Viernes, 19 de julio de 2013

LAS INCORRECCIONES SON HABITUALES

7 errores gramaticales muy comunes que debemos evitar

7 errores gramaticales muy comunes que debemos  evitar
Muchas veces nos dejamos llevar por las prisas y no nos paramos a pensar en lo que decimos (o escribimos). (Corbis)
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Aunque en ocasiones no lo parezca, todos hemos ido a la escuela y nuestros profesores nos han enseñado cuáles son las principales reglas gramaticales del idioma castellano. Por gramática entendemos la organización de las palabras dentro de una oración, y sus reglas y principios. Parece muy sencillo cumplirlas, pero diversos factores provocan que en muchas ocasiones hagamos caso omiso de ellas. Uno de ellos es el uso del castellano en cada zona de España, que hace que lo incorrecto esté ampliamente extendido. Es el caso, por ejemplo, del leísmo castellano. Otro factor es la urgencia de la expresión: cuando hablamos en voz alta, resulta difícil vigilar las concordancias de género y número y es habitual que incurramos en leves, aunque comprensibles, errores.

Junto a la Ortografía y el Diccionario, la Gramática es uno de los tres libros más importantes de los publicados por la Real Academia de la Lengua Española. La edición de 2009, que fue la primera editada por la academia desde 1931, fue responsabilidad del lingüista Ignacio Bosque Muñoz, catedrático de Filología Hispánica de la Universidad Complutense de Madrid, y se trata de la obra de referencia sobre este tema. Para septiembre de este año está prevista una nueva edición. Pero, ¿cuáles son los errores que se cometen más a menudo? Todos podemos encontrar la solución en nuestros libros de texto, pero seguramente estos estén cogiendo polvo en algún lugar oculto de nuestro hogar…

  • “Cuatro de cada cien lleva una mala alimentación”: errores de concordancia. Uno de los más habituales en el lenguaje hablado, ya que al pensar sobre la marcha tendemos a centrarnos más en el contenido que en la forma de lo que decimos. Debemos tener cuidado con expresiones como “la mayoría de personas”, ya que el verbo ha de concordar con el sujeto, que es “la mayoría”, y no con “las personas”, aunque la RAE ya no considere incorrecto concordar con este complemento. La utilización de pronombres puede confundirnos fácilmente (como ocurre con el caso de “les tengo envidia a estas personas”, que ha de ir en plural) o cuando un adjetivo ha de concordar con el complemento directo (“pinta azules esas palabras” en lugar de “pinta azul esa palabra”).
  • “Si querría hacerlo…”: utilización incorrecta del subjuntivo. El empleo de este modo verbal constituye una de las mayores dificultades que hemos de afrontar en nuestro habla, ya que requiere un esfuerzo mental mucho mayor por lo alambicadas que resultan las construcciones en las que aparece el subjuntivo, que por lo general suele indicar posibilidad, incertidumbre o subjetividad. En muchas ocasiones, lo que ocurre es que se utiliza el modo indicativo cuando debería emplearse el subjuntivo. Es el caso, por ejemplo, de “estaría bien que vengas” o “hubiese preferido que estás”. Suele ocurrir a menudo también en la utilización de condicionales, como es el caso de “si yo tendría más tiempo…”, incorrecto.
  • “Bajo ningún punto de vista”: utilización incorrecta de preposiciones. Cualquiera que haya estudiado con un poco de profundidad el idioma inglés sabrá que los llamados “phrasal verbs”, con sus matices obtenidos gracias a las diferentes preposiciones, resultan altamente complicados para el no angloparlante. En español no es exactamente igual de difícil, pero aun así, tenemos dificultades para diferenciar cuál es la preposición exacta que se debe emplear con cada verbo. Es lo que ocurre, por ejemplo, con los galicismos “a tomar”, “a decidir”, etc., que se deben expresar con una oración subordinada (por ejemplo, “es una decisión que se debe tomar” es correcto y “es una decisión a tomar”, incorrecto), o expresiones mal utilizas como “quedar de venir”, “bajo ningún punto de vista” (se debe decir “desde ningún punto de vista”), “cerca a” o “en consecuencia a” (las correctas son “cerca de”, o “como consecuencia de”).
  • “No pienses de que te vas a salir con la tuya”: dequeísmo. Una de las variantes del punto anterior, que nos lleva a utilizar expresiones como “me dijo de que tenía razón” o como “resulta de que había venido muy pronto”. Ojo, porque esta regla es un arma de doble filo. Hay que tener cuidado con no pasarse con la corrección y comenzar a utilizar de manera incorrecta expresiones como “me olvidé comprar” (que debería ser “me olvidé de comprar”) o no utilizar nunca “de que”, incluso cuando está bien (como es el caso de los verbos “acordarse”, “presumir”, “estar seguro”, etc.).
  • “Le quiero mucho”. Laísmo, leísmo y loísmo. El triángulo de las Bermudas de la meseta castellana. El menos habitual de los tres es el loísmo, que consiste en sustituir el pronombre “le” (objeto indirecto) por “lo” (objeto directo). Un ejemplo de esta mala utilización sería decir “lo voy a dar un beso”. El laísmo consiste en utilizar “la” como complemento indirecto cuando la única palabra que puede cumplir esa función es “le”. Por ejemplo, la oración “la voy a dar un beso”, que aunque se refiera al género femenino, debe emplear “le”. El más habitual en esta triada es el leísmo, la sustitución del complemento directo “lo” por el “le” que debería utilizarse únicamente para complementos indirectos. Por ejemplo: “le quiero mucho”. Aunque se considera un vulgarismo, la RAE considera aceptable el leísmo.
  • “Ayer vinistes pronto”. Añadir “s” en la segunda persona del pretérito imperfecto de singular. “Tú comistes”, “tú pensastes”, “tú vinistes”. Todas estas expresiones son absolutamente incorrectas, y no deben emplearse jamás.
  • “Hubo un incendio, muriendo tres personas”: gerundio de posterioridad. Uno de los más empleados en la prensa, ya que muchos no son conscientes de que este empleo de la expresión es incorrecto. Consiste en utilizar el gerundio para expresar una acción que ocurre detrás de otra, como es el caso de “se cayó por las escaleras rompiéndose una pierna”. Es incorrecto, ya que el gerundio sólo puede emplearse para expresar simultaneidad.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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61clavicordio 25/06/2013 | 19:01

Y que me dicen sobre -"poner en valor"- en vez de valorar?

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60donde 25/06/2013 | 11:34

Y qué me dicen de la expresión “sacarse el sombrero” o “sacarse la chaqueta, porque hacía mucho calor”. Un catalanismo muy utilizado por los periodistas [la mismísima Julia Otero lo usa muy a menudo]. El verbo “treure” en catalán se utiliza para indicar que se “saca, o se extrae de un interior a un exterior”, pero también en el sentido de “quitar o quitarse”. En español sin embargo, no he podido encontrar la acepción de “sacarse una prenda” en el sentido de quitársela [sombrero, chaqueta,botas...etc].

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59jmal 25/06/2013 | 09:58

#32 Ciertamente, el "para nada" es unas de las coletillas más odiosas y pone en evidencia a quien la utiliza.

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58jmal 25/06/2013 | 09:54

#57 Y de subirse a un taxis

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57E-stefan 25/06/2013 | 09:26

Se olvidaron de "los acuerdos marcos", "las preguntas claves" y de las "máquinas quitanieves", errores que desde la capital y sus medios de información están contaminado a los demás hispanoparlantes. Es que en Madrid son capaces incluso de tomarse "un gin tonics"...

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56abel segura 09/06/2013 | 18:10

Cuando las campanas se echan al vuelo, lo que ocurre es que, dado que son de bronce y pesan un huevo, se caen al suelo y si alguien pasa por allí lo espachurran. Las campanas pueden tocar "a muerto" en señal de tristeza, o tocar "a vuelo" en señal de alegría.

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55mpcam 09/06/2013 | 15:10

¿Alguien ha mencionado ya el "fijaros" y similares? Vergüenza ajena.

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54imedga 09/06/2013 | 14:23

Oír y escuchar. Asistía hace unos días a una visita turística donde el guía preguntaba constantemente si se le escuchaba bien

Ya un poco cansado de la situación, encontrándome al final del grupo donde la señal de la voz llegaba muy débil, llegó mi oportunidad y ante pregunta de si se escuchaba bien, levante la voz y le dije al guía: le escucho atentamente, lo que pasa es que no le oigo
Respecto al artículo, se ve a la legua que el autor tiene cogidos los conocimientos lingüísticos por los pelos

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53MABO 09/06/2013 | 11:47

Uno se puede romper una pierna mientras cae por las escaleras.

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52Imprevisto 09/06/2013 | 11:11

Pues se olvidan uds del reiterado uso del "...a nivel de..." en cualquier expresión, cuando ésta sólo se utiliza cuando se refiere a una referencia física.

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