09/10/2012
(06:00)
La escritura creativa es una capacidad innata a cada persona. Su aprendizaje resulta prácticamente imposible, al menos para llegar a convertirse en un novelista de éxito, si no se cuentan con antecedentes familiares. Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores de la Universidad de Yale, en colaboración con la Universidad Estatal de Moscú, tras analizar las aptitudes literarias de medio millar de niños, con edades que oscilaban de los 8 a los 17 años y compararlas con las de sus padres.
El peso del componente hereditario frente al ambiental ha quedado reflejado en los resultados del estudio, en el que se valoraron diferentes aptitudes, como la originalidad, la calidad narrativa, la sofisticación en la selección de las palabras o el uso creativo de los conocimientos previos. Posteriormente, los datos obtenidos se compararon con los resultados de los test de inteligencia y los informes sobre los hábitos de lectura y la cultura del resto de miembros de la familia.
Familias de escritores
Partiendo de la inteligencia y los antecedentes familiares, los investigadores establecieron un método científico para calcular el grado de creatividad de los participantes en el estudio, concluyendo que la herencia era determinante para poder triunfar en el mundo literario. Otra de las conclusiones del estudio es que hay ciertos arquetipos literarios que se trasmiten de padres a hijos. De este modo, algunos rasgos muy característicos de su escritura se reproducen generacionalmente, como puede ser el caso concreto de Caroline y Charles Todd o de Iris y Roy Johansen (madre e hijo en ambos casos).La familia Waugh cuenta ya con cuatro generaciones de destacados novelistas
A pesar de que escasean las investigaciones específicas sobre la etiología de la escritura creativa, se reconoce con cierta facilidad las semejanzas literarias entre los miembros de una misma familia, como se puede comprobar en las generaciones más destacadas de escritores, según explican los autores de la investigación. La familia Waugh, por ejemplo, cuenta ya con cuatro generaciones de exitosos novelistas, entre los que sobresale Evelyn Waugh (Merienda de negros o ¡Noticia bomba!). Estos casos ya apuntaban a una tendencia hereditaria a la hora de crear relatos de ficción, una hipótesis confirmada por los resultados del estudio.
El entorno familiar debe estimular la creatividad desde la autonomía
El experimento consistió en pedirles a los participantes que escribiesen una serie de relatos sobre el mismo tema. A los más pequeños se les propuso que la trama del relato versase sobre los elefantes y la invisibilidad, la de los adolescentes se centraba en la experiencia en una máquina del tiempo y la visita a un mago, mientras que los adultos escribieron sobre la visión del mundo exterior de un insecto y la vida en un planeta inventado llamado “Priumliava”. Las historias se clasificaron en función de diferentes criterios relacionados con la originalidad narrativa, se puntuaron, y se compararon con los de sus padres o hijos.El aprendizaje de la creatividad se limita a la primera etapa vital, hasta los diez años
Estos resultados también refuerzan el papel del entorno familiar a la hora de estimular y potenciar la capacidad de inventiva que permita a los niños un pleno desarrollo de la personalidad para enfrentarse correctamente a los desafíos impuestos por la sociedad. Un talento en el que influye el aprendizaje, pero solo en las primeras etapas de crecimiento. De ahí la necesidad de fomentar actitudes que permitan generar puntos de vista propios, para lo que serán de gran utilidad las conversaciones reflexivas, los juegos relacionados con la inventiva o los desafíos y retos, siempre y cuando se hagan en un marco de libertad para opinar y expresar lo que realmente se siente. Cuanto más cerrado sea el entorno, menos se desarrollará la capacidad creativa de los niños y, por tanto, tendrán una menor autonomía y una deficiente capacidad para adaptarse a las diferentes situaciones vitales. Unas cualidades que se seguirán repitiendo generación tras generación.
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COMENTARIOS
11Malinche 26/10/2012 | 22:43
Creo que el becario que ha escrito esta memez ha estudiado poca literatura. Ni el padre de Cervantes era novelista, ni el de Shakespeare era dramaturgo, ni el de Miguel Hernández era poeta, por citar sólo algunos ejemplos. Podría seguir con otros muchos, como Cela, García Márquez... pero no merece la pena.
8Mateo Ricci 09/10/2012 | 14:09
#5 No existe un "gen de la creatividad", que se sepa a día de hoy.
Un entorno favorable ayuda: si un niño o joven ve unos "railes trazados" sobre el futuro, afronta su actividad con mayor seguridad en si mismo.
Una predisposición genética puede facilitar las cosas: mejor percepción acústica, etc... hoy día no está nada claro.
Una inteligencia estimulada de modo precoz también contribuye: casos como los de Mozart son un buen ejemplo
Pero toda esta combinación falla si el sujeto no se pone manos a la obra. Éste paso [y no otro] es lo que marca la diferencia entre los pocos creativos [artistas o innovadores] y la miríada de "genios fallidos" que nos rodean.
Finalmente el título de este artículo es como para no seguir leyendo.
5alekhine 09/10/2012 | 10:56
#3 Coincido en que el artículo no es coherente con la realidad, y podría calificarse de muy malo.
No obstante la genética influye, y hay cientos de ejemplos. Es más la genética sí que produce sinergias inesperadas, y a veces no provenientes de los padres, sino de los abuelos, bisabuelos, etc. Ya sabe, el famoso refrán de "De tal palo tal astilla", que sucede a veces y a veces no.
¿Heredó Mozart su genio de su padre-madre? o fué que su mente fué bombardeada desde 1 o 2 años con solo música, técnicas, escritura y ciencia musical, etc, por un padre obsesionado con hacer de su hijo lo que él no pudo ser. O el padre de Johann Sebastian Bach, Johann Ambrosius Bach, era un talentoso violinista y trompetista en Eisenach, que enseñó a su hijo a tocar el violín y el clavecín. Los tíos de Johann Sebastian eran todos músicos profesionales, desde organistas y músicos de cámara de la corte hasta compositores.
Esto es así. No quiere decir que uno no intente hacer o destacar en algo diferente a la actividad de sus padres, y tenga éxito, pero en general la predisposición genética es importante pero no indispensable.
4cachapa 09/10/2012 | 10:16
totalmente de acuerdo con los anteriores comentarios...una absoluta estupidez...cuantos hijos de grandes escritores han repetido el nivel de sus progenitores...ninguno. Escritores mediocres con hijos escritores mediocres es lo habitual. DEJEN EL ESPACIO EN BLANCO.
2phc 09/10/2012 | 07:40
Vaya por delante que no he pasado del título, pero me ha parecido tan absurdo que creo que no merece la pena leer más.
Justo hoy hay una entrevista a Botero cuyo padre de dedicaba al comercio. ¿Cómo puede salir un pintor de un comerciante?
La historia está llena de artistas que han nacido de padres dedicados a otras cosas mucho menos creativas. En una misma familia con la misma herencia genética un hermano puede optar por ser ingeniero y el otro por ser pintor. No reconocer la individualidad del ser humano es tan pueril que no hay que perder el tiempo en argumentarlo.
En fin, que yo comprendo que es difícil rellenar tanto espacio en un periódico pero casi mejor dejar un trozo de pantalla en blanco que escribir este tipo de bobadas.