Martes, 23 de julio de 2013

ENGORDA MUCHO Y AUMENTA Y LOS NIVELES DE AZÚCAR EN SANGRE

El trigo, ese “veneno cotidiano” que arruina nuestra salud

El trigo, ese “veneno cotidiano” que arruina nuestra salud
La producción de cereal se intensificó en los años 60 a partir de los avances genéticos. (Corbis)
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Hace unos años, el prestigioso cardiólogo norteamericano William Davis comenzó a sospechar de los perjuicios para la salud que provocaba el consumo de trigo y sus derivados. Entonces, comenzó a recomendar a aquellos pacientes que no notaban mejorías tras someterse a sus respectivos tratamientos farmacológicos, que suprimiesen este alimento de sus dietas. Los resultados obtenidos sorprendieron al propio Davis: “El 70% de los pacientes experimentaron unos beneficios que ni yo mismo me imaginaba, más allá de una considerable pérdida de peso. En tan solo tres meses sus niveles de azúcar en sangre se redujeron notablemente, incluyendo muchos casos de diabéticos o prediabéticos que dejaron de serlo. Asimismo resultó que aliviaron otras de sus dolencias, como la artritis, la soriasis, la sinusitis crónica o la irritación intestinal”, asegura el cardiólogo.

Tras analizar con sus colegas las historias clínicas de los cientos de pacientes sometidos a este simple tratamiento dietético, Davis publicó un polémico ensayo, titulado Wheat Belly: Lose the Wheat, Lose the Weight, and Find your Path Back to Health (Rodale), en el que apoya sus conclusiones con una serie de estudios sobre los negativos efectos del trigo genéticamente modificado, en la salud de los humanos. La publicación ha levando una fuerte expectación entre el público, teniendo en cuenta de que se trata de un ensayo científico, y solo dos semanas después de su salida a la venta Wheat Belly se coló en la lista los libros más vendidos que elabora el diario New York Times.

Las rotundas tesis de Davis, en las que se relata mediante casos particulares los perniciosos efectos para la salud del consumo “del  trigo moderno”, han obligado a los lobistas de la industria alimentaria a mover ficha. La Grain Food Fundation ha lanzado una campaña para desacreditar los argumentos del cardiólogo norteamericano, mientras que este les ha devuelto la pelota retándolos a un debate televisivo, aunque todavía no ha obtenido ninguna respuesta al respecto.

 

Para estar sano hay que comer sano

En Wheat Belly Davis establece una relación directa entre el aumento del número de diabéticos y el consumo de cereales sometidos a modificaciones genéticas: “Dos rebanadas de pan integral aumentan más los niveles de azúcar en sangre que dos pasteles debido al alto índice glucémico del trigo que se cultiva hoy en día. De este modo, estamos desarrollando una peligrosa resistencia a la insulina y, por ende, la diabetes está adquiriendo características de pandemia”. Según los cálculos de la OMS y otros organismos oficiales, en las próximas décadas el número de diabéticos rozará los 350 millones de personas en todo el mundo.El consumo de trigo nos hace desarrollar una peligrosa resistencia a la insulina

Una de las mayores satisfacciones de las que hace gala Davis desde la implantación de este tratamiento estrella en su consulta de cardiología es que “los únicos ataques al corazón que veo ahora los sufren pacientes nuevos que no conocían la dieta”. Así, asegura que todas las personas con problemas cardíacos a las que trata “han dejado de sufrir ataques”, después de eliminar el trigo de sus dietas, limitar el consumo de carbohidratos, aumentar la ingesta de vitamina D y compaginar con suplementos de yodo.

El extenso recorrido de Davis por las historias clínicas de sus pacientes intenta demostrar que no hay mal que se resista a su tratamiento. “Sobre todo, las patologías modernas más en boga, como la diabetes o el colesterol”, añade. Una cura milagrosa para casi todo tipo de enfermedades que hace desconfiar a buena parte de la comunidad médica. Sus reacciones han sido de recelo al señalar la falta de evidencias científicas en el libro. Unas acusaciones a las que Davis ha respondido exponiendo su propio caso. “Mis niveles de colesterol en sangre antes de dejar de consumir trigo eran bajos (27 mg/dl), los triglicéridos eran muy altos (350 mg/dl), los niveles de azúcar en sangre rozaban la franja de la diabetes (161 mg/dl) y mi presión arterial era también alta. Todo esto, unido a mi sobrepeso, con una gran acumulación de grasa alrededor de la cintura. Sin embargo, cuando dejé de comer trigo experimenté una rápida reducción de peso, los valores de colesterol se elevaron a 63 mg/dl, los triglicéridos se redujeron a 50 mg/dl, el azúcar en sangre se estabilizó en 84 mg/dl y la presión arterial se situó en una franja normal. Todo ello sin tomar ni un solo fármaco. En otras palabras, todo cambió para bien”.

“El agronegocio arruina nuestra salud”

La cruzada en solitario de Davis contra este alimento hace hincapié en que “el auge de patologías comunes anteriormente estabilizadas se debe al consumo de trigo”, al que se refiere a lo largo de su libro como el “veneno perfecto”. Para el cardiólogo, el valor nutricional de los cereales siempre estuvo sobredimensionado, pero fue a raíz de los avances genéticos iniciados en la década de los 60 cuando “se convirtieron en perjudiciales para la salud”. Según defiende este, ahora contienen una nueva proteína llamada gliadina que actúa como un opiáceo. Esta estimularía el apetito, dice, hasta el punto de que “nos hace consumir una media diaria de 440 calorías, por lo que si sumas esta cantidad a los 365 días que tiene un año, el sobrepeso será inevitable”.

Los diabéticos que eliminaron el maíz de su dieta superaron la enfermedad en tan solo tres meses

Pese a sus convicciones, el cardiólogo se muestra pesimista sobre la posibilidad de establecer algún tipo de limitación a la producción industrial del grano. “Económicamente no sería factible porque el trigo tradicional produce menos kilos por hectárea que el transgénico”. Sin embargo, apela a la concienciación de los consumidores para reducir su consumo. Para animar a dar este paso, Davis sugiere comer “alimentos de verdad”, como frutas, carnes, pescados y verduras. Es decir, “los menos susceptibles a sufrir modificaciones genéticas para engordar el agronegocio”, pues dice que el 90% del trigo ya es transgénico y que en pocos años supondrá el 100% de las cosechas.

En Wheat Belly, el médico no deja títere con cabeza al criticar también las lógicas que mueven a los nutricionistas y a los defensores de los alimentos ecológicos. “Todo lo que se propone es reemplazar la comida basura por otra menos mala. Esto es como si fumo cigarrillos sin filtro y me paso a otros que sí los tengan porque se consume menos nicotina. Un error porque no dejamos de hacer daño a nuestra salud, simplemente aminoramos parcialmente sus efectos. Lo que yo propongo es modificar radicalmente los hábitos alimenticios dejando de comer este tipo de productos y ya veremos cómo en un corto periodo de tiempo nuestra salud experimenta un beneficioso cambio”.

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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19blogdisidente 22/05/2013 | 13:06

Podéis leer más sobre el Dr. William Davis y sus opiniones sobre los efectos del trigo moderno en la salud en esta entrevista traducida al español:
http://blogdisidente.com/2013/04/21/barriga-triguera-entrevista-con-el-dr-william-davis-parte-1/
Un saludo,
Mónica.

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18Cascorro63 24/11/2012 | 10:48

¡Que frustración, la de tanta gente empeñada en no morirse, si la vamos a palmar igual! ¿Conocen ustedes a alguien con 200 0 300 años, cualquiera que sea su dieta? Desde hace más de siglo y medio la esperanza de vida no ha hecho más que aumentar y actualmente, a pesar de las modificaciones genéticas que ustedes quieran, en los países "ricos" la peña vive una media de 70-80 años. A principios del siglo XX andaban por los 45.
Lo que hace daño de verdad es no comer [por supuesto los abusos se pagan, pero como dice el refrán: "morra la marta, morra farta"].

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17imedga 23/11/2012 | 20:14

#11 No sea Vd. demagog@, no pongo en duda que en España haya muchas personas con necesidades apremiantes, pero nadie hasta el punto de no tener pan, a ver si se entera Vd., en los centros de asistencia dan algo más que pan

Lo mismo cabe decir de los millones de hambrientos que según Vd hay en el mundo, le aseguro que no es por falta de pan.

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16gaucho 23/11/2012 | 18:53

Los que están en el punto de mira son el trigo, el maíz y la soja transgénicos y apuntan específicamente a una compañía en concreto que tiene el monopolio. Como aquí somos pobres, ya que las otras variedades de trigo son más caras, tendremos que atiborrarnos de carminativos.

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15el nene 23/11/2012 | 18:26

Seguro que algún interés económico hay detrás de este artículo, que será solo el primero de una larga serie de ellos en todos los medios para tratar de influir en la opinión pública, como sucedió hace bastantes años con el aceite de oliva [los norteamericanos tenían que "colocar" el de girasol] y luego la campaña contra el pescado azul.

Y si en algo el trigo nos perjudica, será por la manipulación genética, y la cantidad de m...rda que le meten a todos los cultivos.

Ni caso.

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14da1 23/11/2012 | 18:00

¿ Que credibilidad se le puede dar a un artículo que hablando de trigo colocan una foto de maiz ? cero patatero.

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13cayosuetonio 23/11/2012 | 17:16

Esta pseudociencia que aparece en estos pseudoartículos creo que es peligrosa. Puede llevar a gente a conductas de alto riesgo para su salud.
Hay todo tipo de recetas para sanar enfermedades: desde homeopatía hasta beber agua de mar o alimentarse del sol. Todas tienen el mismo rigor científico: ninguno. Generalmente lo que hay detrás es algún interés crematístico.

Seamos escépticos. Incluso las noticias con alguna base científica suelen estar manipuladas.

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12newyear 23/11/2012 | 16:02

Pues si, están hablando de trigo y hay un foto de maíz. El foto esta mal.

También, el articulo tiene que explicar si es todo tipo de trigo. Por ejemplo trigo integral natural [no TG], o todo tipo refinado. Por cierto, la obesidad infantil en España es de bollería industrial. Trigo refinado con azucar refinado y grasas malas.

Para comer bien, no es caro.

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11Maye 23/11/2012 | 14:52

Espero que esto no se lo diga a los miles de personas que pasan hambre en nuestro país [por no hablar de los millones de hambrientos que hay en el mundo].

Dada la crisis económica que vivimos, a veces noticias como ésta me parecen auténticas obscenidades. Y si no, que se lo pregunten a esos padres que no tienen para dar de comer a sus hijos, y los llevan a centros de caridad para que puedan comer ¿pan con pan? ¡Ah!, que es comida de tontos. Pues sí, pero si con ello puedes llenar el estómago, bienvenidos sean los cereales.


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10Orwell1984 23/11/2012 | 14:36

Lo que no entiendo es la fotografía, ya que es una plantación de maíz y aquí mayoritariamente se habla de trigo

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