"NO ENGORDA, YO HICE DIETA CON ÉL Y ADELGACÉ"

Qué comemos cuando comemos jamón: los peores mitos sobre el mejor alimento

Cada vez que se habla de Marca España, el sabroso jamón sale a relucir. Pero, ¿cuánto sabemos de verdad sobre uno de los alimentos más famosos?
Foto: Todos disfrutamos del jamón, pero ¿sabemos realmente lo que nos estamos llevando a la boca? (Reuters)
Todos disfrutamos del jamón, pero ¿sabemos realmente lo que nos estamos llevando a la boca? (Reuters)

Cada vez que alguno de nuestros políticos abre la boca para mentar a la tan cacareada Marca España, el jamón, uno de los alimentos más sabrosos del mundo, hace indefectiblemente acto de presencia. Sin embargo, como recuerda Enrique Tomás, el empresario fundador de la cadena de establecimientos jamoneros del mismo nombre, aún existe un gran desconocimiento sobre dicho alimento incluso en España, la patria porcina por excelencia. Por eso mismo, y aprovechando toda su experiencia al otro lado del mostrador, Tomás acaba de publicar Grandes mentiras sobre el jamón (Lunwerg), en el que desmonta algunos de los mitos generados alrededor del único alimento que, como explica a El Confidencial, se come únicamente por placer. ¿Qué desconocemos respecto al jamón?

  • El jamón no engorda

“100 gramos de jamón tienen 300 calorías. En una dieta de adelgazamiento, una persona normal consume entre 2.000 y 2.500 calorías al día, así que por mucha vuelta que le des, es como el banco: si ingresas más de lo que gastas, tu cuenta engorda, y si no, adelgaza. Si al cuerpo le metes más calorías de las que el metabolismo de tu cuerpo consume, engordas. Pero el jamón tiene las mismas calorías que cualquier tipo de carne proteínica. Yo hice dieta con jamón y perdí peso igual. La grasa sí que engorda”.

  • La materia prima no es lo más importante

“Los fabricantes de jamón son cocineros. Un buen cocinero con unas gambas de primera te hace una maravilla y un mal cocinero, un desastre. Intento decir que si bien es importante que la materia prima en origen sea buena, el proceso de fabricación es mucho más importante. Hay una cosa curiosa en el mundo del jamón: la calificación se realiza sobre la materia primera, no por el bruto final. Y eso no tiene sentido. Si dejas pudrir el jamón al sol, el certificado lo tienes igual”.

  • No todo el jamón es bueno

“Estas serían grosso modo las cinco categorías de jamón en España: hay jamón de bellota, jamón ibérico, jamón de gran reserva de quince meses, un jamón reserva bodega y jamón de primer precio. La denominación dice que para ser serrano tiene que tener más de nueve meses, y no siempre se hace así. El italiano estaría en medio, con unos 12 ó 14 meses. No especulan, no hacen prosciutto de cuatro meses, y la regularidad los ha llevado al éxito: se venden barbaridades de prosciutto por el mundo. En España no, porque damos a probar el de bellota, pedimos el precio del ibérico y damos el del país. Llega fuera en mal estado y por diez o quince veces el precio de aquí”.

  • Casi no se exporta jamón

“Se vende muy poco. Sólo exportamos el producto, pero no el know-how, y así no se puede hacer nada. A nosotros nos parece increíble porque lo tenemos a mano, pero das un jamón en el extranjero y no saben cómo se come, he visto casos de meterlo en la olla al baño María. Eso hay que entenderlo. Hay que quitarse las manías y los miedos: cortamos la pata al jamón que exportamos a los americanos, pero así no lo van a entender nunca. Pero cuando vienen aquí van a los bares que están llenos de patas de jamón y no pasa nada”.

  • No todo lo que se llama jamón es jamón

“Cuando comes jamón de a un euro, estás comiendo carne de pierna de cerdo curada. Pero igual que hay jamones que cuestan 15 euros los 100 gramos, hay otros que cuesta un euro los 100 gramos. También se llaman “coche” tanto un Twingo como un Ferrari, pero mientras en los coches la gente tiene clara la diferencia, en el caso del jamón no. La filosofía que defiendo es que el jamón, como mínimo, tiene que dar placer; el bocadillo más barato de mi tienda vale dos euros con veinte, pero está bueno. Hay un límite. Ese otro jamón es de un cerdo que lo puedes matar con 9 meses, tirando por lo alto, y que puede hacerse en tres o cuatro meses. Un jamón de bellota son 18 meses el animal, 36 meses la curación”.

  • El mejor jamón no siempre es el más acertado para determinados platos

“Si te lo puedes permitir, puedes hacerte un plato que a mí me fascina como son los huevos estrellados con jamón ibérico, pero no es necesario. Si lo vas a calentar, hazlo con bacon que está buenísimo, porque si no, estás alterando el sentido. El jamón es curado con sal y tiempo, natural, no lo cambies. Si tú echas una gamba muy buena a una paella estás trasladando el sabor de la gamba a la paella. El jamón ya está cocinado, no hace falta volver a cocinarlo, así que no lo calientes”.

  • La grasa no es buena

“¿Cómo va a ser buena? La grasa da colesterol. Para vivir necesitas grasa y azúcar, pero que lo necesites no quiere decir que tengas que tomar cucharadas de azúcar. Necesitas una dosis. La propia carne del jamón de bellota es grasa. 100 gramos de carne de ternera tienen 200 calorías, 100 gramos de jamón ibérico tienen 300 calorías. ¿Por qué tiene más? Por la infiltración de grasa, que es lo que es bueno, no la grasa de al lado. ¿Qué está buena? Sí, está buenísima, pero de eso a que sea saludable dista un mundo”.

  • En el jamón, los preliminares también importan

“Para hacer bien el amor tiene que haber un buen preámbulo. Con el jamón ocurre lo mismo, tienes que preparar los sentidos. Es como el descorche del vino, que está demostrado que no sirve para nada y en todo caso puede hacerle daño. Todo eso son tonterías, pero hay parte de verdad: es como una predisposición. Lo mismo ocurre con el jamón, por eso intento hacer saber que el último paso es muy importante”.

  • El mayor peligro para el jamón, las temperaturas

“La temperatura es lo que más daño hace al jamón, tanto cortado como entero. Si está cortado y no está envasado al vacío y se mete en la nevera, se reseca y se muere. Has matado el sabor. El jamón tiene que aceitar. Si es un jamón de bellota es más sencillo, pero aunque no lo sea también se tiene que notar ese brillo, que es lo que se funde en el paladar. ¿Qué ocurre? Si tú lo alteras calentando el plato, como hacen algunos restaurantes, creas una explosión pero no es natural. El mayor daño para el jamón es que no esté a la temperatura adecuada”.

  • Cómo hay que comer el jamón

“Imagina que lo cortamos ahora mismo, ocurre con cualquier producto, y lo pones en contacto con cualquier otra superficie, con una madera, con una cerámica, con un acero, ya no te digo servilleta o papel: no hay nada que mejore cortar y comer. Eso sería lo perfecto. El mayor enemigo es el oxígeno: cuanto menos tiempo esté en contacto con el oxígeno, mejor”.

  • Cómo distinguir un jamón ibérico de otro de bellota

“Para comprobar la diferencia, tendrías que hacer un análisis clínico, y entonces ves si ha comido bellota o no. Lo más habitual es hacer pasar un jamón ibérico por otro de bellota. Es el mayor fraude del mundo del jamón”.

  • Cerdo feliz, jamón bueno

“El cerdo ibérico de bellota es feliz, está en manos de familias que lo aman y lo cuidan, no son familias ricas. El cerdo necesita que le dejes que vaya a su aire. Es un mini dictador, sale, se tumba, corre… Y a la vista está: todos los inventos que han intentado hacer con el cerdo no han funcionado y por eso la gente hace pollo y pavo. De la pechuga de pavo, el 50% es agua: venden agua a precio de jamón. Hay que proteger el jamón, o nos lo cargamos. Como todo lo especial, no puedes alterarlo, porque lo conviertes en otra cosa”.

  • El mejor acompañamiento 

“Para mí las mejores bebidas de acompañamiento son el cava y el fino, pero yo recomiendo el cava porque es más regular, el vino puede cambiar en poco tiempo. También, vino blanco y vino con burbujas que te hace limpieza cada vez que tomas un trago. En nuestras tiendas, el número uno de consumo es cerveza, luego cava y luego los refrescos (porque hay muchos niños), y lo último es el vino, que es de crianza. Ojo con estos datos: como consumidor, a mí me gusta el vino, pero cuando tomo un vino no quiero nada que lo moleste. Una cata de vino se hace con picos de pan. A un bruto con tanta entidad como un buen vino hay que darle todo el protagonismo, no le pongas nada al lado que te haga variar el sabor. Con el jamón igual, lo que bebas tiene que ser suave, una comparsa, porque estás haciendo el esfuerzo de comer un buen jamón”. 

Alma, Corazón, Vida
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#21
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Eso de que con lo que mejor está el jamón es con vino blanco o con cava parece esconder intereses ocultos del entrevistado. Es de conocimiento común que el jamón con un buen tinto afrutado joven de rioja, por ejemplo, es una auténtica delicia.

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#20
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¿Jamón con cava? No digo que no, pero NO. Hay mejores vinos. Sin ir más lejos,un tinto de pitarra por ejemplo; siempre que sea de pitarra de verdad, no de ese que venden para turistas. 

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#19
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El autor del artículo y su matraca antigrasa. Infórmese un poco antes de escribir.

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#18
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En la portada de este artículo pone 17 comentarios. Ahora mismo hay 13 publicados. ¿Dónde están los 4 que faltan entre ellos el mío? El mío estaba dentro de lo correcto.

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#17
En respuesta a macato
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Evidentemente no con un cava del montón, un semiseco o un dulce.

Yo no soy catalán y corroboro lo dicho: el mejor acompañamiento para un buen jamón es un buen Cava, brut por supuesto, (que también los hay de fuera de Cataluya) o un buen Champagne.

En la boca la espuma y el frescor del espumoso da el contrapunto perfecto a la intensidad gustativa del jamón y limpia el posgusto graso dejando la boca fresca y lista para el siguiente bocado. Y si hablamos de cavas o espumosos de buena calidad sus notas de bollería, mantequilla, se potencian conjuntamente con las notas grasas y dulces de la bellota que persisten en el postgusto del jamón.

El efecto es similar con el fino o la manzanilla, pero no a todo el mundo les gusta estos vinos y al tener menos acidez pueden llegar a cansar.

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#16
En respuesta a manchego49
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  Si les gusta, estupendo, podríamos fabricar mas.

por cierto los chinos son 500 millones mas o sea 1.300 millones, ojala les gustara aunque solo fuese al 5 por ciento.

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#15
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No todos los jamones que se venden en España procedentes del cerdo ..... son de España. Importamos cerdos de media Europa, Central y del Este. La alimentación es diferente. Y luego toca hacer la curación de esos jamones.

Y otra cosa: últimamente estoy viendo en la parte del jamón que ya está "curado", aquello que más nos gusta, la aparición de calcificaciones blancas, durezas, que al masticarlas no es nada agradable. Según me comentan es desde hace unos veintitantos años. Y es de la alimentación que reciben los porcinos de restos triturados de pescado. Como digo, es desagradable y hay jamones que están llenos de estas calcificaciones. Pero no sólo eso, sino que también los llamados de bellota lo tienen. Ibéricos, etc. lo cual indica la diferente forma de alimentarlos antes y ahora. Pagas jamón de bellota llena de esos puntos de "arroz" a precio de oro.

Ya es difícil encontrar sin los puntos blancos pero los hay. Es lo único que compro.

Hagan ustedes la prueba y en los puestos de venta pónganse delante de los cortes de jamón. Se ve a simple vista si está limpio o no.

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#14
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El mejor acompañamiento para el jamón es el vino fino muy frio, especialmente el de Jerez, incluyendo lógicamente la manzanilla de Sanlúcar de Barrameda. Asi se lleva consumiendo en Andalucía desde hace más de un siglo, no el cava, como propone este buen señor. ¿O es que el jamón ibérico también es de origen catalán, como Colón o Santa Teresa de Jesus, según los separatistas? Pruebe una loncha de jamón de la Sierra de Huelva o de Extremadura con una copa de cava y compare probándola con otra de jerez muy, muy frio. Haga la prueba y dígame después que le parece. En cuanto a las distinciones y al gato por liebre, yo que soy un novato en la materia voy a Jabugo, a Cortegana... o a Monesterio, a Montanchez o a Guijuelo - he ido  - y nunca me han dado gato por liebre. Si pido BELLOTA, pago y compro bellota. No se de donde se saca este señor lo de las supercherías, al menos a mí, como consumidor, nunca me ha pasado. Y está claro que si me ponen una ración de jamón en un bar a 5 € no va a ser de 5 J.

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#13
En respuesta a david-watts
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Es muy cierto que tenemos la mejor gastronomia del mundo, y esto nadie lo pone en duda.

 

Otro tema es el que comentas de que no sabemos "vender" nuestros productos en el exterior.

 

No tengo empresas de alimentación y a lo mejor digo una barbaridad, ¿Pero por qué ese afan de vender nuestros mejores productos afuera?. ¿ Os imaginais que a los 800 millones de chinos  les encante el jamón iberico?. Pues que ni lo veriamos, como casi no vemos el atun rojo de almadraba, que se lo llevan, casi en su totalidad, en barcos de los japoneses.

 

Disfrutemos, mientras podamos, de nuestros mágníficos productos y el que los quiera probarlos que venga a España y se deje la pasta.

 

 

 

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#12
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¿ El cava para acompañar la ingesta de un buen jamón ?. ¿ No será que le interesa a usted mucho proteger su inversión en Cataluña?. Ha dicho muchas verdades respecto al jamón pero en lo que respecta al acompañamiento no estoy de acuerdo para nada.

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#11
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No quiero contestar a "todo" lo que debiera referente a este artículo, pero si quiero dejar varias notas claras:

 

La legislación Española para la denominacion del jamosn ha cambiado.  El que quiera equivocarse lo hace por que le da la gana...

 

Hay que comprar Jmon donde les vendan con su clara denominación y su identificación...De no hacerlo asi el que se equivoca es porque quiere...

 

Existen marcas que bajo ningún concepto engañan a sus Clientes y que llevan las etiquetas como dios manda.  Algunas:  Campofrio, Navidul, Joselito, El Pozo yyyyy muchisimas más.  Pero cuanto mas MARCA compre mas seguro esta del producto porque las grandes Empresas no tienen ningún interes en engañar porque viven de las ventas y su marketing es excelente.

 

No existen dos jamones iguales.  Hasta algunos aseguran que de las dos patas que tiene cada cerdo, uno es mejor que el otro.  Los cerdos se acuestan siempre sobre la misma pata.

 

La curación debe ser la adecuada. Los profesionales y las marcas no le engañan.

 

Sin duda el Rey es el auté,tico bellota.  Hay muy poquitos yyyy no existen dos iguales...

 

La carne pegada al hueso es la mejor.  Si se compra un jamón se requiere un jamonero para sujetarle y facilitar el corte... Todos los dias dos lonchitas..Bo le deje secar...

 

Suerte y  compre bien.  Es facil  Marcas conoicidas y en sitios profesionales...

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#10
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Magnífica entrevista. Es asombroso la cantidad de detalles, curiosidades e indicaciones que puede tener un alimento y siempre es un placer aprender cosas nuevas de alquien que las conoce y sabe contarlas. Gracias, srs. Tomás y Barnés.

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#9
En respuesta a alergia
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Desgraciadamente, tienes toda la razón. Amo España, pero tenemos la cultura de la picaresca en los genes. Y lo peor es que nos hace mucha gracia. Ahora bien, no creo que los italianos sean muy diferentes de nosotros en esto.

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#8
En respuesta a david-watts
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No sólo tenemos carencias en el marketing sino que además tendemos a dar gato por liebre.  Ya lo comenta este señor en la entrevista.  Imagino que la gente está dispuesta a dejarse engañar un par de veces...luego directamente deja de comprar.

Eso sí, lo de los italianos es fascinante..consiguen vender sus productos como si estuviesen recien traidos de la huerta toscana. 

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#7
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Pues que quieren que les diga. El jamón de bellota cortado bien finito está bien para tapear, pero yo prefiero con diferencia un buen jamón de la Alpujarra o del Moncayo poco curado (y cortado con hacha) en unas patatas con huevos rotos o en bocata (un poco mas curado), que sobre gustos no hay nada escrito. Mucha calidad a buen precio. ¿O es que es mejor vino un rioja que un jumilla?

 

 

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