UN ANALISTA FINANCIERO LO DESCUBRE

Así es como los ricos hacen dinero de verdad, contado por su consultor. Y es muy sincero

En un nuevo libro, un experto de Oxford Economics explica cuáles son las estrategias y comportamientos que separan a los multimillonarios del resto de los mortales
Foto: Para montarse en el dólar hay que tener una gran determinación (y pocos escrúpulos). (iStock)
Para montarse en el dólar hay que tener una gran determinación (y pocos escrúpulos). (iStock)

A comienzos del mes de agosto, un nuevo libro llamado Wealth Secrets of the One Percent (Little Brown & Company), es decir, “Los secretos de la riqueza del 1%”, llegará a las librerías estadounidenses. Su portada se parece sospechosamente a la de cualquiera de esas guías que prometen un camino muy corto hacia la felicidad, el bienestar o la cartera repleta, como bien confirma su subtítulo: “Un manual moderno para conseguir ser maravillosa y obscenamente rico”. Pero el libro probablemente sea mucho más, como promete la firma de su autor, Sam Wilkin, consejero senior de la consultora económica Oxford Economics, que trabaja codo con codo con algunas de las personas más ricas del mundo. Es decir, sabe lo que se dice de primera mano.

El libro presenta ante todo las estrategias que los más ricos siguen para ser aún más ricos, y convertirse en súper ricos o, mejor aún, en los más ricos de los súper ricos (porque ya sabemos que ser simplemente rico es de pobres). Aunque el libro aún no se ha publicado, Wilkin ya está ofreciendo entrevistas, como la que apareció en The Telegraph. Y en ella da una buena noticia para todos los lectores que quieran multiplicar por diez el número de ceros de su cuenta corriente (puede dejar de leer, señor Ortega): el número de milmillonarios se ha multiplicado en los últimos años, gracias al “auge del sector financiero y de los mercados emergentes de rápido crecimiento”.

La mayor parte de personas que han amasado grandes fortunas, de Marco Licinio Craso –aristócrata romano del siglo I d.C. que apoyó a Julio César– a Richard Branson pasando por John Rockefeller comparten una clara determinación por conseguir sus objetivos (pecuniarios). “Saber que puedes ser rico no es lo mismo que llevarlo a cabo”, explica Wilkin. “Esta gente tiende a ser despiadada y realmente competitiva. Tienes que estar dispuesto a luchar con uñas y dientes para ser el ganador y no tener reparos en cargarte a los demás”. A menudo, estos triunfadores deciden ya desde la tierna infancia cuál va a ser su destino, y no paran hasta conseguirlo, como es el caso de Bill Gates. A pesar de ello, el autor reconoce que admira a muchos de los multimillonarios que ha conocido, ya que son “personajes más grandes que la vida que han conseguido cosas increíbles”. La mejor forma de ser rico sigue siendo nacer rico, claro está, pero hay otros siete comportamientos que suelen llevar a cabo estos triunfadores de los negocios.

¿Quieres ser rico? Crea tu propio monopolio

Lección número uno, dos y tres al mismo tiempo, de la cual se derivan gran parte de las enseñanzas de Wilkin. A los ricos no les gusta la competencia, recuerda una reseña del libro publicada en Kirkus, por mucho que finjamos vivir en un sistema de competencia en el que el último beneficiado es el consumidor. Más bien al contrario: los triunfadores no compiten en el mercado, sino en los tribunales o en otras áreas donde pueden “destrozar a sus enemigos sin tener que enfrentarse con ellos en las estanterías y repartirse el mercado”.

Hoy en día, donde verdaderamente se hace dinero es en los sectores farmacéutico y tecnológico

Es la herencia de los grandes magnates del siglo XIX como John Rockefeller, que consiguió concentrar en sus manos la industria petrolera. Sin embargo, hoy los monopolios se encuentran tanto en los países desarrollados como en los países en vía de desarrollo. Un buen ejemplo de ello es Carlos Slim, que consiguió hacerse con el monopolio de las telecomunicaciones mexicanas. Otros ejemplos que Wilkin proporciona son Bill Gates de Microsoft, Mark Zuckerberg de Facebook y Sergey Brin y Larry Page de Google. Vivimos en un momento de revolución tecnológica similar al de finales del siglo XIX y comienzos del XX que puede ser aprovechado por los ambiciosos para desarrollar sus imperios. Por ejemplo, invirtiendo en los sectores farmacéutico y tecnológico, donde de verdad se hace dinero hoy en día.

El peor lugar para hacer negocios es el mejor

Si establecer un monopolio es la mejor manera de hacerse asquerosamente rico, ¿qué mejor que escapar de las grandes capitales y los países más ricos del mundo para centrarse en los mercados en crecimiento? “El peor lugar para hacer los negocios es realmente el mejor”, explica Wilkin en la entrevista. Cuanto más difícil sea para el resto de empresas establecerse y comenzar a competir, más fácil será para ti si eres capaz de ganarles la delantera desde un primer momento. El autor proporciona el ejemplo de Roman Abramovich, que consiguió asomar la cabeza en la incertidumbre de la Rusia poscomunista de mediados de los años 90. En apenas 10 años, un gran número de rusos que consiguieron aprovechar la circunstancia se convirtieron en los magnates de su país. Ahora es el turno de países como Brasil, México, la India, China o estados con gobiernos corruptos, que contribuyen al fortalecimiento de los sistemas monopolistas. Nadie dijo que hacerse súper rico fuese súper ético.

Así es como los ricos hacen dinero de verdad, contado por su consultor. Y es muy sincero

Estos son otros cinco puntos relacionados con los dos anteriores y que suelen definir las estrategias empresariales de los multimillonarios:

  • Expándete tan rápido como puedas, tal y como hizo Amazon, dejando fuera de juego a un gran número de competidores.
  • Arriésgate con el dinero de los demás. Uno de los consejos más importantes para Wilkin, que recuerda que si queremos ser ricos no debemos jugarnos nuestro capital, sino conseguir que los demás confíen en nosotros lo suficiente como para invertir en nuestro proyecto… y, a largo plazo, en nuestra riqueza.
  • Controla tu propio negocio. Aunque debamos enfrentarnos al riesgo con el dinero de los demás, tan pronto como consigamos establecer una marca exitosa, debemos garantizar que esta y todos sus beneficios revierten en nosotros.
  • Retuerce las reglas a tu favor. ¿Para qué sirve una legislación enrevesada? Básicamente, para ayudarte a ser mucho más rico. Algunos sectores están arbitrados por unas normas tan poco claras que el empresario exitoso debe ser capaz de interpretarlas a su favor.
  • Establece redes de negocio. Como ocurría en el caso de Carlos Slim, las telecomunicaciones o el comercio marino han dado lugar a un gran número de multimillonarios que han conseguido librarse de toda competencia gracias a la escasa regulación de estas redes.
Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

ÚLTIMOS VÍDEOS

Simone Biles: Golden Girl - The Trailer
Alfred vs The Joker
La guerra de las mujeres en 30 segundos

ºC

ºC