CÓMO COMBATIR LA ARTROSIS Y LA ARTRITIS

7 grandes consejos para cuidar tus articulaciones explicados por Corbalán

El campeón de baloncesto explica en su último libro, "Tu cuerpo. Manual de instrucciones" de qué manera podemos proteger a nuestro organismo de los dolores que aparecen con el paso del tiempo

Foto: Corbalán formaba parte del equipo que consiguió la plata en Los Ángeles 84.
Corbalán formaba parte del equipo que consiguió la plata en Los Ángeles 84.

Juan Antonio Corbalán es uno de los baloncestistas más reconocidos y uno de los grandes bases de nuestra historia gracias, entre otros hitos, a la medalla de plata obtenida en la Olimpiada de 1984. Además, compaginó su carrera deportiva con sus estudios de Medicina, y actualmente dirige el Instituto de Rehabilitación funcional La Salle. En Tu cuerpo. Manual de instrucciones (Espasa) explica cómo cuidar una de las posesiones más importantes que tenemos, nuestro cuerpo. En el fragmento que reproducimos a continuación, el veterano baloncestista nos explica cómo combatir enfermedades comunes como la artrosis o la artritis

Tenemos que ser conscientes de que las articulaciones pagan el precio de la movilidad que nos dan los músculos y de la fuerza que estos imprimen a nuestros movimientos. Para ello basta pensar en el peso que soportan nuestra cadera, rodilla o tobillo en el simple hecho de andar, multiplicando varias veces nuestro peso corporal en cada apoyo. Mucho más en el caso de movimientos más bruscos, en los que la velocidad o las deceleraciones obligan a soportar cargas increíbles. Todo ello supone, incluso en ausencia de enfermedad, una tensión para las articulaciones y para los cartílagos, que tarde o temprano acaban por sufrir el desgaste mecánico de tanta actividad acumulada durante la vida.

Para proteger nuestras articulaciones debemos tener en cuenta determinados detalles. En primer lugar, hay que cuidar el peso corporal, ya que supone el primer elemento de sobrecarga y desgaste mecánico. Para ello es fundamental que nuestras articulaciones cumplan su función correctamente durante las prácticas de actividad física que contribuyan a la pérdida de peso. Los ejercicios suaves y mantenidos son mejores que aquellos muy intensos, que pueden ser desaconsejables para personas normales no sujetas a entrenamientos adecuados. Como hemos dicho, las articulaciones inferiores se deterioran más, ya que aguantan más peso que las superiores.

Por otro lado la actividad física potencia la musculatura, y esta protege las articulaciones evitando el deterioro precoz de los cartílagos articulares. Esto es especialmente importante en la columna y los músculos lumbares, extensores de la misma, y en la rodilla y la musculatura del cuádriceps. Aparte del movimiento, la higiene postural en las posiciones más frecuentes, como sentarse, levantar peso y hacer las tareas diarias, es también muy importante.

Lo mejor es aprovechar los días de descanso para ejercicios de movilidad articular o flexibilidad

Ya hemos hablado de la necesidad de recuperación de nuestros músculos para hacer un entrenamiento eficaz. De la misma manera, las articulaciones precisan de un tiempo de recuperación después de sobrecargas importantes. A veces un día de descanso es mejor que seguir sobrecargando las articulaciones. No debemos trabajar o entrenar con dolor. Lo mejor es aprovechar los días de descanso para ejercicios de movilidad articular o flexibilidad.

Cuanto peor sea la forma física más riesgo se corre con la actividad física. Entrena de manera inteligente y márcate los límites acordes a tu edad o tu condición. No tienes que competir con nadie. Tu éxito está en mantenerte sano y feliz y facilitar que tu entorno pueda beneficiarse de tu experiencia o aprovechar la de los otros en tu beneficio. En este sentido, una vez más debemos repetir que no siempre más es mejor. 

1. Sigue una dieta variada, haciendo especial hincapié en los lácteos (fundamentalmente para fortalecer los huesos), las proteínas (para los músculos) y las vitaminas A, C y D.

2. Haz ejercicio regularmente, aunque la intensidad de la actividad física debe depender siempre de tu edad y de tu estado físico.

3. Procura mantenerte en tu peso ideal.

4. Evita el tabaco y no abuses del alcohol.

5. Reduce el riesgo de caídas y no hagas esfuerzos por encima de tus posibilidades. No olvides que la imprudencia es el principal factor de riesgo.

6. ¡Atención al “entrenamiento invisible”! El descanso adecuado forma parte de un buen entrenamiento: hay que administrar correctamente los días de descanso para evitar el sobreesfuerzo.

7. No te olvides de mantener siempre una buena postura, ya estés trabajando, leyendo o incluso durmiendo. 

Alma, Corazón, Vida

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