La Comunidad

En Titania Compañía Editorial, S.L., como editora de los medios y canales de comunicación que pone a su disposición, creemos en la libertad de expresión y en la aportación de los lectores para crear y enriquecer los temas de actualidad que tratamos. Por ello, ponemos a su disposición La Comunidad, plataforma adicional y supletoria, a la cual podrá acceder, previo registro, para comentar u opinar sobre temas de actualidad, así como el canal de comunicación directo con el la entidad editora a través del foro interno. La Comunidad quiere ser punto de encuentro donde poder compartir información y opinión.

Titania Compañía Editorial es la propietaria y titular de la plataforma denominada La Comunidad ostentando sobre ella todos los derechos de propiedad industrial e intelectual. A través del acceso a La Comunidad, la entidad le confiere una licencia de uso no exclusiva, intransferible, no sublicenciable durante el plazo en que se encuentre operativa la cuenta, sobre toda la información y contenidos disponibles. Por tanto, en ningún caso, se entenderá que el hecho de permitirle el acceso a La Comunidad implica una renuncia, transmisión, licencia o cesión, total ni parcial, de dichos derechos, por parte de la entidad editorial.

Por su parte, como usuario registrado, confiere respecto de la información y contenidos que publique en La Comunidad, una licencia no exclusiva, transferible y sublicenciable, durante el plazo en que se encuentre operativa su cuenta de usuario. En todo caso, la eliminación de su cuenta personal como usuario, no llevará aparejada la eliminación de los contenidos e información relacionada en el presente, en el caso de que la misma se encuentre reproducida, salvo los contenidos que, siendo perjudiciales, bien para los medios y canales de comunicación titularidad de la entidad, bien para terceros, hayan producido un daño como consecuencia de un abuso o un acto no permitido.

Las presentes condiciones regulan el acceso, navegación y uso de La Comunidad accesible a través de los distintos medios y canales de comunicación. Del mismo modo, se regulan las responsabilidades derivadas de la utilización de sus contenidos así como la política que rige en materia de privacidad y seguridad de la información personal.

La Comunidad va dirigida exclusivamente a lectores mayores de catorce años, por lo que para solicitar el alta como usuario de la misma, debe además de cumplir con el requisito precedente, tener plena capacidad y ser consciente que, en el momento de la aceptación, declara haber leído las presentes condiciones, estando plenamente de acuerdo con todas y cada una de las mismas.

La entidad editora, una vez que complete, de forma veraz, los campos al efecto -siendo todos ellos obligatorios- y acepte expresamente las presentes condiciones, efectuará un filtrado de dicha información, remitiéndole correo electrónico confirmando su alta. En todo caso, Titania Compañía Editorial se reserva el derecho de admisión y concesión de acceso a la misma.

Se entenderá que se encuentra aceptada la solicitud de acceso y, por tanto, el otorgamiento como usuario registrado de La Comunidad, una vez efectuado el filtro de admisión, junto con la activación de la cuenta de usuario a través del enlace inserto en comunicación electrónica -correo electrónico- remitido a la dirección electrónica suministrada como persona solicitante. Dicho acceso será activado y gestionado desde la constancia efectiva de la aceptación.

Titania Compañía Editorial se reserva el derecho de aceptar o rechazar cualquier solicitud de acceso a La Comunidad, en base a los siguientes extremos, a saber:

  • Compruebe que sus datos facilitados son contrarios a la verdad y/o inexactos.
  • Considere que la solicitud formulada, bien no se ajusta a los términos recogidos en las condiciones de registro, bien dañe o pueda dañar la imagen corporativa de la entidad o de los medios o canales de comunicación o fuese contraria a los propósitos perseguidos por la misma.
  • Aquellas circunstancias que sean contrarias a las presentes condiciones o la normativa legal aplicable en el momento en que se produce la solicitud y aceptación.
  • La comprobación de información de nuevas altas que pudieren tener relación o sospechas con usuarios cuyas cuentas han sido suspendidas al incumplir las normas de participación.
  • Cualesquiera otra circunstancia que, a criterio de la entidad editora, pueda suponer la no aceptación de la solicitud de registro y/o acceso.

Para promover y mantener ese ambiente de intercambio útil y libre de opiniones, hemos establecido un conjunto de normas sencillas que tienen como objetivo garantizar el desarrollo adecuado de esos debates. Su no cumplimiento supondrá la eliminación del comentario, o incluso la expulsión de La Comunidad en caso de actitudes reiteradas que desoigan avisos previos.

  1. No admitimos insultos, amenazas, menosprecios ni, en general, comportamientos que tiendan a menoscabar la dignidad de las personas, ya sean otros usuarios, periodistas del medio o canal de comunicación o protagonistas de los contenidos. Tampoco permitimos publicaciones que puedan contravenir la ley o falten gravemente a la verdad probada (o no) judicialmente, como calumnias, injurias o promuevan actitudes violentas, racistas o instiguen al odio contra alguna comunidad.
  2. No admitimos publicaciones reiteradas de enlaces a sitios concretos de forma interesada. Consideramos que no aportan nada al resto de los lectores y son prácticas que consideramos spam, ya que el espacio de los comentarios no puede servir como promoción de blogs personales u otros proyectos. Sí aceptamos cualquier clase de enlace que amplíe, puntualice o enriquezca la información sobre la que se debate, y que resulte por tanto útil para todos los lectores.
  3. No admitimos la publicación de datos personales (números de teléfono, direcciones postales, direcciones de correo u otros relacionados.) Entendemos que es información que puede provocar problemas a quien la publica o a terceros (no podemos saber a quién pertenecen esos datos).
  4. No admitimos que una misma persona tenga varias cuentas activas en esta comunidad. En caso de detectarlo, procederemos a deshabilitar todas.
  5. Nos reservamos el derecho de suspender la actividad de cualquier cuenta si consideramos que su actividad tiende a resultar molesta para el resto de usuarios y no permite el normal desarrollo de la conversación. Eso incluye el abuso de mayúsculas o comentarios ajenos al tema propuesto en cada contenido.

Por lo demás, pedimos a nuestros usuarios que se comporten con los demás con el mismo respeto con el que quieren ser tratados igualmente. De esa manera La Comunidad seguirá siendo un espacio interesante en el que debatir y aprender. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación.

En el caso que, como usuario y miembro La Comunidad, reproduzca a través de su perfil y de las secciones anexas al mismo, informaciones, personales o empresariales, opiniones y comentarios, propios o de terceros, es responsable de la veracidad de las mismas, siendo único responsable frente a terceros de las consecuencias que de aquellas puedan derivarse, en especial, en el ámbito personal -intimidad, honor, imagen, privacidad, confidencialidad, etc.- como en el ámbito empresarial -competencia, propiedad intelectual e industrial, etc.-

Como usuario registrado de La Comunidad, otorga a Titania Compañía Editorial la cesión de los derechos de explotación -reproducción, distribución, comunicación pública, transformación- sobre las informaciones u opiniones que suministre y autorización, en su caso, para la publicación y/o reproducción de sus datos personales vinculados a dicha información u opinión. Asimismo, la publicación de contenidos, información u opinión que sea visible a través de su cuenta, supone que otorga consentimiento para que aquella pueda ser reproducida por otros usuarios registrados de La Comunidad. Dicho consentimiento, no implica que terceros pudieren utilizar la información suministrada fuera de la propia comunidad y con fines comerciales o mercantiles, si bien la entidad editora no se hará responsable de la utilización indebida de la información, por parte de terceros. El usuario se compromete a ser respetuoso con la propiedad intelectual, intimidad, honor e imagen al publicar imágenes o documentos de terceros en La Comunidad.

La entidad editorial mantiene entre sus principios rectores la protección de la información personal de los usuarios, cumpliendo íntegramente la normativa española de protección de datos de carácter personal y disponiendo de las medidas de seguridad acordes con el tratamiento de la información -recopilación de información, acceso, conexiones, calidad, secreto, confidencialidad.- Puede obtener más información a través del enlace permanente Política de Privacidad, visible durante la navegación, tanto en la Web como en La Comunidad.

Con carácter general, Titania Compañía Editorial, S.L. es el responsable del fichero creado para gestionar las solicitudes de acceso y los contenidos que pudiere utilizar a través de la misma. Todos los servicios y contenidos que se encuentran disponibles en La Comunidad, para los cuales solicitamos sus datos de carácter personal, serán tratados única y exclusivamente para prestarles correctamente aquellos -información de interés para el usuario, actualización de perfil, comentarios, remisión de diferentes boletines y acceso/uso de La Comunidad.-

Se le informa que, en cualquier momento, puede ejercitar, tanto el derecho de revocación al consentimiento prestado para el acceso y utilización de La Comunidad, a través de petición al efecto. De igual forma, podrá ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, que les son reconocidos. A tal efecto, deberá remitirnos comunicación personal individualizada a la dirección de correo electrónico info [@] elconfidencial.com haciendo constar sus datos personales de nombre, apellidos y número del documento acreditativo de identidad; el derecho que desee ejercitar y el motivo de dicho ejercicio; aportando copia de documento acreditativo de identidad -DNI, pasaporte, y otros reconocidos legalmente.

Podrá utilizarse su dirección de correo electrónico para el envío de comunicaciones electrónicas, en base a la Directiva 2000/31/CE y, de conformidad con la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, referida a los distintos boletines electrónicos que se edita. Asimismo, se facilitan mecanismos, sencillos y gratuitos, para desistir del consentimiento otorgado para la finalidad del envío de comunicaciones electrónicas, cumpliendo íntegramente con la normativa europea y nacional sobre la materia referida. Dicho desistimiento podrá efectuarlo a través de su perfil.

La finalidad en el tratamiento de datos de carácter personal que se recogen a través de La Comunidad es gestionar el alta y acceso a la misma, así como la remisión de los diversos medios de edición digitales a los que pudiere tener acceso mediante su alta y consentimiento como usuario de La Comunidad. Así mismo, proporcionarle información sobre actividades de la entidad -eventos- o de aquellas entidades con las que se suscriba un acuerdo a tal fin a través de medios de comunicación a distancia, efectuando, de igual modo, actuaciones estadísticas y/o históricas.

De conformidad con el Real Decreto Ley 13/2012 y su afectación en el artículo 22.2 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, la presente Página Web recaba cookies de navegación -pequeños archivos que contienen una serie de caracteres que se envían a su explorador desde el servidor de un sitio web.- Acepta que se recaben cookies para el inicio de acceso de sesión en La Comunidad y para recordar la información relacionada al acceso. En caso que no consintiera el tratamiento de dicha información puede modificar la configuración de su explorador a tal efecto.

Los datos de carácter personal recabados y tratados forman parte del fichero denominado "USARIOS WEB DE TITANIA" dado de alta en la Agencia Española de Protección de Datos, bajo número de inscripción 2060040405. Dispone de más información acerca del tratamiento de datos personales e información en los enlaces Aviso Legal, Política de Privacidad y Política de Cookies.

Titania Compañía Editorial puede:

  • Eliminar sin previo aviso cualquier comentario que suponga una vulneración de las normas de La Comunidad.
  • Bloquear a cualquier usuario por considerar que ha incumplido de forma reiterada las normas de La Comunidad, sin haber atendido apercibimientos previos.
  • Conservar todos los comentarios realizados por cualquier usuario, aunque éste pida que se eliminen. En esos casos, podrá hacer invisibles dichos comentarios, de forma que se mantengan en su base de datos, pero no puedan ser vistos por otros usuarios.

El usuario puede

  • Reclamar a la entidad editora la revisión de la moderación de un comentario propio o ajeno, a través de un correo a moderador[ @ ]elconfidencial.com
  • Solicitar la reconsideración del bloqueo de su cuenta tras haber incumplido las normas de participación, mediante un correo a moderador[ @ ]elconfidencial.com. La entidad editora examinará el caso y dará una respuesta a la mayor brevedad.
  • Editar la información introducida en su perfil, salvo su nombre de usuario. Por motivos técnicos, esto resulta imposible.
  • Solicitar la suspensión de su cuenta. Sin embargo, eso no supondrá su borrado de base de datos, sino su ocultación al resto de usuarios.
  • Solicitar que sus comentarios queden invisibles al resto de usuarios. No serán borrados, pero de esa forma quedan inaccesibles a cualquier usuario.
  • Gestionar libremente sus suscripciones a los boletines enviados, incluida la dirección de correo en la que los recibe.

La entidad editorial excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización que de La Comunidad pudiere efectuar o que puedan deberse a la falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información que proporcione a otros usuarios acerca de sí mismo y, en particular, aunque no de forma exclusiva, por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudiere deberse a la suplantación de la personalidad de un tercero efectuada en su nombre en cualquier clase de comunicación realizada a través de La Comunidad.

Si se tuviere constancia, propia o de tercero, de la mala utilización de los contenidos puestos a su disposición, se reserva el derecho a cerrar su cuenta, previa comprobación de los hechos puestos en conocimiento, así como la posibilidad de informar a las autoridades competentes -administrativas y jurisdiccionales- en caso de que pudiere ser constitutivo de delito o ilícito en cualquier ámbito jurisdiccional.

Titania Compañía Editorial, a través de La Comunidad, no se hace responsable de las siguientes actuaciones:

  • El mal uso que pueda realizar.
  • La continuidad de los contenidos.
  • Los contenidos y servicios prestados por terceros a los que pudiere tener acceso desde las direcciones o contenidos insertos en La Comunidad.
  • Los daños o perjuicios que causare cualquier persona, bien a si misma o a terceras, que infringiera las condiciones, normas e instrucciones establecidas para el acceso y utilización de los contenidos insertos, principalmente, las derivadas de opiniones, comentarios y actuaciones tendentes a desacreditar y/o vulnerar derechos constitucionales.
  • Cualquier acción y/o actuación que pudiere realizar en relación con la vulneración de derechos de terceros, especialmente, en relación a la imagen, propiedad intelectual o industrial.
  • La custodia de las contraseñas que permitan el acceso a los diferentes contenidos que precisan de identificación y autenticación.

Se podrá acceder a contenidos suministrados por otros usuarios de La Comunidad, es decir, reproducidos en Páginas Web o webs externas. Por lo tanto, la entidad editora no se hará responsable de la utilización indebida y/o no permitida establecida por aquellos terceros en referencia a los contenidos sobre los que pueda tener acceso.

Titania Compañía Editorial pone a su disposición los siguientes medios de comunicación para inter-actuar con los medios o canales de comunicación o para realizar cualquier reclamación, sugerencia, duda o consulta: Foro interno o el mail moderador[ @ ]elconfidencial.com.

Titania Compañía Editorial puede suspender de forma temporal y/o definitiva en el caso de que incumpliere alguna de los términos y condiciones presentes y/o así se lo requiera la autoridad administrativa y/o judicial correspondiente. Así mismo, la entidad se reserva el derecho de suspender, sin necesidad de comunicación alguna, como titular de la cuenta de usuario, además de ponerlo en conocimiento de las autoridades administrativas y/o jurisdiccionales ante acontecimientos que pudieren ser constitutivos de delito o actuación ilícita.

Las presentes condiciones tienen la vigencia que dura su exposición. Se aconseja que, cada vez que acceda, lea con detenimiento las mismas. A tal efecto, dispondrá de un enlace con las mismas.

La entidad editora podrá optar por interrumpir, suspender o terminar unilateralmente el acceso, con independencia de lo dispuesto en las presentes condiciones. Dichas situaciones no alterarán la vigencia de las prohibiciones de uso de los contenidos expuestos a lo largo del presente clausulado.

En la medida que fuere posible, avisaremos de dichas circunstancias -suspensión, interrupción o término de acceso a los contenidos- mediante la inclusión de la información referida a través de los medios de comunicación que considere oportunos para su mayor difusión.

En el caso de que cualquier disposición o disposiciones contenidas en las presentes condiciones fueran consideradas nulas o inaplicables, en su totalidad o en parte, por cualquier Juzgado, Tribunal u órgano administrativo competente, dicha nulidad o inaplicación no afectará al resto de condiciones aplicables en virtud de los servicios y/o contenidos dispuestos en los canales o medios de comunicación a los que pudiere acceder.

Todas las condiciones insertadas se rigen por la normativa española. Todos los conflictos, controversias o situaciones derivadas de las presentes condiciones se someterán a los Juzgados y Tribunales de la Villa de Madrid, renunciando expresamente las partes a su fuero.

DE TITUS SALT A BOTÍN

Las ciudades empresariales, ¿lujo para los empleados o "campos de concentración"?

La Ciudad BBVA, un complejo de 114.000 m2 de oficinas y servicios, que se inaugurará este verano en el barrio madrileño de Las Tablas, es la
Foto: Las ciudades empresariales, ¿lujo para los empleados o "campos de concentración"?
Las ciudades empresariales, ¿lujo para los empleados o "campos de concentración"?

La Ciudad BBVA, un complejo de 114.000 m2 de oficinas y servicios, que se inaugurará este verano en el barrio madrileño de Las Tablas, es la última gran sede empresarial que se construye en España. Entre junio de 2013 y el primer trimestre de 2015 se trasladarán al espacio 6.000 empleados, que, como ya hicieron en años pasados los trabajadores de empresas como Santander o Teléfonica, dejarán sus oficinas para ocupar un espacio con numerosos servicios y todas las facilidades, pero alejado del resto del mundo.

Decenas de miles de empleados trabajan en España en uno de estos centros; faraónicos parques empresariales como la Ciudad Financiera del Banco Santander, en Boadilla del Monte, o el Distrito Telefónica, situado, al igual que la futura sede del BBVA, en el barrio madrileño de Las Tablas. En sus webs corporativas se enumeran todo tipo de ventajas para los empleados que trabajan en uno de estos espacios: cuentan con guarderías para los niños, todo tipo de restaurantes y tiendas, equipamientos deportivos… “A priori, y sin conocerlo, todo suena bastante bien”, asegura Diego Vicente, profesor de comportamiento organizacional del IE Business School, “Lo que pasa es que luego, hablando con la gente, con los que realmente están allí y pasan el día a día, descubres que hay muchos inconvenientes”. 

En España aún no estamos acostumbrados a este tipo de complejos, pero en ciudades como San Francisco, donde tiene su sede Google, se empieza a mirar con malos ojos a esos jóvenes geeks, que van en autobuses privados a trabajar, y a los que la vida del resto de la ciudad parece importarles más bien poco. En una columna publicada hace un mes en el diario San Francisco Chronicle la periodista Caille Millner arremetía duramente contra la industria tecnológica de California, por “su falta de civismo y su nulo interés por participar en la vida de la comunidad”, y contra los autobuses de Google, que usaban a su antojo las paradas construidas para el transporte público. ¿Por qué te va a importar otra ciudad, si ya tienes una propia?

Tal como han denunciado numerosos urbanistas, este tipo de espacios son catastróficos para las ciudades, pues llevan a sus habitantes lejos del entorno urbano, a un parque temático hipertecnificado, que es letal para el pequeño comercio. “Los entornos dónde se ubican estos centros no obtienen ningún beneficio”, explica Vicente. “Alguien podría pensar que la construcción de la Ciudad Financiera del Santander en Boadilla podría haber traído a la ciudad más movimiento, más comercios… Y no es verdad”. Este tipo de sedes empresariales no sólo perturban la vida normal de las ciudades, lo más grave es que crean una línea divisoria entre los que trabajan en ellos y los que no. 

Las ciudades empresariales actúan a modo de burbujas, separando a los empleados de estas grandes compañías del resto de la sociedad. Así, al menos, ve estos espacios Vicente, que asegura que este tipo de complejos alienan a los empleados y los separan del mundo real: “El empleado tiene que tomar el pulso de lo que ocurre en la realidad. Antes podía hablar con el de la cafetería, con el del restaurante, con el vendedor de periódicos… Ahora no puede hablar con nadie. Solo puede hablar de trabajo, de negocios y, generalmente, de problemas, que es de lo que habla hoy en día el trabajador”. Se trata, además, de un obstáculo de doble dirección. La sociedad, asegura Vicente, también ha perdido el contacto con el empleado: “Ya no le puede trasmitir sus necesidades o sus quejas. Al final se convierten casi en campos de concentración, donde se separa a la gente del resto de la vida”. 

Un regreso velado al fordismo

El parque uniempresarial es un modelo de sede que ha causado furor en todo el mundo, y tiene un origen muy concreto: el complejo que Bill Gates concibió en 1986 para aglutinar a los trabajadores de Microsoft, en Redmond, a escasos kilómetros del garaje de Seattle dónde nació el gigante informático. Con el tiempo las empresas del ámbito de las nuevas tecnologías fueron imitando el modelo. Hoy empresas como Google, Facebook o Twitter cuentan con sus propios macrocomplejos, o campus, como les gusta llamarles; lugares diseñados por arquitectos famosos, con todas las facilidades y unos equipamientos de primera. Lo que no muchos se plantean es que lo que se está promocionando como un diseño novedoso de los centros laborales es, en realidad, un retorno al pasado más oscuro de las relaciones laborales.

Carlos Fernández, profesor de sociología de la empresa de la Universidad Autónoma de Madrid cree que “este tipo de ciudades empresarias entroncan con viejas prácticas de control de la fuerza de trabajo que ya tenían lugar en el siglo XIX”. Existen, claro está, algunas diferencias pues, tal como ha explicado Fernández a El Confidencial, este tipo de centros laborales implicaban antes el alojamiento de las familias y ahora se convierten en espacios fantasmales una vez concluyen las jornadas de trabajo.

Bill Gates no fue el primero al que se le ocurrió tener cerca a todos sus trabajadores. Fernández cita el proyecto de ciudad-fábrica ideado en Reino Unido, en 1853, por el magnate  de la industria textil Titus Salt. Un pueblo al que puso su propio nombre: Saltaire. Hoy el complejo es Patrimonio de la Humanidad, y uno de los mayores ejemplos de la visión urbanística de la revolución industrial. Entonces fue un avance para los trabajadores, que tuvieron mejores casas, hospital, escuela, biblioteca y hasta una sala de conciertos, pero inauguró un tipo de paternalismo industrial que generó enormes conflictos. “Este tipo de ciudades modelo”, explica Fernández, “proliferaron durante el XIX en varias versiones (incluidas las socialistas) y continuaron bajo los modos de producción fordista, entre los que la Ciudad Pegaso en Madrid es un buen ejemplo”. Hoy en día, no obstante, el modelo decimonónico sigue plenamente vigente en lugares como China, dónde la multinacional taiwanesa Foxconn, especialista en manufacturas electrónicas, tiene la ciudad-fábrica más grande del mundo. Cientos de miles de empleados (algunas fuentes hablan de que ha llegado a albergar a 450.000 trabajadores) viven en una ciudad amurallada donde se ensamblan productos para Apple, Sony o Microsoft.

No todo son beneficios para las empresas

En occidente poca gente vive en las ciudades empresariales (aunque la mayoría tienen viviendas), y este tipo de complejos empresariales se justifican por la reducción de costes, la creación de economías de escala, la conciliación familiar y el sostenimiento medioambiental. Pero Fernández cree que detrás de todo esto hay objetivos no tan fáciles de vender en un folleto: “El verdadero objetivo reside en evitar distracciones e intensificar la cultura de empresa. Los trabajadores están juntos, no hay espacios que rompan la rutina, hay más concentración. En cierto sentido, uno no puede escapar. Contribuyen a construir una comunidad dentro de la organización y, a la vez, a segregar a sus trabajadores del resto de la vida social del espacio urbano, empobreciendo sus experiencias cotidianas”.

Para Fernández no cabe duda de que las nuevas ciudades empresariales son el ejemplo perfecto de cómo, de “forma aterradora, estamos regresando al siglo XIX en materia de trabajo, aunque eso sí, rodeados de nuevas tecnologías que sirven para controlarnos mejor”.

No cabe duda de que la peor parte de este tipo de ciudades empresariales se la llevan los empleados, pero Vicente cree que, si bien a corto plazo este tipo de espacios son beneficiosos para las empresas, a la larga acaban por jugar en su contra: “No hay cosa peor que un ambiente endogámico en el cual se pierda el contacto con el mundo exterior. Generalmente las buenas ideas se generan en entornos distintos a los laborales. Si estás permanentemente, 8, 10 o 12 horas, en el mismo sitio, con la misma gente y haciendo las mismas cosas, es imposible que penetre la innovación. Es imposible que surja la creatividad”.

#16
Compartir
Hombre, el artículo dice que la implantación de estos complejos empresariales ó ciudades financieras no reportan beneficios a las poblaciones donde están ubicadas. Falso. Cuando se fué trasladando la gente a la ciudad financiera Santander, en el municipio de Boadilla y alrededores subieron las viviendas una barbaridad y se vendieron muchas a gente que fué a trabajar allí. Se construyó el metro ligero y se mejoraron [y mucho] los accesos por carretera. Asi que eso de que no reporta beneficios, nada de nada.
Ampliar comentario
#15
Compartir
Las grandes empresas tienen que tener grandes sedes y a todos sus departamentos lo más unificados posibles
Ampliar comentario
#14
Compartir
13 A mi no.
Ampliar comentario
#13
Compartir
Yo lo que creo es que hay mucha envidia, a cualquiera nos gustaría trabajar en un sitio así, no nos engañemos
Ampliar comentario
#12
Compartir
Las ciudades empresariales para Madrid son un cancer. Madrid es una ciudad planificada desde el siglo XX al estilo cutre soviético [y la cutre arquitectura de las colmenas ladrilleras asi lo refleja], pero que vive para y por el coche, porque se ha descentralizado toda la actividad empresarial que hace imposible el transporte publico. En vez de centralizar el trabajo de oficinas en un distrito tipo La Defense, se descentraliza y atomiza, haciendo el transporte público costoso e impráctico, y convirtiendo el uso diario del coche en algo necesario, convirtiendo las calles en autopistas por las que no dan ganas de pasear, nuevos barrios aislados por autopistas que no crean ciudad y donde se sustituye el comercio a pie de calle por el centro comercial. No muy diferente a los EEUU, pero con pisitos colmena horrendos en vez de viviendas unifamiliares. Vamos, lo peor de los dos mundos.
Ampliar comentario
#11
Compartir
He trabajado 5 años en la ciudad del Santander con la categoria de Externo de Mierda, y aun asi es un lujo, y eso siendo como digo un E.M.

Para comenzar, el acceso, entre la m-40 y la m-50, osea, que si coges atasco es porque quieres ya que el horario de entrada es a las 8 de la mañana, casi todos los empleados tienen plaza de parking ya que lo que no se ve, es que la ciudad entera, todos los edificios que se ven a vista de pajaro, son diafanos por debajo, 2 plantas de parking del tamaño de la ciudad. Luego, tienes guarderia, si bien la pagas, tienes a tu hijo al lado y furgonetas que te conectan cada 5 minutos con cualquier zona de la ciudad, tienes gimnasio, piscina, pistas de padel, la comida por la patilla en 5 restaurantes distintos, si bien no es gran cosa, es gratis y hay variedad, hay hasta un pequeño supermercado por si tienes que coger algo antes de ir a casa, tintoreria, optica, un servicio medico que ya ha salvado mas de 1 y de 2 vidas, fisio, en fin, UN LUJO si eres empleado del banco. Y todo a cambio de estar igual de esclavizado que en otro sitio, solo que mejor tratado ya que no tengo que preocuparme mas que por trabajar.
Ampliar comentario
#10
Compartir
Hombre a la ciudad del Santander sus ocupantes la llaman La Roca [por la peli] con eso creo que queda mucho dicho
Ampliar comentario
#9
Compartir
5 Efectivamente, volvemos a las colonias fabriles del siglo XIX y principios del XX. Tenemos a los &034;esclavos&034; en mejor estado de salud para que rindan más... y de paso les hacemos un lavado de cerebro abusando del instinto gregario, hacemos que el rebaño levante con &034;honor y gloria&034; la bandera roja o azul... creamos heroes y una mitología, y luego los lanzamos al &034;campo de batalla&034;.

Mientras tanto el señor feudal duerme, como el tio gilito, encima de su BOTIN. Y desde allí arenga a sus tropas a conquistar el castillo del enemigo.

Si siguen así cualquier día encontraremos bandas juveniles y &034;maras&034; con los colores de la empresa acuchillandose por los centros comerciales, o peleando al salir del cine. Formadas por los hijos de los ejecutivos...
Ampliar comentario
#8
Compartir
La verdad es que los que trabajan en la ciudad financiera del Santander, viven en Boadilla o alrededores, no tienen que perder el tiempo en buscar aparcamiento o restaurante, tienen la comida gratis, y tardan 15 minutos en coche, sin meterse en los atascos bestiales de Madrid, seguro que tienen una opinión muy distinta. Y además, los domingos por la mañana pueden ver la Cibeles tranquilamente.
Ampliar comentario
#7
Compartir
Por supuesto que es un campo de concentración y algunas mas que otras... Alguna que te obligan incluso ir con corbata roja porque sino te miran mal.... Incluso lo de la concilación familiar lo tienen bastante olvidado.... Jornadas eternas calentando la silla para nada.....
Ampliar comentario
#6
Compartir
Campos de concentración sin mas. Sentirte numero y punto. En la era de las comunicaciones, internet y demás tiene mas sentido el teletrabajo que &034;todos a la fabrica&034;.
El modelo productivo es distinto pero piensan que es una ventaja de coste...no tan clara a medio plazo. Time will tell
Ampliar comentario
#5
Compartir
Hace muchos años,me comento un funcionario a costa de un debate con él:no te engañes,prácticamente todas las cosas que se hacen con un supuesto fin &034;benéfico&034;[ incluidas ONGs,todo tipo de Iglesias y obras solidarias, etc.etc.],tiene otros muchos ocultos,e infinitamente peores, verdaderos &034;fines&034;;qué,son los que realmente motivan la acción.
Es algo similar a cuando le dejas a los ratones del desván,un magnifico queso,supuéstamente olvidado;pero &034;envenenado&034;.
En el mundo &034;laboral&034;;y cuanto mas grande la empresa peor,toda supuesta mejora para el trabajador,en realidad,no es sino una forma disfrazada,para incrementar más la productividad del mismo y por consiguiente los beneficios de la misma[sino no se haría,pues cuesta dinero].
Véase esas empresas &034;punteras&034; que permiten echarse una &034;siestecíta&034; de media hora a sus trabajadores,en mitad de su jornada laboral.
Lo hacen única y exclusivamente,nó por la salud del trabajador[que también,aunque únicamente como efecto secundario];sino porque se ha demostrado que así,los trabajadores rinden más y se evita el descenso de productividad por cansancio.
Ampliar comentario
#4
Compartir
Yo creo que se asemejan a campos de concentración y son perversos para las relaciones humanas.
De hecho yo he tenido que trabajar, poco tiempo, en uno y me recordaba a LA FUNDACION de Buero Vallejo
Ampliar comentario
#3
Compartir
Como hija de militar y con una edad, conozco muy bien que es vivir en un entorno como el que se habla en el artículo. Los militares vivieron hace años en condiciones parecidas. Había barrios solo para militares y hasta casas cuartel para la guardia civil. Íbamos a clubs privados para hacer deporte o actividades sociales , teníamos iglesias castrenses, hasta colegios e institutos para hijos de militares, hospitales y economatos y farmacias. El ambiente me resultaba asfixiante ya que se vivía continuamente bajo unos valores y unas consignas muy específicas con las que quisieras o no tenias que identificarte.
Ampliar comentario
#2
Compartir
conozco la ciudad del Santander. Para empezar no ea ciudad porque hay kiosko de la Once pero no hay viviendas. El lujo de toda la urbanizacion es fascinante. La comodidad depende de &034;carnet&034; que tengas porque no puedes asar filtros si no estas autorizado. La seguridad es bestial. Las distancias hechas para pasar en coche...no se pueden disfrutar los jardines paseando porque no hay ni bancos.

Me recordo una especie de ciudad universitaria para viejos cuyo trabajo es trabajar, no pensar. Los empleados esran felices por las comodidades pero a mi personalmente no me gustaria perder mi cafelito intimo de las 9,00 de la mañana. O ver la cibeles desde el bus al volver a casa.

Estoy de acuerdo con el articulo pero sin dramatizar. Les falta ser mas permeables al resto del mundo mundial y ser mas accesibles a los propios trabajadores. Es un control ferreo de la piramide del trabajo. Pero seguro que sera rentable para el banco y los trabajadores.
Ampliar comentario