Ponle a trabajar y pierde peso

Seis trucos efectivos para acelerar tu metabolismo y adelgazar más fácilmente

No entiendes por qué tanto a tu prima como a tu vecina y al amigo de un amigo el régimen les ha funcionado a la perfección y tú no has perdido ni un gramo. Es por esto

Foto: No te desesperes y sigue estos consejos. Conseguirás perder peso de una vez por todas. (iStock)
No te desesperes y sigue estos consejos. Conseguirás perder peso de una vez por todas. (iStock)

Ya has perdido la cuenta de cuántas dietas has probado para quitarte esos kilitos de más que se están haciendo fuertes en tu abdomen, muslos y caderas. El caso es que no entiendes por qué tanto a tu prima como a tu vecina y al amigo de un amigo el régimen les ha funcionado a la perfección y tu nos has perdido ni un gramo. '¡Pero si he hecho lo mismo!', exclamarás ardiente de indignación. No eres tú –y en este caso tampoco 'soy yo'–, es tu metabolismo que se lo ha tomado con tanta calma que, básicamente, no ha ayudado en absoluto a que tu operación bikini sirviese para algo.

Técnicamente, el metabolismo es el conjunto de procesos químicos que realizan las células de los seres vivos para llevar a cabo todas las funciones propias de estos. Y la transformación de los nutrientes de la comida en distintas formas de energía es uno de sus cometidos principales.

Si no duermes lo suficiente recibirás la señal de que necesitas más energía y la sensación de hambre se hará fuerte en tu cabeza y barriga

Cuando se habla de que un metabolismo es 'lento' o 'rápido', se está haciendo referencia a la velocidad a la que el cuerpo realiza estas funciones. Cuanto mayor sea su ritmo de trabajo, incluso aunque mientras no estés realizando ninguna actividad física, más probabilidades de perder peso tendremos. '¿Entonces lo que ocurre es que mi metabolismo es vago?', podrás estar preguntándote. Ante la duda, aumenta su intensidad de trabajo siguiendo estas sencillas pautas.

1. Duerme

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¿Seis, siete o nueve? Has leído ya tantas recomendaciones contradictorias que no tienes ni la más remota idea de cuántas horas tienes que dormir para que tu descanso tenga esa increíble contrapartida de adelgazar mientras estás 'tumbado a la bartola'. Sin embargo, como en tantas otras cosas en la vida, parece ser que lo que importa no es tanto la cantidad como la calidad.

“Cuando no dormimos lo suficiente y tenemos un descanso inadecuado, dos hormonas en nuestro cuerpo se ven afectadas en gran medida: la grelina y la leptina” explica la psicóloga Shelby Harris en 'Psychology Today'. La grelina es la encargada de determinar el apetito y su acción durante la noche se traduce en que tengas sensación de hambre. En el otro extremo está la leptina, la hormona que indica la saciedad y nos dice que debemos dejar de comer. Ésta controla el metabolismo de la grasa monitorizando cuánta energía entra en el organismo regulando el hambre.

Si no duermes lo suficiente, incluso aunque solo reduzcas las horas de sueño unas pocas noches, el organismo tendrá más grelina que leptina, por lo que recibirás la señal de que necesitas más energía y la sensación de hambre se hará fuerte en tu cabeza y barriga.

2. Pásate al té verde

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Antioxidante natural ideal para ayudar al cuerpo a eliminar toxinas, el té verde contiene unas sustancias de lo más saludables llamadas catequinas. Estas, entre otras cosas, actúan directamente en el organismo activando el metabolismo para que empiece a quemar grasas. “Incluir entre dos y tres tazas al día, que perfectamente puedes tomar como acompañamiento a tus comidas principales, puede ayudarte a acabar con 80 calorías extra con las que no contabas”, recomienda Francesca Menato en la versión británica de 'Women's Health'.

3. Pasa frío

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Tampoco tienes que mantenerte criogenizado a lo Walt Disney, pero diferentes investigaciones han subrayado que la temperatura ambiental ideal para bajar de peso son los 15 grados centígrados. De esta manera activamos el metabolismo para que la grasa buena, la conocida como grasa parda o marrón, se active y queme calorías para ayudar al cuerpo a regular la temperatura corporal. Sentirás algún escalofrío, pero merece la pena procurar que en tu dormitorio entre algo de fresquito por las noches.

Si escoges el momento oportuno para tomarte una taza de café una horas antes de empezar a entrenar podrás quemar hasta un 15% más de calorías

Toma nota con otro método un poco más radical: según estudio publicado en 'PLoS ONE', aguantar bajo el chorro de una ducha helada durante apenas 30 segundos activa radicalmente nuestra grasa parda hasta el punto de que podríamos quemar 400 calorías extra mientras dormimos. Procura enfocar la alcachofa hacia tu cuello y hombros, dos de las zonas donde se almacena mayor cantidad de grasa marrón.

4. Café antes de entrenar

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Te ayuda a despertarte por las mañanas, pero no solo te espabila a ti; el café actúa sobre tu metabolismo dándole un toque de atención para que empiece a trabajar, que ya es hora. Se calcula que nuestro cuerpo empieza a trabajar aproximadamente tres horas después de consumir una dosis de cafeína por lo que si escoges el momento oportuno para tomarte una taza una horas antes de empezar a entrenar –ya sea en el gimnasio o dar un paseo de al menos media hora y a un ritmo adecuado– podrás quemar hasta un 15% más de calorías. Eso sí, no te pases con las cantidades porque si tomas más de cuatro al día –entendiendo que hablamos de tazas, no de tazones de desayuno– mitigarás esta estupenda recompensa.

5. Incluye proteínas en tu dieta

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“Nuestro cuerpo tarda más tiempo y necesita más energía para descomponer y digerir las proteínas que para procesar otros nutrientes”, explica Devin Haman, director del Beverly Hills Rejuvenation Center, en 'Medical Daily'. En concreto, el organismo gasta en torno al 20 o el 30% de las calorías que aportan las proteínas en digerirlas en comparación al 5 o 15% que necesita para los alimentos grasos o los carbohidratos.

Los ejercicios aeróbicos convencionales no sirven para formar músculo y una vez que acaba el entrenamiento dejamos de quemar calorías

Así, al contrario de lo que ocurre cuando comemos carbohidratos que enseguida se almacenan en nuestro abdomen y muslos en forma de grasa, el exceso de proteínas sirve para formar músculo, lo que a su vez acelera el metabolismo. Así que si quieres adelgazar rápido, no está de más que tu dieta tenga la suficiente cantidad de carne, pescado, legumbres, huevos, queso y frutos secos.

6. Entrena, pero así

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Se está hablando tanto de él que empiezas a pensar que el entrenamiento de moda puede resultar efectivo, y lo es. Los expertos coinciden en que el entrenamiento interválico de alta intensidad (más conocido como HIT, por sus siglas en inglés), es la forma más eficaz de perder peso en menos tiempo y activar nuestro metabolismo.

Los ejercicios aeróbicos convencionales no sirven para formar músculo y una vez que acaba el entrenamiento dejamos de quemar calorías. Sin embargo, al seguir una tabla de actividades de gran intensidad –o lo que es lo mismo, llevar al límite de nuestras fuerzas durante un minuto, descansar otro, y hacer otra sesión intensa de otro ejercicio como un 'sprint' o una ronda de flexiones– el cuerpo demanda energía durante mucho más tiempo quemando grasas durante más horas que si estás 30 minutos corriendo a un ritmo ligero.

Alma, Corazón, Vida

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