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Estas son las zonas del cuerpo donde es más peligroso acumular grasa

Los excesos que el organismo almacena no se depositan uniformemente. Dependiendo de dónde se localicen, los riesgos para nuestra salud pueden ser muy distintos

Foto: ¿Qué significa esa grasa que aparece en el abdomen? (iStock)
¿Qué significa esa grasa que aparece en el abdomen? (iStock)

El cuerpo de cada persona se comporta de manera diferente a la hora de almacenar aquellos excesos que no utilizamos cada día. La forma de nuestro físico puede desvelar bastantes aspectos sobre nuestra salud, y las curvas que aparecen en diferentes áreas son un buen indicador para saber qué está pasando en nuestro organismo.

Los expertos dicen que ciertos tipos de grasa resultan más dañinos que otros, siendo muy relevante también su localización. A continuación te mostramos cuáles son las implicaciones que estas pequeñas acumulaciones pueden tener tanto para tu salud cardiovascular como para otras enfermedades.

Abdomen

La curva de la felicidad puede ser consecuencia de la así llamada grasa visceral, un importante peligro que rodea a los órganos internos. Por este motivo, la grasa abdominal favorece la aparición de afecciones como la diabetes tipo 2, la hipertensión y la hipercolesterolemia.

La grasa en la cintura suele ser subcutánea e implica menos riesgos para la salud que si se almacena en el abdomen

En declaraciones a 'The New York Post' La doctora Kristen Gill Hairston, directora del centro de diabetes y endocrinología en el Wake Forest Baptist Medical Center, propone un truco para saber qué tipo de grasa tenemos en esta zona: “Si te tumbas sobre tu espalda y la grasa no se queda pegada a la barriga, probablemente esta sea subcutánea; por el contrario, si la barriga mantiene la forma, como sucede con el cuerpo de una embarazada, lo más seguro es que sea grasa visceral”.

Hay que tener en cuenta que la grasa visceral no es solo un problema estético, sino un factor de riesgo para enfermedades mucho más serias. La buena noticia es que podemos reducirla a través de ejercicio, consumiendo menos alcohol y azúcar, controlando nuestros niveles de colesterol y llevando una dieta rica en fibra.

Cintura

En el mundo anglosajón se conoce a las curvas que se crean en esta zona como ‘Love Handles’, “las manijas del amor”. La grasa aquí suele ser subcutánea (es decir, tejido adiposo que se deposita directamente bajo las capas de la piel) e implica menos riesgos para la salud que la grasa abdominal. Aun así, esos kilos de más pueden también desembocar en problemas como artrosis o apnea del sueño.

(iStock)
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Las dietas no suelen ser la mejor opción para la reducción de la grasa subcutánea. En su lugar, los expertos recomiendan recurrir al ejercicio físico.

Parte superior de los brazos

Tener grasa en la parte superior del cuerpo suele ser menos seguro que almacenarla en las extremidades inferiores.

Si tienes grasa en tus muslos y caderas ello puede ser un síntoma de buena salud, con menos riesgo de padecer enfermedades cardíacas y diabetes

La grasa localizada en los brazos (que recibe el nombre de ‘bingo wings’ en Estados Unidos y Reino Unido) puede ser grasa ectópica. Esta se define como la deposición de triglicéridos en células de tejido no adiposo y es la responsable de importantes problemas metabólicos que conducen a enfermedades como la diabetes o la hipertensión.

Espalda

Según Susan K. Fried, profesora en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai: “la grasa en la espalda está directamente asociada con la barriga”, aclara así la especialista que la localización en esta zona entraña los mismos riesgos que si estuviera situada en la parte inferior del tronco.

Muslos y caderas

Frente a los hombres, más propensos a acumular grasa en el abdomen, las mujeres tienden a desarrollar más volumen en estas dos partes del cuerpo. Explica Fried: “Si tienes grasa en tus muslos y caderas ello puede ser un síntoma de buena salud, con menos riesgo de padecer enfermedades cardíacas y diabetes”.

Una capa de grasa extra en cualquier zona implica que tengamos que desplazar más peso, con las consecuencias que ello tiene para el corazón

La norma se aplica tanto a varones como a féminas, la única diferencia es que ellas suelen almacenarla dando lugar a la famosa forma de campana o pera. Según esta especialista: “Las mujeres no deberían sentirse mal por esa grasa en sus muslos, les hace incluso estar más sanas”.

En todo el cuerpo

Cargar con una capa de grasa extra en cualquier zona significa, inevitablemente, que tengamos que desplazar más peso, con las consecuencias que ello entraña tanto para el corazón como para el organismo en general.

Dolor en las articulaciones, apnea y una disminución de la energía son contingencias que pueden derivar de cualquier exceso de grasa.

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