la era de los 'bots'

El adolescente que ha librado a los conductores de 5 millones en multas

Un chico de 18 años creó un letrado virtual que gana 160.000 reclamaciones de multas por valor de casi 5 millones de dólares. En España hay una web similar

Foto: Atasco en la carretera. (iStock)
Atasco en la carretera. (iStock)

Joshua Browder tiene 20 años y es un joven menudo, de pelo corto y gafitas de pasta oscuras. No tiene el aspecto que uno asocia a un joven emprendedor americano, sino más bien al de un opositor a notarias. De hecho, Browder no es americano. Es inglés, londinense para ser más precisos. El exitoso empresario es el más joven de la lista Forbes de menores de 30 años influyentes y se ha inventado un robot que hace recursos de multas de tráfico en segundos. Y, además, los gana.

Tantos, que en el último año se han admitido 160.000 reclamaciones elaboradas con su abogado robot que han supuesto un montante de casi cinco millones de dólares. Gana cerca del 70% de los casos. Se tarda en hacer menos de dos minutos y también reclama las multas de Londres, los retrasos de avión o tren en la Unión Europea y otros temas de tipo hipotecario en Inglaterra.

"Nos juntamos un abogado y un ingeniero", comenta sonriente Morán, que recuerda que constituyeron su empresa "de un modo espontáneo"

En España hay un proyecto bastante semejante, aunque mucho más sigiloso en cuanto a ruido mediático. Se trata de Abogator. En este caso lo que se juntan son abogados con ingenieros informáticos para generar recursos “personalizados” en pocos minutos. "Concretamente nos juntamos un abogado y un ingeniero", comenta sonriente Morán, que recuerda que constituyeron su empresa "de un modo espontáneo, por la desproporción que hay entre el montante de las sanciones y el lío que es recurrirlas". Si acceden particulares es gratuito (un recurso al día "para que no nos roben los escritos o no revienten el sistema"), aunque exige más datos para registrarse que el robot de Donotpay, es mucho más lento y además no tiene ese aspecto futurista instantáneo de la web creada por Browder.

La web española de la que es responsable Adolfo Morán ha hecho 15.000 recursos de diversa naturaleza -ellos también incorporan las multas de tráfico convencionales, como el exceso de velocidad o saltarse un semáforo-. Si asesoran o elaboran material jurídico para empresas, entonces sí hay un precio estipulado. Pero no así para los particulares, que pueden usarlo gratuitamente...siempre que sea un asunto puntual. Morán conoce la web de Browder y cree que es básicamente lo mismo: "Inteligencia artificial combinada con la necesidad de alguien concreto".

Madrid, líder en sanciones

Es decir, que las primeras veces que se usa o si se hace de forma muy esporádica, no le cobran, pero si tiene previsto recurrir varias sanciones acabará pidiéndole dinero. Sus nuevos proyectos incluyen recursos contra personas sancionadas al calor de la Ley de Seguridad Ciudadana (conocida popularmente como Ley Mordaza).

Abogator ha elaborado un ranking de los organismos que más multas ponen. El líder entre sus estadísticas (que se elaboran a partir de los recursos realizados en su web) es el Ayuntamiento de Madrid, que acapara casi el 15%. Le siguen la Dirección General de Tráfico (9,2%), Ayuntamiento de Barcelona (7,7%) y el de Sevilla (4,2%).

El robot abogado del joven ahora ayuda a rellenar los formularios de inmigración de Estados Unidos, Canadá o Reino Unido

Browder aún sigue estudiando en Stanford. “Aprendo muchas cosas y no pienso dejar la carrera”, explica en una larga entrevista para un blog de asuntos informáticos. Esa es otra de sus diferencias con el estereotipo del joven genio estadounidense. Pero sus proyectos, que incluyen siempre una justificación social, no se han detenido con el abogado virtual.

La nueva idea puesta en marcha por Browder es la de ayudar a los refugiados. El robot abogado del joven ahora ayuda a rellenar los formularios de inmigración de Estados Unidos, Canadá o Reino Unido. Para elaborar el escrito de petición de asilo juntó a un equipo de expertos abogados en inmigración con algunos refugiados que habían tenido éxito en sus reclamaciones. En opinión de Browder, después de ganar las elecciones Donald Trump, “es más necesario que nunca este servicio”. La utilidad se puede usar desde Facebook porque estiman que es más accesible para este tipo de personas.

Tres horas para crearlo

Una vez se envía al organismo correspondiente la petición de asilo, los datos del peticionario se destruyen. El invento está en proceso de mejora, pues a día de hoy solo se puede rellenar en inglés. La idea es que se pueda hacer en breve en árabe, que es la lengua materna de la mayoría de sus usuarios. “Los refugiados quieren cumplir las leyes y hacer las cosas bien, así que lo único que pretendemos es ayudarlos”, explica el emprendedor.

Browder decidió crear su robot abogado cuando recién sacado el carné de conducir empezó a recibir un montón de multas de aparcamiento que consideraba injustas. Según la leyenda forjada alrededor del jovencísimo programador, inventó y puso en marcha la web entre las doce de la noche y las tres de la madrugada. Pero no era su primera incursión. Precoz e interesado en los derechos humanos, ya con 16 años creó una aplicación de iPhone para la organización humanitaria estadounidense Freedom House. En opinión del emprendedor, las aplicaciones de los teléfonos son el arma perfecta para luchar por los más desfavorecidos.

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