Adiós al perfume de vinagreta

El truco para quitarte el olor a ajo de las manos cuando cocinas

¿Preparas con mimo un plato que lleva este condimento, pero los demás rehuyen después tus caricias por el tufo que desprenden tus dedos? No desesperes

Foto: Qué hacer después de esto. (iStock)
Qué hacer después de esto. (iStock)

Mejora la circulación; fortalece el sistema inmunitario; ayuda a combatir las gripes y los resfriados; es rico en vitaminas A, B, C y antioxidantes; reduce los niveles de colesterol… Durante miles de años se creía que el ajo tenía propiedades curativas y a pesar de todavía no suele estar incluido en las principales listas de superalimentos, sus beneficios son cada vez más apreciados tanto por la medicina como por la cocina. Para más ventajas, España es un importante productor y aquí se cultivan ejemplares de la más alta calidad que se exportan después en el resto del mundo.

Con todo, hay un importante pero: el olor del ajo es muy molesto y su fuerte aroma puede permanecer durante mucho tiempo en nuestras manos. Si alguna vez has renunciado a emplearlo en tus platos por este fastidioso inconveniente, va siendo hora de cambiar el chip. A partir de hoy no tienes excusa para que las ristras de Las Pedroñeras cuelguen por doquier dentro de tu despensa.

Un remedio natural

La buena noticia es que no hay que recurrir a inusuales productos de limpieza. Aunque tus manos se hayan embadurnado sin cuidado con el condimento mientras cocinabas un buen conejo al ajillo o un revuelto de rechupete, basta que recurras a una sencilla solución casera para erradicar ese perfume que te persigue por todo el hogar.

El bicarbonato, la sal, el perejil, los posos del café, el vinagre de manzana o un simple cubierto de acero inoxidable son soluciones que funcionan

Para combatir un olor tan potente como el del ajo se necesita otro aroma que sea también particularmente intenso, pero que resulte, eso sí, más agradable. El remedio definitivo está en los limones. Basta que cortes uno por la mitad y frotes la pulpa con intensidad sobre tus dedos, enjuagando, por último, las manos con agua fría y un poco de jabón. Quedará un suave y placentero olor a limón que desaparecerá de manera mucho más rápida que los efluvios del aderezo.

Las mejores alternativas

Si por algún extraño motivo no soportas tampoco el olor de los limones, o te has quedado sin ellos justo cuando más los necesitabas, te ofrecemos otras cinco opciones. Para todas ellas se recomienda utilizar agua fría y no caliente, ya que esta abre los poros de la piel y provoca que el desagradable aroma permanezca durante más tiempo.

1. Nada más haber pelado los ajos, pon las manos bajo el grifo, sin frotarlas en ningún momento. Coge después una cuchara de acero inoxidable y pásala por los dedos. El cubierto atraerá las sustancias que generan el mal olor.

2. Restriega una pequeña cantidad de bicarbonato sódico y enjuaga las manos después.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

3. Si no dispones de bicarbonato, puedes usar también sal común. No emplees este truco si tienes alguna herida.

4. Recurre al vinagre de manzana, frotándolo sobre los dedos durante dos minutos. Deja que actúe unos segundos y retira finalmente el producto con el chorro del grifo.

5. Además del limón, puedes recurrir a otros olores intensos, pero placenteros, para enmascarar el del ajo. Entre ellos están el perejil o los posos del café.

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