LA MATERNIDAD Y SUS IMPLICACIONES POLÍTICAS

Las madres solteras cargan contra Mato por la ley de reproducción asistida

La reproducción asistida se reserva para aquellas “parejas integradas por un hombre y una mujer”, siempre y cuando tengan problemas de fertilidad

Foto: Los colectivos de madres solteras reivindican su derecho a beneficiarse de la financiación pública para la reproducción asistida. (Corbis)
Los colectivos de madres solteras reivindican su derecho a beneficiarse de la financiación pública para la reproducción asistida. (Corbis)

Son muchos los comentarios surgidos a raíz de la última propuesta de ley del Ministerio de Sanidad, que pretende modificar las condiciones con que debe contar una mujer para beneficiarse de la reproducción asistida. El departamento de Ana Mato anunciaba el 18 de julio que la reproducción asistida se reserva para aquellas “parejas integradas por un hombre y una mujer”, siempre y cuando tengan problemas de fertilidad. El nuevo matiz excluía tanto a las mujeres solteras como a las parejas homosexuales, por lo que las quejas, manifestaciones y reivindicaciones no se hicieron esperar.

Tanto fue así, que la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad compareció cinco días más tarde para rectificar: “Todas las mujeres que tengan problemas médicos para concebir o para tener un hijo pueden acudir a la fecundación asistida con financiación pública” dijo. En ese sentido, no se habría modificado el Real Decreto de 2006, aún vigente, que establecía que los servicios públicos sólo financiarían la prestación en caso de esterilidad o si hubiese una “indicación clínica establecida”. La ministra del Partido Popular, a la que le llovieron las críticas tras el primer borrador, no dudó en aclarar que no habrá discriminación alguna y que no cree “que la falta de varón sea un problema médico”.

La ley actual y la nueva propuesta

Lo sorprendente del asunto es que la normativa de 2006 es muy restrictiva a estos respectos. La reproducción asistida sólo se financia públicamente en caso de esterilidad o mediante “indicación clínica establecida”. Es a esta última cláusula a la que se acogían algunos centros para practicar este método en mujeres solteras o lesbianas. Algunos hospitales en Madrid (como la Fundación Jiménez Díaz) y casi toda Andalucía, Baleares o el País Vasco se prestaban a atender las necesidades de este tipo de mujeres que no son estériles, pero cuya situación no les permite concebir hijos de manera natural.

Se benefician de la reproducción asistida muchas mujeres que rondan los treinta y pico y para las cuales la concepción se complica ligeramenteSi se hubiera querido delimitar aún más la ley en función de criterios médicos, bastaría con haber eliminado esa cláusula, que suponía una pequeña vía de escape. Pero en tal caso no sólo las mujeres solteras y lesbianas habrían quedado excluidas de estos tratamientos, sino también muchas otras.

Como se recogía recientemente en un artículo de El Confidencial, el miembro de la Junta Directiva de Anacer (Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida), José Codesido, reconocía que la demanda de tratamientos de reproducción asistida había aumentado entre las mujeres homosexuales y solteras, pero “siguen siendo más las parejas heterosexuales las que solicitan estos tratamientos”. Codesido lo achaca a la tardía edad con que las mujeres tienen hijos hoy en día. Tanto por razones socioeconómicas (a menudo a los 28 o 30 años no se está ya económicamente establecido) como por razones culturales (el retraso de la madurez, el deseo de alargar la juventud lo máximo posible), las mujeres en España tienen hijos tarde. Por esta razón uno de los perfiles que más abundan entre las personas que quieren beneficiarse de la reproducción asistida es el de aquellas mujeres (heterosexuales y con pareja) que rondan los treinta y muchos y para las cuales la concepción se complica ligeramente.

Si el Decreto de 2006 se hubiera modificado simplemente acotando más los criterios médicos, estas mujeres, fértiles y emparejadas con un hombre, tampoco habrían podido someterse a los tratamientos de reproducción asistida a través de la sanidad pública. Por eso es difícil considerar que los primeros documentos enviados a las comunidades autónomas por Ana Mato respondieran a razones médicas, ya que la alusión a “parejas integradas por un hombre y una mujer” parece apuntar a criterios ideológicos.

La reacción de las madres solteras

Aunque la ministra de Sanidad se ha desdicho, la propuesta inicial ha dejado entrever que estas medidas pueden estar teñidas de motivaciones ideológicas o éticas, y las quejas al respecto se han sucedido. Las lesbianas han mostrado su indignación, y también lo han hecho las madres solteras, que han visto tras las declaraciones de Mato una clara intención de modificar leyes sanitarias en función de intereses de partido.

Rosa Maestro es madre soltera desde 2003 y fundadora de la página web Masola. “Al principio éramos pocas, pero hacia 2005 nos empezamos a poner en contacto [las madres solteras]. La información que había en internet y en los foros no era muy buena, así que decidí crear la página web”, cuenta Rosa.

Cospedal es madre gracias a un donante anónimo, igual que yoEl portal tiene entre 4.000 y 5.000 usuarios, y es un punto de contacto en el que se intercambian testimonios, dudas, o se anuncian las clínicas privadas que ofrecen descuentos a las madres solteras.

Para Rosa la propuesta inicial de Mato supone “una discriminación ideológica tremenda”, aunque añade que ésta no es nueva: “Muchas veces en la sanidad pública nos decían que no”. La fundadora de ‘Masola’ considera que detrás de estas medidas puede existir un intento de privatización de la sanidad por sectores, poco a poco, y añade que si hay que recortar en sanidad, no son éstas las reducciones pertinentes: “Que recorten en función de la renta”. Pero lo que más le sorprende es que “todo esto viene decretado por mujeres”. Maestro se asombra y se indigna cuando destaca que “Cospedal es madre gracias a un donante anónimo, igual que yo”.

Efectivamente, numerosas críticas le han echado en cara al gobierno que ciertas mujeres destacadas de su partido son madres solteras gracias a la reproducción asistida. María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha se sometió a un tratamiento con donante anónimo para concebir a su hijo, como contó en una entrevista a la revista Yo Dona. Como afirma en esas declaraciones, tomó la decisión “cuando fracasó el proceso de adopción en el que estaba inmersa”. Además, la secretaria general comenta que entiende “que las parejas tengan prioridad” a la hora de adoptar, porque un padre y una madre son importantes para el entorno de un niño. Confiesa que no pensó en la política cuando tomó la decisión: “Pensé que entraba dentro de mi esfera personal” y añade, no sin razón, que “si fuera hombre eso no se me hubiera preguntado jamás. Yo no sé cómo han sido padres los políticos de este país”, declara.

Es muy probable que Cospedal y Sánchez Camacho no recurrieran a la sanidad públicaLa presidente del PP de Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, ha vivido una experiencia similar. Concibió a su hijo Manuel gracias a la reproducción asistida y en seguida el caso se puso en cuestión dada la línea ideológica de su partido. Sánchez Camacho afirmó en Mujer hoy que “fue doloroso asumir que no podía dar a mi hijo la familia tradicional en la que he vivido”, pero que ello no fue motivo suficiente para renunciar a la maternidad. Además, añade que no concibió tener a su hijo “como madre soltera permanentemente”, y que sigue buscando un padre para Manuel.

Es verdad que se puede debatir hasta qué punto la decisión personal de algún miembro de un partido político debe ser coherente con todos y cada uno de los puntos de la ideología que defiende el grupo, y cuánto cabe separar en estos casos la vida personal y la profesional. Además, se desconoce dónde se sometieron a tratamientos de reproducción asistida tanto Cospedal como Sánchez Camacho: es muy probable que no recurrieran a la financiación pública, aunque también es verdad que su situación económica se lo permite.

En cualquier caso, lesbianas y madres solteras se han servido de estos dos ejemplos para criticar las medidas iniciales propuestas por Ana Mato, tachando al Partido Popular de hipócrita e incoherente.

Quejas y reivindicaciones

Las declaraciones y manifestaciones se han sucedido, a pesar de que la ministra de Sanidad no tardó en retractarse de lo dicho. El jueves 25 a las 20h hubo en Palma de Mallorca una concentración pacífica frente al Ayuntamiento a la que acudió Macu Barceló, que tiene 44 años y dos niños “fruto de sendas fecundaciones in vitro con semen de donante anónimo”, como ha contado a El Confidencial. Macu es miembro de la Asociación Madres Solteras por Elección y considera el borrador de Mato “una involución que incide en una misoginia institucionalizada inadmisible”.

No son pocos los homosexuales varones que viajan a otros países para tener un hijo que lleve sus genesElla no se benefició de la sanidad pública para quedarse porque desconocía que se costeaban esos tratamientos, pero confiesa que “de haberlo sabido, tampoco lo hubiera hecho. Creo que debe ser solicitado si se necesita”. Aún así, se solidariza con las mujeres que no dispongan de los medios económicos para someterse a estos tratamientos en centros privados, ya que cree que “la prestación de la reproducción es un derecho que debe ser universal”.

Además, Macu hace alusión a la paternidad biológica, y es cierto que resulta sorprendente que los padres solteros o los gays no se hayan sumado a estas quejas. La gestación subrogada (los conocidos ‘vientres de alquiler’) es ilegal en España, pero no en otros lugares del mundo. No son pocos los homosexuales españoles que acuden a EEUU para, mediante este procedimiento, tener un hijo que lleve sus genes. Vuelven con el niño a España y el vacío legal que se genera es grave a la hora de inscribir al bebé en el registro civil (la asociación Son Nuestros Hijos se encarga de reivindicar la regulación de esos procedimientos legales).

Por su parte, Pilar Castellanos, presidenta de la Asociación Madres Solteras por Elección que citábamos anteriormente, hace dos apuntes que parecen iluminar muy bien los choques entre la ley y las necesidades de estas mujeres. Pilar señala que lo problématico de la normativa es que las madres solteras "quedan excluidas de antemano". Una mujer debe mantener relaciones sexuales con fines reproductivos durante 12 meses sin éxito para ser considera infértil. Las madres solteras no pueden probar siquiera si son estériles o no. Por otro lado, Pilar considera que "no poder tener hijos no es un problema de salud: no me voy a morir de eso". Pero critica que la ley no sea planteada en términos de igualdad. Es decir, si la esterilidad no es un problema de salud, no ha de serlo para nadie, tampoco para una mujer heterosexual emparejada. 

Conclusiones

La ley acerca de la reproducción asistida finalmente plantea muy pocas modificaciones: se ha delimitado la edad que debe tener la mujer y el número de ciclos a los que puede someterse. Pero las declaraciones de Ana Mato han otorgado en los medios de comunicación mucha visibilidad a ciertos colectivos que parecen reivindicar, no ya la elusión de esta nueva ley, sino condiciones de mejora que pasarían también por modificar el Decreto de 2006.

Alma, Corazón, Vida
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