su filosofía es útil para todo el mundo

Esta mujer tiene el secreto de la felicidad. Y empieza por algo muy sencillo

Es la autora de autoayuda de moda. Su fórmula para ser feliz ha causado sensación entre la clase media-alta del mundo desarrollado por lo fácil que es llevarla a cabo

Foto: Gretchen Rubin. (gretchenrubin.com)
Gretchen Rubin. (gretchenrubin.com)

En una tarde lluviosa de 2006 Gretchen Rubin, periodista de 'The New York Time Magazine', tuvo una de esas epifanías sobre la fugacidad de la vida y la importancia de saborear el momento: un 'carpe diem' vivido con suma intensidad. No es que fuera una mujer infeliz –tenía un marido que la quería, dos hijas maravillosas y una profesión que le gustaba– pero se sentía incapaz de hacer realidad propósitos tan sencillos como comer mejor, aprender a usar el Photoshop, leer a Shakespeare o visitar más museos.

Fue entonces cuando decidió emprender el proyecto que le ha convertido en uno de los autores de autoayuda más exitosos del mundo (aunque ella evita definirse como tal): se dispuso a probar montones de teorías acerca de lo que nos hace felices, desde las filosofías más antiguas hasta las recetas de la 'new age' y la cultura pop, así como los dictados de los últimos estudios científicos. Todo para encontrar una suerte de receta universal de la felicidad que ha resultado todo un éxito.

El libro resultante de esta experiencia, 'Objetivo: Felicidad' (Urano), se convirtió inmediatamente en superventas y lleva casi un lustro –se publicó en marzo de 2011– encabezando la lista de ventas del prolífico sector de los libros de autoayuda, con varios millones de copias vendidas y con traducción a más de 30 idiomas. El texto, además, ha provocado un curioso fenómeno fan: sus adeptos se reúnen en torno a “grupos de la felicidad” en los que se trabaja para alcanzar grupalmente el objetivo propuesto en el libro.

Una fórmula universal (e intercambiable)

¿Cuál ha sido la clave de su éxito? Quizás que Rubin ha logrado reducir el secreto de la felicidad a su mínimo común denominador, sugiriendo como una de las principales estrategias algo tan prosaico como hacerse la cama por las mañanas.

“Para mi sorpresa, cuando le pregunté a la gente qué consejo de mi libro marcó la mayor diferencia en su felicidad, muchas personas citaron el modesto 'haga su cama'”, explica la autora en su blog. “La felicidad es un objetivo noble, y hacer la cama es una actividad muy prosaica. ¿Por qué aumenta la felicidad de manera efectiva?”

En su opinión, se trata de un hábito tan poderoso por dos razones. En primer lugar, es una costumbre rápida y fácil, pero marca una gran diferencia. Todo se ve más ordenado, es más fácil encontrar cualquier cosa y el dormitorio resulta más pacífico. “Para la mayoría de las personas, el orden exterior contribuye a la calma interior”, asevera Rubin. En segundo lugar, explica, adoptar cualquier decisión –no importa lo que sea– provoca satisfacción. El simple hecho de proponerse un cambio y lograrlo nos hace más felices. “Debido a que hacer la cama es una de las primeras cosas que hago en la mañana, empiezo el día sintiéndome eficiente, productiva y disciplinada”, concluye.

La filosofía vital de Rubin podría sintetizarse en una idea: lo importante para ser más feliz es identificar qué hábitos minan nuestro bienestar para lograr cambiarlos por otros mejores (pasando de no hacer la cama a hacerla). “Los hábitos son la arquitectura invisible de una vida feliz y, cuando los cambiamos, cambiamos nuestra vida”, explica en su libro.

Para cambiar un hábito de forma eficaz, explica, debemos primero conocernos a nosotros mismos, para adoptar costumbres que se adapten a nuestra naturaleza. Y esta es la verdadera clave del éxito de su libro: que le vale a todo el mundo. Volviendo a su consejo estrella, Rubin aclara que hacerse la cama está bien para casi todo el mundo, pero tampoco es malo hacer justo lo contrario. “Lo opuesto a una gran verdad es también verdad, y para alguna gente, un consejo útil puede ser no hacer la cama. Algunas personas necesitan un poco de caos para desarrollarse. El proyecto de la felicidad de cada persona es distinto”.

Lo importante para ser más feliz es identificar qué hábitos minan nuestro bienestar para lograr cambiarlos por otros mejores

Esto es pura autoayuda a la carta. Y triunfa. Puedes imitar en lo que puedas a Rubin, que asegura ser inmensamente feliz. Para ello debes dejar de comer azúcar y carbohidratos, ordenar el cajón de los cubiertos, apreciar la novedad, cumplir con los plazos de entrega en el trabajo y aprovechar cada momento. Pero si quieres cambiar cualquiera de sus consejos eres libre de hacerlo, al fin y al cambo el cambio no es un medio para lograr un fin, es el fin en sí mismo.

Los 12 mandamientos de la felicidad

Como todo plan de bienestar que se precie, el 'Objetivo: Felicidad' de Rubin cuenta con 12 mandamientos que, a la vista está, son un cajón de sastre donde cada uno puede hacer lo que le venga en gana. Y son, además, un buen resumen de la no-filosofía que caracteriza el mundo contemporáneo:

1. Sé tú mismo

Acepta qué te gusta y qué no te gusta. Puedes escoger lo que haces, pero no lo que no te gusta hacer.

2. Déjalo pasar

Ten perspectiva de las cosas. Recuerda que pocas cosas importan de verdad a largo plazo.

3. Actúa de la forma en la que quieres sentirte

La acción y el sentimiento van de la mano, y regulando nuestras acciones podemos indirectamente influir en nuestros sentimientos.

4. Hazlo ahora

Los estudios muestran que alcanzar un objetivo libera compuestos químicos en el cerebro que te dan placer.

5. Sé educado y justo

La vida es corta y nunca tenemos el tiempo suficiente para alegrar los corazones de las personas que viajan con nosotros.

6. Disfruta el proceso

Serás más feliz si encuentras la felicidad en el camino, en vez de esperar que esta aparezca cuando cumplas un objetivo.

7. Gasta

Descubrí que ahorraba mucho, incluso cuando no tenía sentido. Deja de atesorar y confía en la abundancia.

8. Identifica los problemas

Gran parte de la felicidad, al final, se reduce a la atención plena. Ten la disciplina para preguntarte qué es lo que realmente te está molestando.

9. Tómate todo menos en serio

Desarrolla un sentido de ligereza. No tienen tanto que ver con ser gracioso, sino más con ser capaz de divertirse.

10. Haz lo que debas hacer

Tanto en los asuntos difíciles como en los ordinarios, controla siempre lo que estás haciendo.

11. No eches cuentas

Evita apuntarte tantos en la vida. Inconscientemente sobrestimamos nuestras contribuciones a la vida de otras personas.

12. Al final sólo hay amor

Cuanto menos nos fijamos en las otras personas, menos satisfactorias son nuestras relaciones. Una forma fácil y obvia de probar el amor es prestar atención.

Can't wait to do @thesocialctv in a little bit. Fun! #betterthanbefore

Una foto publicada por Gretchen Rubin (@gretchenrubin) el

¿No es sencillo ser feliz siendo rico?

Aunque las propuestas de Rubin podrían criticarse por muchas razones –como su simpleza–, la autora tiene que defenderse siempre de los mismos ataques, aquellos que señalan que es muy sencillo alcanzar la felicidad cuando se ha crecido en un entorno donde jamás ha faltado el dinero (y si acaso, sobra).

La autora, de apellido de soltera Craft, está casada con el hijo del ex secretario del tesoro estadounidense Robert Rubin, un adinerado 'trader' de un exitoso 'hedge fund' y vive en un apartamento de tres pisos en el Upper East Side de Manhattan. Está, en resumidas cuentas, forrada.

Los refugiados no me mandan correos y no puedo hablar desde su experiencia. En cualquier cas, no es egoísta querer ser más feliz

“Es este mundo de dolor y problemas, de enfermedades terminales y refugiados sirios, centrarse en regañar menos y abrazar más, en cumplir con las listas de propósitos o esforzarse en mantener un corazón contento, es oportunista, cuando no parece una broma”, apunta Jan Moir en una reciente entrevista con la autora en  'The Daily Mail'.

Rubin se defiende con vehemencia de las acusaciones: “Mira, yo escribo libros, la gente puede comprarlos o no si no quieren. Mi enfoque consiste en escribir desde mi propia experiencia. No soy científica, no soy socióloga, soy lo que soy y respondo a mis propios problemas y los que tienen los lectores que mi escriben. Los refugiados sirios no me mandan correos y nunca podría hablar desde su experiencia. En cualquier caso, no es egoísta querer ser más feliz”.

La autora reconoce en todo momento que su público es la clase media-alta del Primer Mundo. Pero ¿se puede ser feliz sin tener en cuenta al resto de la gente? “Odio la noción de que la felicidad es algo superficial o que la gente feliz es estúpida y la gente que se preocupa de las cosas y es profunda debe ser infeliz”, apunta la autora en 'The Daily Mail'. “Si no quieres ser feliz, muy bien. Elige tu mismo. Pero el resto estamos tratando de hacerlo mejor”.

Alma, Corazón, Vida

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