parecen sanas, pero no lo son

Las 5 sopas y cremas que nunca jamás debes pedir en un restaurante

Aunque creas que estos preparados son muy buenos para ti, en realidad estás más que equivocado. De hecho, hay algunos que no debes pedir nunca si comes fuera de casa

Foto: Cuidado, no todas las sopas son buenas. (iStock)
Cuidado, no todas las sopas son buenas. (iStock)

Es otoño y nos apetece comer cosas calentitas. Los platos de cuchara vuelven a jugar un papel protagonista en nuestra dieta. Sopas, purés, guisos, legumbres... Unos platos que nos recomponen el cuerpo, y que sientan genial cuando llegas a casa con el frío metido en el cuerpo. Son fáciles de preparar y podemos hacer una gran olla que nos sirva para varios días. Además, son perfectos tanto para almuerzos como para cenas o un tentempié a media tarde. 

Unas de las estrellas de estos platos de cuchara son las sopas y cremas. Las comemos de pollo, de verduras o marisco, pensando que son supersanas, pero en realidad no lo son. A no ser que las hagamos en casa, estos preparados suelen estar repletos de mantequilla, azúcares añadidos y sal. "Debemos permanecer lejos de este tipo de cremas y sopas", asegura la nutricionista Tracy Lesht a la web de salud 'Prevention'. Si te encantan las cremas, y quieres comerlas sin morir en el intento, debes hacerlas tú mismo, en casa.

Uno de los errores más comunes es pensar que todo lo que lleve verdura es sano. Pero no todos los platos cumplen la regla. Es el caso de las sopas y cremas

No obstante, una vez al año no hace daño. Si eres un apasionado de las cremas y sopas y no puedes evitar pedirte una cuando acudes a un restaurante, debes elegir bien. Como es difícil saber cuál es la opción más saludable, Lesht ha detallado las cinco que nunca debes pedir cuando comes fuera de casa, a no ser que quieras volver a tu sofá rodando y con la salud dañada. Atento:

1) Crema de brócoli y queso

No dejes que el brócoli te engañe. Una crema de esta verdura, acompañada de queso, es de lo peor que puedes pedir en un restaurante. En realidad, aunque este plato parezca muy sano, no lo es. Está repleto de calorías, sodio y grasas saturadas, lo que "puede provocar enfermedades cardicas", asegura la experta en nutrición Edwina Clark.

¿Qué puedes pedir en su lugar? Elige brócoli crudo o cocido, con salsa de tomate y sin queso.

2) Sopa de pollo con fideos

La sopa de pollo es de las más consumidas, y una de las que debes evitar desde ya. En la mayoría, el pollo brilla por su ausencia, ya que están hechas comercialmente. Contienen, además, elevadas cantidades de sodio, lo que no hace nada bien a tu salud, aumentando el riesgo de sufrir hipertensión y enfermedades cardiovasculares. 

En su lugar, pide una ensalada con pollo asado, acompañado de verduras sabrosas como espinacas, pepino, tomates y aguacate. Y nada de salsa: alíñala con aceite de oliva o zumo de limón. 

3) Sopa de almejas

Un caldo clásico y cremoso, pero nada sano. Contiene muchas calorías, sal y cantidades insalubres de grasa saturada. En su lugar puedes pedir hummus. "Aunque esta opción puede ser un tanto extraña para sustituir a la sopa, obtendremos una textura igualmente cremosa y mucho más saludable que la sopa", detalla Lesht. La mayoría del hummus se hace de una mezcla de garbanzos, tahini y aceite de oliva, lo que crea una consistencia gruesa repleta de proteína, fibra y grasas saludables.

4) Crema de patatas

Es una de las peores opciones que puedes elegir. Esta crema es una bomba de calorías, grasa saturada y sodio. El problema no es la patata en sí, sino todos los añadidos que lleva, como queso, tocino y mantequilla. Una sola taza de este plato contiene mucha más grasa saturada de la recomendada a diario, lo que te harña sentir pesado, hinchado y aumentará tu colesterol malo. 

¿Qué pido entonces? Opta por patatas al horno, acompañadas de verduras.

5) Sopa de langosta

Leemos 'sopa de langosta' en el menú y se nos hace la boca agua. Aun así, debemos ser fuertes y no elegirlo, ya que no es nada sano. Es un plato repleto de grasas malas. En su lugar, podemos pedir mariscos a la parrilla, aliñados con limón o aceite de oliva. 

Alimentos que parecen sanos pero no lo son

Uno de los errores más comunes es pensar que todo lo que lleve verdura o alimentos ricos en proteínas (pollo, marisco) son sanos. Pero, como ya hemos visto, no todos los platos cumplen la regla. Dependiendo de la elaboración y los añadidos, una comida será más o menos sana. Debemos ser conscientes de que no todo lo verde es sano ni adelgaza. Los expertos en alimentación de 'Eat This, Not That!' tienen también bajo su punto de mira estas cremas y sopas tan poco recomendables.

No recomiendan consumir cremas o salsas de vegetales por su gran contenido calórico y su escasísimo aporte nutricional. Dos cucharadas de una de estas cremas de espinacas con crema o de variados de verduras contienen alrededor de 100 calorías. “Podrías comer dos cucharadas de mayonesa directamente del frasco y estarías consumiendo menos grasas y calorías”, aseguran. Además, acabamos comiendo mucho pan con este tipo de comidas.

Si te tomas un plato de verduras en tempura, estás ingiriendo diez veces más calorías que si las comieses cocidas o a la parrilla

Estos platos no son los únicos que pensamos que son buenos y en realidad no son nada sanos. Atento: 

1) Tempura de verduras

Igual que las cremas o sopas, la tempura no es nada recomendable. Aunque su ingrediente principal son las verduras, estas se sirven empanadas. Se meten en harina y después se fríen en aceite.

Para que te hagas una idea, una ración de judías verdes hervidas tiene 22 calorías y 0 gramos de grasa, pero si preparas la misma cantidad en tempura tendrás como resultado un plato de 230 calorías y 11 gramos de grasa. Es decir, te estás metiendo entre pecho y espalda aproximadamente 10 veces más calorías que si las comieses cocidas o a la parrilla.  

2) 'Chips' de verduras

Suelen ocupar un lugar destacado en el pasillo 'healthy' del supermercado, y te las han servido en algún bar o restaurante, pero debes saber que no es oro todo lo que reluce. Esas verduras crujientes, que parecen tan sanas, son en realidad igual de 'peores' que las patatas fritas envasadas. Aunque te hayan hecho creer que es un aperitivo de lo más saludable, en realidad una porción de estas 'chips' tienen más calorías que una bolsa de patatas fritas de toda la vida.

3) Zumos y batidos de verduras

Aunque este tipo de productos son muy ricos en fibra, también tienen una cantidad ingente de calorías y azúcares. Un vaso de algunos de los preparados para hacer batidos, contiene la friolera de unas 400 calorías y cerca de 50 gramos de azúcar. Es decir, podrías beberte tres latas de un refresco azucarado y consumirás el mismo número de calorías. "En pocas palabras, beber verduras es la forma menos sabrosa y efectiva para conseguir adelgazar", comentan los expertos.

Así que, ya sabes, la comida cuanto más natural, mucho mejor y más sana.

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