no los limpies nunca a máquina

Lo estabas haciendo mal: así es como se han de lavar los vaqueros

Si metemos nuestros vaqueros en la lavadora los destrozaremos en menos de lo que canta un gallo. Hay otras formas de adecentar nuestra ropa

Foto: Los vaqueros deben lavarse siempre a mano, y lo menos posible. (iStock)
Los vaqueros deben lavarse siempre a mano, y lo menos posible. (iStock)

El año pasado, el CEO de Levi’s, Chip Bergh, sorprendió a todos con unas declaraciones que dieron la vuelta al mundo. “Estos son unos de mis vaqueros favoritos”, reconoció en el foro de sostenibilidad Brainstorm Green. “Los tengo desde hace más o menos un año y todavía no han visto la lavadora. Sé que suena asqueroso…pero, créanme, puede hacerse”.

¿De verdad puede aguantar un vaquero tanto tiempo sin ver la lavadora y no dar asco? No está tan claro, pero es cierto que los tejanos se estropean si se lavan demasiado. El tejido vaquero está pensado para adaptarse a la forma del cuerpo tras un uso continuado, algo que resultaba muy útil para los trabajadores manuales, que eran los compradores objetivos del invento de Levi Strauss. Y esta adaptación se ve interrumpida cuando el vaquero pasa por la lavadora.

Podemos pensar que si no lavamos nuestros vaqueros después de unos cuantos usos estos se llenarán de suciedad. Pero no es cierto. En 2011, un estudiante de la Universidad de Albert, en Canadá, publicó un estudio que demostró que el nivel de bacterias en un vaquero usado durante sólo dos semanas es prácticamente el mismo que el de uno usado durante 450 días.

Ahora bien, por muy limpio que seas y por libre que estén sus pantalones de bacterias, si usas los mismos vaqueros durante un año sin lavarlos lo más probable es que huelan a mofeta.

Así debes lavar tus vaqueros

Como explica en Business Insider Scott Morrison, fundador de la marca de vaqueros 3X1, en general lavamos demasiado los vaqueros, y es mejor que no pasen por la lavadora, “pero después de entre 3 o seis meses llevándolos a diario, quizás necesitan algo de atención”.

Para limpiar tus vaqueros sin que pierdan su forma, y sin que se estropeen, debes sumergirlos, dados la vuelta, en agua fría (con jabón o sin él, dependiendo de la suciedad) y mantenerlos sumergidos entre 35 y 45 minutos. Tras esto coloca los pantalones entre dos toallas y enrróllalas. Esto, explica Morrison, es suficiente para absorber el agua sobrante del pantalón.

Déjalos tendidos durante la noche. Por la mañana los pantalones estarán todavía relativamente rígidos, pero puedes ponértelos. Durante los primeros 20 o 30 minutos parecerán un poco incómodos, pero después estarán perfectos.

Si tienes una secadora en casa puedes saltarte el paso de las toallas y meterlos unos 15 minutos en el programa ligero, con poco calor, aunque siempre es preferible secarlos al natural. 

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios