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CÓMO CONVERTIR A LOS NIÑOS EN UNOS CAFRES

¿La educación nórdica es la mejor del mundo o se trata más bien de un gran error?

Decía Platón que hay dos excesos perniciosos que deben evitarse a la hora de educar a la juventud: la excesiva severidad y la excesiva dulzura
Foto: ¿Es necesaria más disciplina en la escuela y los colegios? (John Madere/Corbis)
¿Es necesaria más disciplina en la escuela y los colegios? (John Madere/Corbis)
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    Argüía Platón que hay dos excesos igualmente perniciosos que deben evitarse a la hora de educar a la juventud: la excesiva severidad y la excesiva dulzura. No obstante, ese anhelado término medio de firmeza y ternura a partes iguales, sin enfatizar ninguna de las dos por encima de la otra, parece cada vez más difícil de alcanzar.

    En el mundo clásico uno era el dueño de su propia formación o, en todo caso, sus padres: que la educación –sus contenidos y sus formas– dependiera del Estado suponía un disparate absoluto. Hoy en día, sin embargo, parece que en la formación de un niño influyen innumerables factores, y que la educación ha de depender del Estado no sólo se considera una necesidad, sino un derecho: ahí están, para demostrarlo, las innumerables manifestaciones de la llamada 'marea verde' en contra de los recortes aplicados a la educación pública.

    Por un lado está el colegio, público o no, cuyos contenidos están fijados por un agente externo, sea éste el Estado o los directivos de la entidad privada. Se establecen en el colegio una serie de valores y de contenidos a seguir que, por muy pocos censurados que puedan parecernos, son siempre una opción dirigida. Señalaba Borges, el escritor argentino, que ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica. Lo mismo sucede con los contenidos escolares: hacer más hincapié en una asignatura u otra o en un método de enseñanza concreto no es sino jerarquizar una serie de valores que, más o menos velados, se inculcan a los alumnos.

    Se habla mucho de que, cuando se tiene un hijo, los padres no deben volcarse en ellos por su propio bien, porque deben cuidar su parcela de vida personal

    Por otro lado, evidentemente, están los padres, que darán a sus hijos la educación que consideren pertinente según sus creencias y principios. Sin embargo, quizás porque los padres se han despreocupado de la educación directa de los hijos, quizás porque vivimos en un mundo analizado con demasiada frecuencia (también con no poca superficialidad), hay muchos más agentes que han pasado a formar parte activa de la educación de la juventud.

    No son pocos los niños que actualmente, además de por el colegio y los progenitores, se ven influidos y rodeados por profesores particulares, clases de apoyo, psicólogos, logopedas, monitores, profesores de las clases extraescolares, canguros, cuidadores, asistentas...

    ¿Estamos criando unos niños demasiado mimados? ¿Les estamos robando la capacidad para ser autónomos? Se habla mucho de que, cuando se tiene un hijo, los padres no deben volcarse en ellos por su propio bien, porque deben cuidar su parcela de vida personal, ya que los hijos un día se irán de casa. Además de ello, ¿es bueno, acaso, para el niño, tener a los padres pendientes de él todo el día?

    Son cuestiones muy pertinentes para la España actual que, en el caso de Suecia, parecen haber desembocado en unas respuestas alarmantes.

    Una generación de niños mimados

    El enfoque moderno de educación liberal, reacción a las severas normas paternas del pasado, parece haber generado en Suecia una generación de niños maleducados. Al menos así lo advierte el psiquiatra David Eberhard, psiquiatra y ahora, además, escritor. En su nuevo libro, instiga a los padres a tomar el control de las familias que, a su juicio, han caído en un libertinaje muy pernicioso.

    En su nuevo libro, llamado Cómo los niños tomaron el poder, analiza la evolución de la educación y concluye que la falta de normas no es buena.

    No hay evidencia científica alguna de que una educación autoritaria sea perjudicial para los niños

    "Vivimos en una cultura en la que los llamados expertos dicen que los niños son 'competentes', y la conclusión es que los niños deciden qué comer, qué ponerse y cuándo irse a la cama", dice Eberhard.

    "Si tienes una cena, nunca están sentados y callados. Interrumpen. Son siempre el centro de atención, y el problema es que cuando se convierten en jóvenes adultos, tienen la expectativa de que todo gire en torno a ellos, lo que les conduce a una profunda decepción".

    Para apoyar su argumentación indica las crecientes tasas de absentismo en Suecia, el aumento en los trastornos de ansiedad y la disminución del rendimiento en su país, tal y como indican las últimas clasificaciones internacionales de educación. La cura al problema es evidente para el psiquiatra, que aboga por el retorno a una educación más autoritaria.

    "No hay evidencia científica alguna de que una educación autoritaria sea perjudicial para los niños", alega Eberhard. "Hay que tomar el mando. La familia no es una democracia".

    El libro de Eberhard se contrapone claramente a las ideas de Jesper Juul, cuyo libro de 1995, Tu hijo competente, denunciaba la familia jerárquica tradicional, considerando la obediencia y la conformidad "valores destructivos".

    Las consecuencias de la educación permisiva

    Según Eberhard, esta dinámica ha traído unas consecuencias nefastas. Los padres organizan las vacaciones en función de lo que los jóvenes desean, y estos se han vuelto realmente maleducados. "No dan las gracias. No abren puertas. En el metro, no ceden el asiento a las personas mayores o a las embarazadas".

    Erberhard se lamenta de que la defensa de una educación más estricta se suele asociar a la idiotez o el conservadurismo, pero cree fervientemente que las cosas irían mucho mejor así.

    Quizá, en lugar de tanto logopeda, psicólogo, apoyo en matemáticas y consideración de sus necesidades, los niños simplemente necesiten una hora a la que irse a la cama, un día en que no puedan ver su serie porque empieza demasiado tarde o una tarde jugando al fútbol en la que se olviden de sus problemas y necesidades. Porque cuando sean adultos, estos no van a ser siempre tomados en consideración.

    Alma, Corazón, Vida
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    #43
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    La educación en la aceptación de las normas se hace en la familia, y no es una educación autoritaria sino desentido común y de valores. Y el problema no es de los paises nórdicos sino de todos los paises avanzados. No me gusta que el artículo asocie el asunto a los paises nórdicos solo porque el libro habla de la educación en Suecia, parece  enviar el mensaje de quenla educación pública no eduuca en las normas. Saludos,

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    #42
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    Dicen que decía Napoleón que la educación de los hijos comienza veinte años antes de que nazcan. Quizá sea mentira. O no ¡vaya Vd. a saber! Así que eso lo dejamos "para casa".

     

    La "instrucción" se realiza (o debiera) en la escuela, instituto, universidad, etc. Esto en España, hoy por hoy, es incorregible: Rubalcaba sigue en el "candelabro" (y dando lecciones de moral y demás) después de la LOGSE. No olvidar a Marchesi y todos sus pedagogos. La cosa ya empezó a torcerse con Villar Palasí en el postrero franquismo. Luego, Maravall, etc. Y así estamos... y seguiremos: no lo duden. Como decía Borges de los peronistas: no es que sean malos o buenos, es que son incorregibles.

     

    Y, encima, parece que creen que tienen razón... aunque mandan a sus hijos a la privada, extranjera... (Rubalcaba no tiene hijos, que sepamos)

     

    Y así...

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    #41
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    La educación hoy es deprimente, tanto si lo vives como padre como alumno o como profesor. No es cuestión solo de recortes económicos.  En los centros educativos no se cumplen las normas básicas: uso de móviles, puntualidad, respeto, fumar, ni por alumnos ni por profesores...  La valoración del esfuerzo se ha perdido... La educación NO es cuestión de comparaciones con otros países ni de imponer métodos autoritarios, es necesario que los profesionales de la educación hagan bien su trabajo y se les valoré por ello. Que eviten el bulling, que potencien el talento y los valores en los alumnos, que motiven para el estudio y la adquisición de conocimientos, la crítica, el trabajo bien hecho, ... Igual pedimos demasiado sí luego no hacemos los padres lo mismo en casa.

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    #40
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    el quid esta en edos asuntos.....primero,el sol, el sol la luz solar y sus horas tienen consecuencias en el cerebro humano,cuanta mas luz, mas serorotonina, a menos luz.....la misma ha de ser artificial....çla segunda, que esta gente se pasó....menos que zapatero ,pero se paso....

    de esa manera, al final han tenido que legislar leyes para proteger al varon.......como queda el cuerpo?

     

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    #39
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    "que la educación ha de depender del Estado no sólo se considera una necesidad, sino un derecho"

     

    Disculpe que la corrija. No es un derecho, ES UNA OBLIGACIÓN. Pruebe si quiere a no llevar a los crios al colegio y educarlos y formarlos vd. en su casa. Cuando llegue la denuncia volvemos a hablar.

     

    Hay algunas familias que lo han intentado y  no lo han conseguido. ¿Como va a permitir el Estado que eduque vd. en su casa librepensadores?

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    #38
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    La educación permisiva ya la hemos tenido aquí con la LOGSE y ha resultado un fracaso total,no sólo en la relajación en los niveles de exigencia en los conocimientos,sino también en lo que se refiere a disciplina,aunque esto varía dependiendo de las directivas de los centros.Curiosamente ha sido la izquierda,tan defensora de la escuela pública,la que ha perjudicado más a las clases populares con esa política nefasta,ya que las clases adineradas siempre tendrán el recurso de llevar a sus hijos a la privada.Y es que han sido injustos con los que dicen defender.

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    #37
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    Leo el titular. Luego leo el artículo. Sin entrar al fondo del asunto, quiero hacer una puntualización: la educación que pasa por modélica no es la sueca sino la finlandesa, luego el titular induce a error.Y un comentario, las lacras del modelo que comentan no son exclusivas de Suecia, ni mucho menos. Por último en otro orden de cosas veo que ni aquí ni en ningún sitio se está a salvo de la pelea partidista. La educación es un tema serio y no algo que deba ser cambiado al albur de quienes ganen las elecciones.  

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    #36
    En respuesta a mackie messer
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     Entiendo que channon se refería a los hijos únicos "buscados".

     

    Yo conozco varios casos de matrimonios (y madres solteras) que, por razones ajenas a su voluntad, sólo han podido tener un hijo. Lo han educado con el mismo cariño y nivel de exigencia que si hubiesen tenido cinco, y ha salido tan bien educado como su señora madre de usted.

     

    Otra cosa son los que han tenido un único hijo (o "la parejita") para así poder tener el tiempo y el dinero necesarios para "darle de todo". Estos hijos únicos son los malcriados y los que dan mala fama.

     

    Por supuesto, puede haber una familia numerosa de millonarios que maleduquen a sus siete hijos dándoles todos los caprichos y acaben igual de mal educados que un hijo único de clase media . Lo que pasa es que hay muy poca gente que se lo puede permitir...

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    #35
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    Es conocimiento generalizado la conducta de niños y jóvenes en Estados Unidos y Europa.  Están acostumbrados a no saludar a los mayores, responderles con altanería, a determinar sus propios gustos sobre cualquier indicación de un padre o una madre o de un profesor, tener enamorados y amantes desde temprana edad, irse de la casa desde los 13 años, llevar drogas y mariguana en las carteras y bolsillos, probar todas las drogas, etc.  Especialmente la civilización norteamericana, es una ausente de valores morales. No importa que digan luchar por los Derechos Humanos, la realidad es que los desconocen. Esta a la vista la violencia infantil y juvenil, crecida y asentada en el Congreso y en el Gobierno Norteamericano. Ellos determinan a quien y como matar. Donde invadir y exterminar. Estados Unidos es un país lleno de gente violenta. Cada quien se ha tomado en serio la atribución ser libre para la drogadicción, para tener armas, misiles, metrallas, carros blindados y tanques de guerra en casa.  Todo es producto de la PERMISIVIDAD de la inmoralidad por décadas sembrada en el corazón de niños y jóvenes. .

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    #34
    En respuesta a channon
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    mi madre -nacida a principios de los 50- es hija única.

     

    como todo el mundo tiene sus cosas, pero es una persona generosa, inteligente, sociable, y con estudios superiores que le han llevado a un desempeño profesional impecable.

     

    así que de "rarita" nada...

     

     

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    #33
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    Uno de los problemas se detecta en el foro: todos piensan que sus hijos son perfectos, y el  resultado de su maravillosa educación hogareña.

    Nadie reconoce que tiene un hijo borde. El problema está en la casa de otro.

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    #32
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    Es que leo la noticia y los comentarios abajo, y no me puedo creer la suerte que he tenido con mis dos hijas.

    Vamos, que son buenas de puro vicio, oigan, no hubo que enseñarles. Igual si lo hubiera intentado, las habría estropeado. Seguiré sin tocar nada.

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    #31
    En respuesta a mik
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    le doy la razón  en lo de la estadística casera, jaja. En cualquier caso sobran estadísticas serias sobre el castigo físico como factor de riesgo de trastornos mentales de todo tipo, con efecto dosis -respuesta, es decir, a más palos más trastorno. Lo mismo que pasa con todos los tóxicos. Si doy a mis hijos una gota de whisky no les pasará nada, pero no por eso voy a decir que es bueno dar whisky a los niños.

    Lo del brazo y la anestesia, pues hombre, en situaciones límite no le digo que no, pero esas no son situaciones habituales. 

    Insisto en que no pienso que hay que discutir todos los asuntos con los hijos, hay cosas que se les imponen y no se les consultan a diario, y así debe ser. De hecho tratar a los hijos como adultos y ponerlos en plano de igualdad con ellos es una forma de tratarlos mal. Lo que digo es que no hace falta pegar, y que además esta mal.

    Curiosamente el motivo más frecuente por el que los padres reprimen duramente a sus hijos pequeños es por llorar, algo que no parece exactamente una mala conducta. El llanto de los niños nos desquicia, sobre todo, pienso, si nos pegaron de pequeños porque nos hemos tragado el dolor y la rabia y luego no podemos soportar verlo en nuestros hijos. Además se pega más a niños más pequeños y menos a adolescentes que las lían más gordas y más voluntariamente. Claro, el adolescente empieza a mirarnos a los ojos y amenazar con devolver el golpe, y ahora diremos que la culpa es suya, que vaya problema los adolescentes que pegan a sus padres.

    Este tema me preocupa, porque creo que el cuidado adecuado de la infancia es vital para la sociedad. Si resulta que cuando los adolescentes salen mal vamos a llegar a la conclusión de que les hemos pegado poco apaga y vámonos. 

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    #30
    En respuesta a unamadre
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    Tampoco está bien amputar un brazo sin anestesia, pero a veces puede ser necesario, y bueno.

     

    Ponerse de acuerdo con un adulto es posible y deseable, Hacerlo con un niño pequeño puede ser posible, dependiendo del carácter del niño, o no.

     

    Ni todos los niños tienen el mismo carácter (que es de nacimiento), ni a mi juicio es bueno que los niños muy pequeños interioricen que tienen derecho a que su opinión sea tenida en cuenta en algunos (incluso diría en muchos) asuntos. A veces deben obedecer porque sí, y con celeridad, por su propio bien. Y después ya se les explica el asunto.

     

    La pequeña estadística que nos cuenta sobre sus hijos no tiene ninguna validez, como sin duda sabe usted. Seguro que sus hijos son encantadores, pero le aseguro que los míos llaman la atención por modales y buen caracter, y sí que han recibido más de una indicación táctil.

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    #29
    En respuesta a danig
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     :                                                                                                                          !Pues si!    Quiero hijos dociles,obedientes,capaces,competentes y libres. No veo porque tienen que ser caracteristicas excluyentes....Y eso solo se consigue con disciplina y cariño .Y si en un momento puntual hay que dar algun cachete pues se da. Hoy solo veo chicos a los que se les ha consentido todo y odian a sus padres cuando no los insultan. En mi tiempo eso era impensable y no nos ha ido tan mal.

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