Martes, 23 de julio de 2013

LO OCURRIDO AL GENERAL PETRAEUS ES MUY COMÚN

Sexo en el lugar de trabajo: “La historia siempre es la misma. Y termina igual”

Sexo en el lugar de trabajo: “La historia siempre es la misma. Y termina igual”
Flirtear en el trabajo es muy habitual, y ocasiona numerosos problemas. (Corbis)
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Hasta hace solo unas semanas el general David Petraeus era un héroe para gran parte de los ciudadanos estadounidenses. Fue uno de los líderes más destacados de las operaciones militares de las guerras de Irak y Afganistán, y desde el año pasado era director de la todopoderosa agencia de inteligencia estadounidense, la temida CIA. Pero, como ha quedado atestiguado a lo largo de la historia, cualquier persona, por poderosa que sea, puede caer en desgracia por un asunto de faldas.

El de Petraeus no es un caso de adulterio especialmente original, pero demuestra hasta qué punto las relaciones sexuales extramatrimoniales, que no dejan de ser algo común en las sociedades contemporáneas, se vuelven una bomba de relojería cuando suceden en ambientes laborales, y más aún si tu oficina es un cuartel, un ministerio o, como bien sabe Bill Clinton, la Casa Blanca.

De los 3.500 casos a los que ha tenido acceso, sólo 11 aventuras tenían lugar en oficinasPara la psicóloga Helena Thomas, especialista en psicología del trabajo, hay que tener en cuenta que este tipo de asuntos son mucho más polémicos en EEUU y está convencida de que lo que le ha ocurrido al general Petraeus nunca habría resultado escandaloso en España: “Aquí sucedió con un vicepresidente del Gobierno y no pasó absolutamente nada. Estas cosas no nos llaman tanto la atención como en el mundo anglosajón. A veces salen casos a la luz, pero no les damos tanta importancia, no se ve como algo estrictamente malo”.

Petraeus, un estadounidense típico

La periodista Arianne Cohen ha estado cuatro años recopilando diarios sexuales de los americanos, en los que cuentan sus experiencias sexuales extramatrimoniales. El caso de Petraeus, tal como ha explicado en Bloomberg Businessweek, no le ha sorprendido en absoluto. De hecho, asegura que el exdirector de la CIA es, en realidad, un estadounidense “típico”, pues muy pocas personas son capaces de acostarse solo con una persona durante 38 años. De acuerdo con el censo de EEUU, la mayoría de matrimonios terminan mucho antes de cumplir las bodas de plata. Los divorcios ocurren, de media, a los ocho años de casado. Y, según Cohen, en aproximadamente la mitad de los matrimonios de larga duración, como el de Petraeus, al menos una de las partes cuenta con un amante.  

Lo que no es tan normal, según esta periodista, es que Petraeus mantuviera relaciones en el lugar de trabajo. De los 3.500 diarios a los que ha tenido acceso, sólo 11 aventuras tenían lugar en oficinas. Aunque los compañeros de trabajo son los sujetos más habituales de las aventuras extramatrimoniales, cada vez es menos común que los encuentros tengan lugar en el propio centro laboral. Algo que tiene mucho que ver con la actual constitución de las oficinas, lugares en los que apenas hay ya despachos y la intimidad brilla por su ausencia. Petraeus, en cualquier caso, no debió considerar esto un problema, dado que era el jefe de una organización vetusta, súper segura y cuyo único jefe era el presidente de los EEUU. Craso error. El presidente de la CIA no pudo evitar que el FBI leyera sus correos electrónicos, en una operación tan enrevesada como polémica, que aún sigue ocupando la primera plana de todos los diarios estadounidenses.

¿Tan malo es tener sexo en el trabajo?

Aunque todavía tendrá que pasar un tiempo para que conozcamos toda la historia de Petraeus, lo que sí parece claro es que mantuvo una relación con su biógrafa, Paula Broadwell, una historia que tiene todos los elementos prototípicos de los affaires del ámbito laboral. La historia suele ser siempre la misma, una joven ambiciosa, con ganas de escalar profesionalmente, acaba en una relación con un jefe o líder en posición dominante, que le saca unos cuantos años –20 en el caso concreto de Petraeus–. Las historias suelen acabar mal para las dos partes, pero es difícil establecer quién es el bueno o el malo de la historia.  

Para Thomas hay que tener mucho cuidado al mezclar el amor con el trabajo. Aunque las relaciones amorosas en el trabajo no son siempre negativas, es un ámbito en el que pueden surgir muchos malentendidos y donde se dan muy fácilmente situaciones de acoso. ¿Qué pasa si tienes una aventura con tu jefe y no quieres que vaya a más? ¿Estarías dispuesto a continuar por miedo a represalias? Es lo que le sucede a muchas personas, y es el tipo de asuntos que es mejor evitar. La mejor solución, para la psicóloga, es hablar de estos temas con franqueza y dejar las cosas claras desde un principio.

El 13% de la población española en activo conoció a su pareja en el lugar de trabajoEste tipo de problemas es tan común que incluso ha llegado a las aulas de los MBA. Leigh Hafrey, profesora de la Sloan School of Management –la escuela de negocios del MIT–, ha explicado en el blog Getting In que las escuelas de negocios tienen la responsabilidad de enseñar a sus estudiantes a lidiar con los diferentes problemas éticos que surgen en los entornos empresariales, y el sexo con los compañeros de trabajo es uno de ellos. Hafrey es clara al respecto: los affaires en el trabajo no son positivos, y deben evitarse, por lo que invita a sus alumnos a mantenerse atentos ante cualquier tipo de situación embarazosa. Una opinión que comparten la mayoría de multinacionales estadounidenses que prohíben explícitamente que los empleados mantengan ningún tipo de contacto amoroso. 

Para Thomas no tiene demasiado sentido prohibir que esto ocurra, pues ha pasado toda la vida y seguirá pasando, y forzar a que se mantengan las relaciones en secreto solo puede dar pie a que el problema vaya a mayores. Por eso insiste en que es importante tratar estos asuntos de forma madura, viendo si se trata de un pasatiempo o de algo que puede llegar a ser una relación estable. Al fin y al cabo, un gran número de personas han conocido a su amor en la oficina. En concreto, según un estudio realizado por el CIS, el 13% de la población española en activo conoció a su pareja en el lugar de trabajo. 

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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3luchs 16/11/2012 | 23:01

Txorradas. Lo que se hizo para joé, que se joa joiendo.
Bobadas de la doble moral americana, ya que son tan "metodistas" que la cagan. Si en España pasara eso......................................................................................

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2el Valen 16/11/2012 | 16:03

Gran frase de amigos en el bar: donde llenas la olla no metas la ...

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1pinpinelaescarlata 16/11/2012 | 09:41

Mata Hari sigue viva

Lo fundamental no es la infidelidad, tan castigada en la puritana sociedad USA, en el fondo subyace que es un miembro importante de la seguridad nacional.

El sexo cuando se sube a la cabeza... Es peor que el alcohol.

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