¿aún sigues prelavando los platos?

Los errores fatales que siempre cometes al poner el lavavajillas

Se trata del electrodoméstico menos extendido y el más incomprendido. Muchos seguimos sin saber usarlo y estamos gastando más tiempo y agua de los que deberíamos

Foto: Si es la primera vez que lo pones quizás tengas problemas. (iStock)
Si es la primera vez que lo pones quizás tengas problemas. (iStock)

Pese a lo cómodo que resulta, quizás por la falta de espacio o presupuesto, el lavavajillas es uno de los electrodomésticos con menos implantación en España. Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), solo el 53% de los hogares cuenta con uno de estos aparatos; una cifra que, no obstante, no deja de subir. Hace solo una década 3 de cada cuatro casas no lo tenían.

Quizás por su temprana llegada a nuestra cocina, se trata del electrodoméstico con el que más errores cometemos y sobre el que más mitos infundados circulan –al menos entre los afortunados para los que el mito no es la propia máquina–.

Si aprendemos a usar el lavavajillas correctamente ahorraremos agua y, sobre todo tiempo, a cambio de un gasto no demasiado elevado de energía: según el IDAE el lavavajillas supone de media el 8,3% del consumo de energía del conjunto de los electrodomésticos de una casa (246 kWh al año); menos que la lavadora (255 kWh), la televisión (263 kWh) o la nevera (662 kWh).

Pero el ahorro solo será efectivo si no cometemos uno de estos siete errores comunes:

1. Prelavar los platos

Es extremadamente común que lavemos los platos antes de meterlos en el lavavajillas, llegando incluso a usar estropajo y detergente. Se trata de una operación absurda que sólo sirve para gastar el doble de agua. Cierto es que el electrodoméstico no es una trituradora, y es conveniente vaciar bien los platos antes de meterlos, pero no tiene sentido lavarlos, aunque vayamos a usar un ciclo corto. Si tu lavavajillas no está acabando correctamente con la suciedad de los platos quizás tenga un defecto, pero este es su trabajo y no hay por qué facilitárselo.

2. Pensar que todos los lavavajillas son iguales

Cuando lo estrenemos es conveniente que echemos un vistazo al manual de instrucciones. En cada modelo los platos y cubiertos se disponen de formas distintas y puede que lo que creemos correcto no lo sea. Hay quien piensa incluso que ningún lavaplatos está bien diseñado y deberíamos colocar los platos en una orientación circular. Pero esto es mejor dejarlo para el nivel avanzado.

Los errores fatales que siempre cometes al poner el lavavajillas

3. Colocar la cubertería a lo loco

La mayoría de lavavajillas cuentan con un cesto destinado a colocar los cubiertos y allí echamos estos tal cual vienen de la mesa. Pero haríamos bien en seguir un orden si queremos que el lavado sea más efectivo. Lo ideal es colocar los cuchillos con el mango hacia arriba, los tenedores con el mango hacia abajo y las cucharas unas cara arriba y otras cara abajo, y a ser posible separadas, para que no tapen el resto de cubiertos.

En la actualidad la mayoría de las baterías de cocina se pueden lavar sin problema en el lavavajillas

Si tus cubiertos son de distintos materiales (como plata y acero inoxidable) es mejor colocarlos en cestas separadas evitando que se toquen entre sí. Con la cubertería de plata hay que tener especial cuidado y sacarla antes de que el lavaplatos inicie el proceso de secado. Si tienes dudas sobre cómo va a aguantar el lavavajillas algún tipo de cubertería especial prueba a meter sólo una pieza y ver cómo queda, así no te la jugarás con todo el lote.

Es necesario recordar, además, que los utensilios de madera no deben lavarse en el lavavajillas.

4. Colocar grandes fuentes en la bandeja superior

Los recipientes grandes, sobre todo aquellos con una gran superficie, deben colocarse siempre en la bandeja de abajo y al fondo o los lados, nunca al principio. Esto es importante porque, de lo contrario, tu fuente del horno puede taponar el aspersor del agua e impedir que se laven correctamente el resto de enseres.

En muchos hogares existe la costumbre de lavar a mano las ollas y sartenes por miedo a que se estropeen en el lavavajillas. En la actualidad, no obstante, la mayoría de las baterías de cocina se pueden lavar sin problema a máquina. Eso sí, siempre en la bandeja inferior.

Si lo usamos bien, el lavavajillas nos quitará una carga más de nuestro día a día. (iStock)
Si lo usamos bien, el lavavajillas nos quitará una carga más de nuestro día a día. (iStock)

5. Llenarlo demasiado

Si queremos que el lavaplatos nos ayude a ahorrar agua debemos ponerlo siempre lleno, pero dentro de los límites establecidos. Si superpones los cacharros es muy probable que el agua no llegue a toda la vajilla y, por tanto, que no se limpie correctamente. Asegúrate de que la superficie de los platos y cubiertos está expuesta a la acción del agua y el detergente. Si, por ejemplo, hay un bol que cubre los platos de postre estos no se lavarán correctamente.

6. Usar mal las pastillas del lavavajillas

De nuevo, basta con leer el manual del electrodoméstico o la caja del detergente, pero mucha gente sigue haciéndolo mal. Las pastillas de lavado no deben colocarse en el interior de lavavajillas sino en la cajetilla del detergente. Esta sirve para liberar el jabón en el momento correcto del ciclo de lavado. Si colocas fuera la pastilla se disolverá en el prelavado.

7. Colocar mal los utensilios de plástico

Los complementos de plástico se lavan genial en el lavavajillas –quien ha intentado lavar un 'tupper' que contenía tomate frito a mano lo sabe bien–, pero hay que tener cuidado para que no se dañen. Es mejor colocar estos utensilios en la zona superior del electrodoméstico, lo más alejados que se pueda de la resistencia.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios