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Una mujer experimentada explica cómo ser infiel sin que nadie se dé cuenta

“Quiero permanecer felizmente casada y mantener mi aventura, y no quiero que nadie más lo sepa”, explica una anónima esposa infiel. Y durante cuatro años le ha salido bien

Foto: Podría ser ella... (iStock)
Podría ser ella... (iStock)

“El amor y la felicidad son sin duda importantes en mi matrimonio de 20 años con Stephen. También son importantes en mi 'affaire' de nueve años con Michael”.

Con esta contundente sentencia, una mujer británica, que prefiere permanecer en el anonimato, ha narrado en 'The Guardian' su experiencia manteniendo durante casi una década un romance continuado con un amigo de su marido, sin que nadie sospeche nada de lo que está ocurriendo.

En el artículo asegura que no comenzó a mantener relaciones con su amante porque su matrimonio no funcionara –“Stephen es un padre brillante y gracioso, inteligente, está en forma y es atractivo”–, sino porque, sencillamente, quiere seguir manteniendo “explosivos encuentros sexuales” con una persona que no fuera su marido.

“No quiero que ningún drama perturbe a mi familia”, explica la anónima amante. “Quiero permanecer felizmente casada y mantener mi aventura, y no quiero que nadie más lo sepa, así que lo tengo todo muy bien planeado y cubierto. Mi marido no sospecha nada, mis hermanas y mis mejores amigos no tienen ni idea y me aseguro de no dejar ninguna pista que me la pueda jugar”.

Un romance diferente

La infiel esposa conoció a su amante gracias a su marido, que entabló amistad con él en el colegio de sus hijos. Michael trabaja en el mismo campo profesional que ella –que también mantiene en secreto– y pronto Stephen les presentó.

“Estaba bastante conmocionada cuando empecé a encontrar a Michael atractivo”, confiesa. “No soy tan estúpida como para pensar que puedes pasar toda una vida fijándote solo en una persona, pero hasta entonces había mantenido mis pequeños amores en mi mente. Por primera vez desde que nos casamos me podía imaginar teniendo una aventura, y de primeras la idea me resultó muy incómoda”. Pero enseguida decidió que debía pasar a la acción. “Empecé a tramar cómo podíamos hacerlo sin que nadie se diera cuenta, y me convencí a mi misma que solo estaba siendo académica al respecto”, asegura.

Sé que estamos siendo codiciosos, pero no está afectando a nadie de manera negativa. En todo caso, mejora mi vida sexual con Stephen

Ambos amantes empezaron a flirtear y a decirse guarrerías pero pasaron seis meses hasta que comenzó el romance propiamente dicho, y fue de una forma totalmente premeditada. “Acordamos que íbamos a añadir un extra a nuestra ya de por sí fuerte amistad, pero organizado de forma calmada y desapasionada para que nadie sospechara”, explica la esposa infiel.

Le arrastró al baño para tener “exactamente el tipo de sexo que había imaginado”. (iStock)
Le arrastró al baño para tener “exactamente el tipo de sexo que había imaginado”. (iStock)

El primer encuentro sexual fue un desastre. Ambos amantes estaban muy nerviosos y el sexo no resultó lo intenso que esperaban. “Volver a casa la noche siguiente fue muy desagradable”, explica la anónima amante. “Estaba segura de que Stephen podría percibir que había tenido relaciones sexuales con otra persona, pero él era el mismo de siempre y yo estaba tan patéticamente agradecida que fui capaz de disfrutar con él del sexo como de costumbre”.

Aunque por un momento pensó en abandonar la aventura, decidió volver a intentarlo, pero de una forma en que los nervios no le jugaran una mala pasada. Aprovechó unas horas en las que su marido llevó a los niños al cine, llamó a casa de Michael, y le contó a su mujer que se había dejado unos papeles en una conferencia y su marido tenía que traérselos. Se puso a tono leyendo unas revistas porno de Stephen y, tal como entró su amante por la puerta, le arrastró al baño para tener “exactamente el tipo de sexo que había imaginado”.

“No estoy haciendo daño a nadie”

Cuatro años después de estos primeros encuentros, Michael y su amante siguen viéndose con regularidad y ninguna de sus parejas sospecha nada.

“Amo a ambos hombres, y no estoy haciendo daño a nadie”, asegura la esposa infiel en su confesión. “Sé que estamos siendo codiciosos, pero no está afectando a nadie de manera negativa. En todo caso, mejora mi vida sexual con Stephen. Quiero que todo continúe así. Por extraño que parezca, mi principal temor es que, en algún momento, Michael pueda morir primero y no pueda ser capaz de tener un duelo adecuado, ya que, pese a la amistad cercana que todo el mundo da por hecha, obviamente nade sabe nada de la aventura”.

“De facto hemos asumido que cuando seamos mucho más mayores si nuestras parejas mueren acabaremos juntos casi por defecto”, concluye la amante. “Como todos los demás, estoy tratando de vivir feliz para siempre, pero con ambos hombres como parte de mi vida. Y la única manera de hacer que eso sea posible es mantener todo tan atado como se pueda”.

'Te espero en la 217. Y borra el mensaje'. (Corbis)
'Te espero en la 217. Y borra el mensaje'. (Corbis)

Esto es lo que, según la anónima amante, hay que hacer para que nadie descubra nunca una aventura que se alarga en el tiempo:

1. No dejes nada por escrito

“Tengo un diario en mi cabeza de los encuentros que voy a tener con Michael, pero nunca pongo nada por escrito”, explica la experimentada amante.

2. No mandes correos o mensajes románticos

Una extensión lógica de la máxima anterior. “Ya que tenemos un contacto bastante constante no existe ese terrible pánico que los amantes ilícitos parecen tener acerca de cuándo será el próximo encuentro”, apunta.

3. Nunca le llames

Podría coger el teléfono su marido, su hijo o cualquier otra persona, y puede que no tengas una mentira buena que dar en ese momento.

4. Discute cómo será el encuentro

La improvisación no existe en la vida de este tipo de amantes.

5. No te expongas a las cámaras

“Soy infinitamente cuidadosa; me preocupo de las cámaras de vigilancia ahora que están por todas partes”, explica.

Las llamadas al amante están prohibidas. (iStock)
Las llamadas al amante están prohibidas. (iStock)

6. No quedes demasiado

“Nos encontramos como amantes aproximadamente dos veces al mes”, cuenta la anónima infiel, “lo que probablemente mantiene la magia y las expectativas”.

7. No se lo digas a nadie

“Resistimos la tentación de decírselo a otros hablando entre nosotros”, asegura. Obvio. Imposible mantener al secreto si se lo cuentas a todo el mundo. Aunque puedes contárselo todo a un periódico esperando que no te pillen.

8. Paga siempre en efectivo

Los amantes suelen quedar en hoteles, que siempre pagan en efectivo. No hay cargos en la tarjeta ni recibos que puedan delatarles.

9. Sé amigo de la pareja de tu amante

“No sería amiga de Jane si no fuera por la cortina de humo que proporciona”, reconoce la amante de su esposo. “Somos demasiado diferentes y hay un lado un poco 'snob' en ella que me molesta, pero un café al mes o una noche de chicas de vez en cuando hace que parezca que tenemos una amistad separada, por lo que es mucho menos probable que sospeche nada. Incluso ha llegado a decir que soy buena para Michael porque no tiene hermanas, y está bien que tenga una amistad con una mujer”. Si supiera…

10. Niégalo todo

La anónima amante asegura que toma todas estas precauciones no solo por miedo a que su marido la pille, sino también como medida de seguridad por si a su amante le da por ir más allá. “Dice que sigue amando a Jane, pero si cambia de parecer puedo simplemente negarlo todo, porque no hay ninguna prueba”.

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