31/08/2012
(06:00)
Un telescopio espacial de la Nasa, el Wide-field Infrared Survey Explorer (WISE), ha descubierto millones de agujeros negros en todo el universo y galaxias extremadamente lejanas, conocidas como hot dogs o galaxias oscurecidas por el polvo, según un comunicado remitido por la Agencia Espacial Norteamericana.
El Wide-field Infrared Survey Explorer ha escaneado todo el cielo con rayos infrarrojos, desde diciembre de 2009 hasta febrero del pasado año, capturando millones de interesantes imágenes. De ellas se revela la existencia de una cantidad inimaginable de agujeros negros (2,5 millones más de los que se calculaban), los cuales podrían acabar engullendo a otras estrellas, tales como el Sol. “La mina de oro de los agujeros negros” fue la denominación que le dio a este descubrimiento el científico de la Nasa Daniel Stern.
Una información especialmente relevante porque permitirá a los astrónomos un mejor conocimiento de los procesos de formación de las estrellas y entender cómo las galaxias y los agujeros negros crecen y evolucionan juntos.
El telescopio también ha sido capaz de identificar un millar de galaxias "calientes y superluminosas" situadas en su gran mayoría a 10.000 millones de años luz de la Tierra. "Son dos veces más calientes que las galaxias convencionales y cien billones de veces más luminosas que el Sol, según explicó Stern. Su característica principal es que influyen activamente en la formación de estrellas. Un gran paso para la ciencia, ya que dos terceras partes de estas formaciones nunca antes habían sido detectadas porque el polvo bloqueaba su luminosidad, lo que las hacía invisibles para el resto de telescopios convencionales.
Descifrando el dilema del huevo y la gallina
En las estampas fotografiadas por el telescopio Wise, la luminosidad de las galaxias parece débil, aunque los astrónomos sostienen que son “increíblemente brillantes”, ya que las capas de polvo cósmico las ensombrecen. Otro de los astrónomos que han participado en el proyecto Wise, Peter Eisenhardt, destacó que este descubrimiento podría poner patas abajo el corpus teórico existente sobre la creación del universo: “Los agujeros negros podrían haberse formado antes que las estrellas”. Una explicación que acompañó utilizando el símil del huevo y la gallina, pues “ahora estamos casi seguros de que fueron antes los huevos”.El análisis de las fotografías ayudará a entender mejor el proceso de formación del universo
Eisenhardt pidió cautela a la hora de extraer conclusiones de estos sorprendentes datos hasta que no se analice pormenorizadamente toda la información gráfica proporcionada por el telescopio. De hecho, la comunidad científica siempre mantuvo que el proceso de formación de los agujeros negros comenzaba tras la extinción de una estrella (enana blanca). Un colapso producido tras varios miles de millones de años de vida, coincidiendo con el momento en el que las gigantes rojas comienzan a ejercer fuerza sobre sí mismas, originando una masa concentrada en un pequeño volumen. En este punto la atracción gravitatoria sobre sí misma acaba convirtiéndola en un agujero negro con una fuerza tal, que es capaz de atrapar hasta la propia luz. Al menos, así lo habían explicado hasta ahora los astrónomos, pero el análisis de las fotografías del Wise podría cambiar por completo estas teorías. Al tiempo.
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COMENTARIOS
3Iro Solo 31/08/2012 | 20:00
#1 Estimado escorpión,
una enana marrón es un astro compuesto, fundamentalmente, de hidrógeno con una masa comprendida entre, aproximadamente, 7 y 10 veces la de Júpiter [insuficiente para alcanzar la masa crítica que permitiría iniciar la reacción de fusión nuclear que daría nacimiento a una estrella].
Aunque su tamaño es colosal, si lo comparamos con un planeta, resulta minúsculo al lado de la más pequeña de las estrellas. Por tanto, una enana marrón nunca puede derivar de una estrella y no puede ser considerada, si se me permite la analogía, un "cadáver" estelar [como si lo son los agujeros negros o las estrellas de neutrones]sino que más bien debería ser considerada como un "aborto" estelar.
P.D. Existen fundadas sospechas de que nuestro sol formaría parte de un sistema binario cuya otra componente sería, precisamente, una enana marrón.
Saludos cordiales.
2Duke Atreides 31/08/2012 | 14:42
#1 A su vez, también hay que matizar su post aludiendo a las supernovas Tipo 1A.
Saludos
1escorpion 31/08/2012 | 10:43
..."proceso de formación de los agujeros negros comenzaba tras la extinción de una estrella [enana blanca].".
Sinceramente, no se que pinta esa aseveración entre paréntesis de que le origen de los agujeros negros han de ser necesariamente procedentes de una enana blanca.
La secuencia de formación de un agujero negro procede directamente del colapso de una estrella supermasiva [por lo menos de 2.5 veces la masa del Sol] que, pasando por la fase de supernova, acaba colapsándose sobre si misma, hasta llegar a formar un pulsar y/o un agujero negro, según las circunstancias.
Sin embargo, una enana blanca JAMAS derivará en un agujero negro. Su fin definitivo será ser una enana marrón, donde su capacidad de generar energía se ha reducido casi a O, y no deja de ser un montón de escombros estelares. Y esto es lo que sucede a estrellas poco masivas [menos de 2.5 veces la masa del Sol], como nuestro Sol, cuyo final será la formación de una nova, para explosionar a continuación y generar una enana blanca, paso previo a ser una enana marrón. Y fin del capítulo.
Un poco más de rigor científico a la hora de elaborar estos artículos no vendría mal.