Y MUCHOS NO LO SABEN

'Tranqui': los demás duran menos en la cama de lo que dicen

Si nos ponemos a hacer cálculos, es muy probable que no te salgan las cuentas. No te pasa solo a ti: hay una gran diferencia entre lo que se dice y lo que ocurre...

Foto: El cronómetro se pone en marcha. (iStock)
El cronómetro se pone en marcha. (iStock)

Todos hemos oído en algún momento de nuestra vida historias de cariz legendario sobre inacabables sesiones de sexo que duran horas, una noche entera, un día sin parar, un fin de semana completo dándole. Algunas de ellas tienen como protagonistas a famosos –por lo general, sexo tántrico mediante–, pero otras han salido de boca de nuestros allegados. Es una carta de presentación bastante fantasma (y rancia): “Mirad qué bueno soy...”

Nuestra respuesta suele ser compararnos y, por lo general, salir perdiendo. Es uno de los casos en los que el césped está siempre más verde en la casa del vecino. Pero no debemos preocuparnos: no solo la gente tiende a adornarse en este tema, sino que incluso en los casos en los que pretende ser sincera, es muy probable que esté sobrevalorándose. La mayoría de encuestas muestran que la duración media se encuentra muy por debajo de la marca de la media hora, así que menos lobos.

Los hombres sobreestiman la duración del coito en casi dos minutos más de lo que realmente han tardado

El estudio recurrente desde que fue publicado en 2009 es el que analizó cronómetro en mano cuánto duraban 500 personas (entre ellas, unos cuantos españoles, además de holandeses, ingleses, turcos y estadounidenses). O, mejor dicho, su “tiempo de latencia intravaginal eyuaculatorio” (IELT), el término médico exacto que se emplea para hablar del tiempo que transcurre entre la penetración vaginal y la eyaculación. Según los datos de dicha encuesta realizada por investigadores canadienses y estadounidenses, la media se encontraba en 5,4 minutos.

Como era previsible, la duración iba descendiendo a medida que los analizados envejecían. El número era de 6,5 en la población de entre 18 y 30 años, y de 4,3 minutos entre los mayores de 51 años. ¿Cómo se dividía el número total de hombres según el tiempo que duraban? La mayor parte de ellos (un 54%) duraba entre cuatro y once minutos, y un puñado de privilegiados (24%) aguantaban más de doce. Solo unos pocos superaban los 21 minutos; el límite se encontraba en los 51. Eso sí, apenas una cuarta parte de la población (un 22%) no conseguía sobrepasar la barrera de los tres minutos.

Esto es lo que él piensa que está pasando. (iStock)
Esto es lo que él piensa que está pasando. (iStock)

Pero lo más importante de este asunto, como explica el doctor Randal Olson en su análisis del mismo, es que hay una tendencia generalizada entre los hombres de sobreestimar la duración de sus encuentros sexuales. No unos segundos, no, sino hasta 1,9 minutos (un 31% de la duración habitual). En otras palabras, subjetivamente todos piensan que duran más de lo que objetivamente lo hacen.

¿Quién quiere aguantar más?

Vale, los hombres suelen aguantar menos de lo que dicen y saben. Pero la pregunta del millón es: ¿acaso debería importarles? Las viejas concepciones de la virilidad señalan que cuanto más se dura, más macho se es… pero, en realidad, a partir de cierto momento, pasar mucho tiempo en la cama termina fácilmente siendo aburrido e, incluso, doloroso. Es lo que puso de manifiesto una investigación publicada en 2008 en el 'Journal of Sexual Medicine' que respondía a la pregunta “¿cuánto debe durar el coito?”

La norma se encuentra entre unos 3 y 13 minutos; más o menos puede ser el síntoma de que hay algún problema

Los resultados encajaban bastante bien en la clasificación realizada en el estudio anterior. La duración “deseada” abarcaba entre los 7 y los 13 minutos, mientras que la adecuada iba de 3 a 7. Si duraban más o menos, hay problemas, tanto para ellas como para ellos, que pueden sufrir eyaculación precoz u otros problemas que retarden el orgasmo. No llegar a los tres minutos era “muy corto” y pasarse de los 10 minutos era considerado “demasiado”. En otras palabras, la norma se encuentra entre unos 3 y 13 minutos; es decir, una cantidad de tiempo muy similar a la de la mayoría de los hombres según el estudio canadiense.

Las encuestas informales señalan en una dirección similar. Hace apenas unos meses que Lovehoney, una tienda de aparatos sexuales británicas, le preguntó a 4.400 de sus clientes por sus costumbres y sus deseos. La duración media se encontraba en 19 minutos, aunque tenía truco: 10 de ellos se destinaban a los preliminares y el IELT, como hemos señalado, solo contabiliza entre la penetración y la eyaculación. Aun así, por encima de la media que hemos presentado antes.

 Tampoco hace falta pasarse, un ratito está bien. (iStock)
Tampoco hace falta pasarse, un ratito está bien. (iStock)

Pero eso no era lo interesante. Más llamativo aún resultaba el hecho de que el 23% de los hombres se quejaba de que el sexo se terminase demasiado pronto, mientras que tan solo el 15% de las mujeres manifestaba lo mismo. La moraleja es clara: la duración es más importante para ellos que para ellas, aunque piensen lo contrario. 19 minutos, entre unas cosas y otras, es una buena duración para el 52% de los encuestados.

¡Buenas noticias!

A estas alturas ya sabemos que el tamaño (de las agujas del cronómetro) no importa, pero si queremos quedarnos tranquilos, no está mal echarle un vistazo final a pasadas estadísticas. ¿Por qué? Porque nos muestran que hemos mejorado, y mucho. El veterano Alfred Kinsey explicaba en 'Sexual Behavior in the Human Male', publicado en 1948, que “el 75% de los hombres eyaculaba en menos de dos minutos después de la penetración al menos la mitad de las veces”.

Los turcos duraban menos en la cama (3,7 minutos), quizá porque la mayoría de ellos estaban circuncidados

Es decir, tenían problemas de eyaculación precoz, según la clasificación habitual. En muchos casos, la duración del IELT se ve alterada por el consumo de determinados medicamentos, drogas y alcohol. Estos deprimen el sistema nervioso y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), que se prescriben en muchos casos para combatir los problemas de eyaculación precoz, suelen inhibir dicho reflejo.

Otro factor que influyen en la duración del coito es la experiencia sexual de los amantes. También, si el varón estaba circundado o no: como mostró el estudio de 2008, los turcos duraban sensiblemente menos en la cama (3,7 minutos). Aunque los autores adujeron que probablemente se debía a que todos ellos estaban circundados menos dos, ulteriores investigaciones añadieron que este patrón no se repetía en otras nacionalidades. Mejor no obsesionarse: como hemos visto, se trata de una de las competiciones más baldías que existen. Más vale calidad que cantidad.

Alma, Corazón, Vida

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