EL CIELO ES EL LÍMITE

¿Quieres perder peso? El sorprendente truco psicológico que desmiente lo que pensabas

Pasito a pasito se llega mucho más lejos que si pretendemos alcanzar nuestro objetivo en poco tiempo... ¿o no? Un nuevo estudio se cuestiona dicho axioma

Foto: Cuando el genio señala a la luna, el tonto mira al dedo. (iStock)
Cuando el genio señala a la luna, el tonto mira al dedo. (iStock)

La mayor parte de dietas razonables suelen compartir, entre sus recurrentes consejos, uno: en lugar de intentar adelgazar todos los kilos que nos sobran en muy poco tiempo, debemos plantear metas más bajas con el objetivo de no frustrarnos y, por lo tanto, rendirnos pronto. El consejo tiene también una útil vertiente fisiológica, ya que las dietas milagro que permiten perder una gran cantidad de peso en poco tiempo provocan el conocido como efecto rebote. Es decir, todos los kilos perdidos se recuperan rápidamente.

Una investigación publicada en el último número de 'Journal of Human Nutrition and Dietetics' desmiente dicha teoría y explica que, en realidad, y a pesar de lo que estamos cansados de oír, resulta más útil plantearnos metas poco realistas y ambiciosas que rebajar las pretensiones. Sí, en serio: es mejor conseguir un éxito parcial en nuestro camino hacia el peso ideal que plantear una meta más razonable… y quedarnos ahí.

Cuando se trata de perder peso, es mejor animar a la gente a que aspire al objetivo de que realmente quiere alcanzar

La investigación fue realizada a partir de los datos de 24.447 personas obesas (con un índice masa corporal superior a los 30 kg/m2) que hicieron dieta a lo largo de 12 meses. Aquellos que se habían fijado un objetivo concreto habían perdido más peso que los que simplemente se proponían adelgazar (por lo general, personas jóvenes y hombres), y llegaban a tener 10 veces más posibilidades de perder un 10% de su peso que los demás. Pero, dentro de ese mismo grupo, los que plantearon un ambicioso objetivo (alrededor del 20-30% del peso inicial) perdieron mucho más kilos: en concreto, casi un 20%, muy cerca de lo que habían planteado en un primer momento. ¿Qué pasó con los otros? Que, por lo general, cumplieron con su objetivo… pero porque este era razonablemente fácil de alcanzar.

Tú puedes. (iStock)
Tú puedes. (iStock)

Se llega más lejos cuanta más ambición tiene, en definitiva. Como señala Amanda Avery de la Universidad de Nottingham, directora del estudio realizado en colaboración con la cadena dietética Slimming World, “nuestra investigación muestra que cuando se trata de perder peso, es mejor animar a la gente que aspire al objetivo de pérdida de peso que realmente quieren alcanzar”. Como explica la nutricionista, “esto les ayudará a motivarse ya que, si este es de verdad su peso soñado, se comprometerán con más fuerza a alcanzarlo”.

Poco a poco no se llega muy lejos

¿Qué ocurre con todos aquellos que planteaban metas más bajas? Que, aunque por lo general alcanzaban sus objetivos a corto plazo, tenían que seguir intentándolo para alcanzar su peso ideal, lo que podía provocar que cejasen en su empeño. “Sabemos que las actuales guías de la Seguridad Social sobre metas realistas de pérdida de peso están diseñadas para proteger de la decepción a los que intentar adelgazar”, ha explicado Avery. “Sin embargo, sugerir que la gente debe poner límites en su pérdida de peso puede impedir que la gente vea de lo que es capaz”.

Tan importante es lo que nos llevamos a la boca como el apoyo emocional y las recompensas que recibimos a cambio de nuestro esfuerzo

Ello no quiere decir que a la hora de adoptar una dieta, esta sea milagrosa o exagerada. Simplemente, que si hemos fijado, junto con nuestros médicos, un peso ideal, es a eso a lo que debemos aspirar y no a metas intermedias que nos obliguen a esforzarnos sin disfrutar de la satisfacción de haber alcanzado lo que tanto nos ha costado.

No es ninguna casualidad que la investigación haya sido publicada y promocionada ahora (ni, por supuesto, lo bien que le viene a Slimming World). Los propios directores del estudio recuerdan que enero es el mes en el que más dietas se adoptan como uno de los principales propósitos de Año Nuevo (especialmente después de los estragos causados por las cenas de Nochebuena, Navidad o Nochevieja). De ahí que incluso soliciten la revisión de las guías de la Seguridad Social y dejen de recomendar las metas bajas y animen a apuntar alto. Concretamente, algún lugar entre el 5 y el 10% del peso de estas personas con un índice superior a 30 kg/m³, no es, según los autores y la propia Seguridad social inglesa, una cantidad desmesurada.

El esfuerzo continuado puede hacer que nos rindamos demasiado pronto. (iStock)
El esfuerzo continuado puede hacer que nos rindamos demasiado pronto. (iStock)

Eso sí, poner una meta es tan solo el primero de una larga serie de pasos que han de darse para adelgazar. Avery defiende la necesidad de “un apoyo regular para hacer cambios saludables en los hábitos de alimentación para que estén centrados, comprometidos y animados”. En su opinión, tan importante es lo que nos llevamos a la boca como el apoyo emocional y las recompensas que recibimos a cambio de nuestro esfuerzo, y que son los que muestran que estamos haciendo lo correcto. Entre ellas se encuentra compartir las experiencias con los que nos rodean (de ahí que hacer dieta con tu pareja o un amigo pueda ser una buena opción) o pedir ayuda cuando estamos a punto de rendirnos.

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