La G no es de gracias

La regla "No-G": la receta para ser feliz de uno de los mejores chefs del mundo

Anthony Bourdain ha vuelto a hablar y esta vez no pretende que sepamos valorar mejor la comida de los restaurantes. Su propuesta tiene que ver más con la salud mental

Foto: Chef, escritor, presentador de televisión y ahora gurú. Así es este cocinero. (Cordon Press)
Chef, escritor, presentador de televisión y ahora gurú. Así es este cocinero. (Cordon Press)

"No hay nada más político que la comida", la frase la ha pronunciado recientemente uno de los chefs estrella de los Estados Unidos, Anthony Bourdain. Antiguo jefe de cocina de la Brasserie Les Halles de Nueva York, Bourdain ha ido ganando popularidad en todo el mundo gracias a sus 'bestsellers', sus programas de televisón y sus polémicas declaraciones a los medios.

Tras su voz ronca se oculta un carácter grosero, pero también divertido y con un claro propósito divulgador, un personaje que él mismo ha ido creando con el paso de los años. Poco a poco Bourdain ha comenzado a desligarse de la comida en sí misma para centrarse en todo aquello que gira en torno a ella, sobre todo en los personajes que se encargan de prepararla, así como en los comensales que la degustan.

Si le haces a la gente preguntas sencillas como: '¿Qué comida te hace feliz?', de repente empiezan a contarte cosas extraordinarias

Desde obras como la clásica 'Fast Food Nation' de Erich Schlosser a la recientemente publicada en España 'El dilema del omnívoro' de Michel Pollan, a la que dedicamos un artículo en El Confidencial, cada vez son más voces las que proclaman que la comida es un asunto muy serio que va mucho más allá de la salud y de la dieta.

"Si le haces a la gente preguntas sencillas como: '¿Qué tipo de comida te hace feliz?', de repente empiezan a contarte cosas extraordinarias", señala este cocinero-showman que se ha atrevido incluso a retratar al expresidente Barack Obama en su programa de la CNN 'Parts Unknown', a través de los platos y las cervezas que compartieron juntos en un viaje a Vietnam.

Hace apenas unos días, basándose en su experiencia vital, Bourdain ha desvelado a 'The New Yorker Radio Hour' la regla de oro para la vida que dice respetar a rajatabla y gracias a la cual ha llegado donde ha llegado.

Norma de vida

Cuenta Bourdain cómo el trabajo en la cocina de un restaurante es una de las ocupaciones laborales más duras que existen. Relata que desde sus comienzos como lavaplatos, el volumen 'Vagabundo en París y Londres' de George Orwell se convirtió en uno de sus libros de cabecera. El propio Orwell trabajó como pinche de cocina y en dicha obra retrata la brutalidad casi dickensiana del mundo de la restauración. Eso sí, para el autor de 'Rebelión en la granja' la pobreza de quien tiene que subsistir con estos empleos libera a las personas de "los patrones normales de comportamiento, igual que el dinero libera a la gente del trabajo".

No pienso malgastar mi tiempo mirándome cada mañana al espejo y viendo a alguien de quien me siento avergonzado

Su veteranía lleva a Bourdain a tener las ideas muy claras: "Tengo unos pocos principios sobre el mundo de los negocios. El primero de ellos es que la calidad de vida es muy importante para mí", declara este rebelde de los fogones que asegura respetar su particular regla de "No-G" donde la G no es sinónimo de gracias (rellenen ustedes mismos el insulto que se completa a partir de la letra): "Todas las personas con las que trabajo me agradan, absolútamente todas. Siempre me digo a mí mismo: hay mucho dinero en juego, pero si el teléfono suena a las diez de la noche, y no me apetece lo que me ofrecen, no pienso hacerlo", confiesa al citado programa de radio.

Anthony Bourdain bebiendo cerveza con Barack Obama en un restaurante de Hanói. (Cordon Press)
Anthony Bourdain bebiendo cerveza con Barack Obama en un restaurante de Hanói. (Cordon Press)

En una entrevista a 'Bussiness Insider' el cocinero cuenta que "ahora tengo que trabajar con gente con la que antes no lo hacía, y eso es un gran cambio profesional. Es algo sobre lo que pienso mucho".

Además de elegir bien a las personas que le rodean, este activista antisnob asegura: "Quiero ser feliz y no pienso malgastar mi tiempo mirándome cada mañana al espejo y viendo a alguien de quien me siento avergonzado". ¿Cómo se pone en práctica la regla del No-G según Bourdain?: "Diviértete y actúa de manera creativa. Adoro hacer estas cosas".

Alma, Corazón, Vida

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