcanza el primer mes.

El estudio ha sido realizado a partir de los datos de 446.793 personas de Canadá, Finlandia y Reino Unido, 61.460 de las cuales habían sufrido un ataque cardíaco. Entre los medicamentos analizados por los investigadores de la Universidad canadiense de McGill se encontraban el ibuprofeno, el diclofenaco (comercializado en España con el nombre de Voltaren), el celecoxib (Celebra), el naproxeno (Antalgin) y el rofecoxib, que conforman el grupo de los antiinflamatorios no esteorideos que ejercen sus efectos por la inhibición de la enzima ciclooxigenasa (COX-1 y COX-2).

El porcentaje de riesgo asciende hasta un 20% y un 50% más entre los consumidores en comparación con aquellos que no toman nada

Este mismo año, otra investigación presentada por un grupo de investigadores daneses cifraba en un 31% el incremento de la posibilidad de sufrir problemas cardíacos, y citaba al diclofenaco como el más peligroso de todos ellos, puesto que en él el porcentaje ascendía hasta el 50%. El nuevo estudio considera al rofecoxib (comercializado bajo los hombres Vioxx, Ceoxx y Cecoxx) como el más peligroso de todos ellos. No es de extrañar, por lo tanto, que fuese retirado en septiembre de 2004 por Merck&Co de forma voluntaria después de que el estudio VIGOR mostrase un riesgo cuatro veces superior al naproxeno.

El presente estudio concluye que los tres AINE tradicionales (diclofenaco, ibuprofeno y naproxeno) tienen un riesgo semejante de causar infartos cardíacos. El porcentaje se encuentra entre el 20% y el 50% en comparación con aquellos que no tomaban ninguna de estas medicinas. Es más, el impacto global del consumo de esta clase de medicamentos supone un 1% más de infartos en el registro anual. Según los autores, la probabilidad de que todos los antiinflamatorios analizados disparen el riesgo de sufrir problemas coronarios supera el 90%.

Una cascada de evidencias

¿A qué se debe este significativo aumento de la probabilidad de infarto a causa del consumo de antiinflamatorios? Durante mucho tiempo se ha encontrado en el punto de mira la inhibición del COX-1 al consumir algunos de estos medicamentos, lo que puede provocar hemorragias digestivas y úlceras. Es lo que ocurre con la aspirina, que provoca con mayor frecuencia esta clase de efectos secundarios.

Un informe europeo confirmó el aumento de la frecuencia de lesiones cardíacas entre aquellos que consumían al menos 2.400 miligramos al día

De ahí que surgiesen como alternativa los coxibs –inhibidores de la ciclooxigenasa 2, rofecoxib y celecoxib– que tenían la misma efectividad que la aspirina pero no inhibía el COX-1, por lo que en apariencia permitía sortear los efectos secundarios de esta. Sin embargo, como mostraron diversas investigaciones, esos inhibidores selectivos disparaban el riesgo de enfermedad cardíaca entre sus usuarios crónicos debido a que impedía la producción de prostaglandinas. La nueva investigación, que incluye al resto de AINE, señala, no obstante, que el daño no se reduce únicamente a los consumidores habituales sino también a casi todos los usuarios.

La Agencia Europa del Medicamento fue una de las más duras con esta clase de fármacos, especialmente después de que un informe publicado en abril de 2015 confirmase el aumento de la frecuencia de lesiones cardíacas entre aquellos que consumían al menos 2.400 miligramos al día (tres pastillas de 600, la más potente del mercado), mientras que el riesgo no parecía ser mayor cuando el nivel se encontraba en 1.200 mg. Por ello se desaconsejaba su consumo a los pacientes con problemas cardíacos crónicos.

Hay que tener cuidado con el tratamiento si se forma parte de un grupo de riesgo. (iStock)
Hay que tener cuidado con el tratamiento si se forma parte de un grupo de riesgo. (iStock)

La Agencia Española del Medicamento se hizo eco de las recomendaciones del Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia europeo-PRAC y en sus guías recomienda a los profesionales sanitarios no administrar altas dosis de ibuprofeno y dexibuprofeno a pacientes con problemas como insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica establecida o enfermedad arterial periférica. También a evaluar cuidadosamente los factores de riesgo del paciente antes de programar un tratamiento a largo plazo.

Los datos son, por lo tanto, cada vez más concluyentes en esta relación entre cardiopatías y consumo de AINE. En el año 2014, 'The Lancet' publicó una investigación que animaba a buscar tratamientos alternativos siempre y cuando sea posible. No solo porque, según sus datos, el ibuprofeno triplique la probabilidades de morir a causa de un infarto, sino porque también aumenta las posibilidades de sufrir complicaciones gastrointestinales. Además, como señalaba una reciente investigación publicada en el 'New England Journal of Medicine', hay que añadir a la lista de efectos secundarios los problemas renales.

Los facultativos deberían sopesar los riesgos y beneficios de los AINE antes de recetar un tratamiento

Sin embargo, el ibuprofeno sigue siendo uno de los medicamentos más consumidos en España. Es uno de los fármacos más populares para tratar los procesos dolorosos de intensidad leve y moderada, así como aliviar la fiebre. La AEMPS española aclara que no existe peligro si el consumo es inferior a 1.200 miligramos; no obstante, la nueva investigación advierte que “dado el gran riesgo de un infarto agudo de miocardio durante la primera semana, aún mayor con dosis más altas y en el primer mes de tratamiento, los facultativos deberían sopesar los riesgos y beneficios de los AINE antes de recetar un tratamiento”.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios