10/08/2012
(06:00)
Aunque los cuerpos delgados siguen protagonizando la mayoría de los anuncios, y la delgadez es vista como la estética corporal ideal, cada vez hay más gente obesa. Algo que, según una nueva investigación llevada a cabo por la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, podría tener más que ver con la psicología de lo que parece. Tras analizar la evolución de más de un millar de jóvenes desde 1995 hasta la actualidad, los científicos noruegos han llegado a la conclusión de que aquellos adolescentes que tienen un peso normal, pero perciben que están gordos son más proclives a sufrir sobrepeso u obesidad, de adultos. Aunque la relación entre la percepción de la obesidad y su incidencia real ha sido ampliamente tratada, este es el primer estudio que analiza la relación entre el peso percibido y el real a través de un seguimiento preciso de la evolución de los adolescentes.
La búsqueda perpetua del cuerpo ideal
Probablemente hay muchas razones diferentes, y complejas, que podrían explicar por qué un adolescente que piensa que está gordo, aunque no lo esté, acaba teniendo sobrepeso de adulto. Una de ellas es el estrés psicosocial que, según los investigadores, podría estar relacionado sobre todo con el aumento de la grasa abdominal. “Los jóvenes que se ven a sí mismos gordos”, explica Koenraad Cuypers, uno de los autores del estudio, “normalmente cambian sus hábitos alimenticios saltándose comidas. Renunciar al desayuno, por ejemplo, es una práctica habitual que, según muchas investigaciones, conduce a la obesidad”.
La presión que sentimos por pensar que estamos gordos conduce a hábitos poco saludablesTampoco es saludable seguir una dieta que no puede mantenerse en el tiempo. Se trata de un comportamiento muy habitual entre los jóvenes que se ven presionados por el entorno para adelgazar, y que acaba siendo contraproducente, ya que el cuerpo se esfuerza por mantener el peso que tenía antes de empezar la dieta y en cuanto se renuncia a ella se acaban ganando kilos.
Los investigadores, además, aseguran que el estrés psicosocial, la presión que sentimos por estar gordos, es tan poderoso respecto al aumento de peso, que ni siquiera se ve compensado por la práctica de ejercicio.
Un problema que afecta más a las mujeres
Entre 1995 y 1997 la universidad noruega encuestó y midió a 1196 adolescentes con un peso normal, a los que volvió a analizar pasada una década, cuando estos ya tenían entre 24 y 30 años. La mitad de ellos seguían conservando un peso saludable, pero la otra mitad habían desarrollado obesidad o sobrepeso.
Los investigadores observaron que el 59% de las chicas que se veían gordas de adolescentes acabaron teniendo sobrepeso, según el Índice de Masa Corporal, en contraste con el 31% de las chicas que no se consideraban gordas y acabaron, de todas formas, teniendo sobrepeso. El porcentaje es muy distinto cuando se trata de los chicos, principalmente porque ya en la primera encuesta, siendo adolescentes, sólo un 9% se veía gordo, un porcentaje mucho menor al de chicas, que era del 22%.
Los medios de comunicación inciden más en el peso de las chicas que en el de los chicosUna explicación para esta diferencia de género, tal como explica el estudio, podría residir en que los medios de comunicación inciden más en el peso de las chicas que en el de los chicos. “Las niñas, por lo tanto, experimentan más estrés psicosocial para conseguir el cuerpo ideal”, explica Cuypers. Según el científico la sociedad debería dejar de centrarse en la importancia de tener más o menos peso, para poner el énfasis en promover hábitos alimenticios saludables, “como comer de forma variada”. En su opinión, también sería positivo promover buenos hábitos de sueño, así como animar a los adolescentes a tener una vida menos sedentaria, promoviendo, por ejemplo, que vayan andando al instituto.
Según Cuypers, “la visión del sobrepeso debe cambiar para que los jóvenes tengan una idea más realista de lo que es normal. En la escuela se debe hablar de cómo son los cuerpos normales e insistir en que son bellos tal como son”.
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COMENTARIOS
5andrenio 10/08/2012 | 18:41
Desayunan cereales azucarados con leche, almuerzan y meriendan bolleria y chuches, comen y cenan fritos, rebozados y empanados cargados de grasas con pan.....todo esto unido a la falta de ejercicio, se pasan el dia sentados en clase y en casa, jugando con la consola, delante del ordenador o viendo la tele, se desplazan en coche o bus al colegio..., no es dificil entender porque nuestros jóvenes andan sobrados de peso. La hora del recreo en cualquier centro educativo es especialmente clamorosa: ya no solo han disminuido los alimentos mas o menos saludables de la dieta mediterranea [bocadillos de pan blanco con jamon, queso, o mortadela] si no que estos han sucumbido ante la bolleria: palmeras, napolitanas, suizos, croissants, etc., o los aun peores de la bolleria industrial que se compran envasados: donuts, gofres, etc. Lo mejor para el almuerzo y la merienda es la fruta y los frutos secos.
http://www.dietapaleolitica.es/
3ricardosantiago 10/08/2012 | 14:00
#2 Utilizar a la salud como excusa para obligarnos a estar delgados empieza a ser cansino...
y los hombres tenemos la presión que tenemos, pero lo de las mujeres es alucinante...
les encantaría ser planas, sin culo y rectas...
a la que aparece una chica con curvas y que no marca costillar, todos a por ella, por gordita...
es una verguenza que insistamos de una forma tan necia.
la gente debe comer sano, y debe cuidarse, pero el mundo real es como es...
les recomiendo que vean la CNN... encontraràn presentadoras de todo... hay una Señora del tiempo que està bien rellenita, y no pasa nada... en españa es imposible...
los kilos son un problema, pero marcar osamenta no es de recibo...
por eso las niñas de 12 se quejan de que tienen culo o tetas, porque quieren ser tablas de planchar...
2jotamml 10/08/2012 | 11:13
#1 que una realidad no sea tal, al menos no mayoritariamente, no significa que no sea un bien en sí misma
la obesidad es una enfermedad, la delgadez es saludable
otra cosa son determinadas paranoias del mundo de la moda [generalmente al dictado de tipejos que desprecian a las mujeres], cuyos modelos son aberrantes, tan aberrantes comparados con una delgadez saludable, como la obesidad mórbida comparada con un par de quilos de más
afirmar que estar delgado es menos una condición deseable que el producto de la dictadura mediática actual, es lo mismo que afirmar que la higiene diaria es un ejemplo de pijerío y afectación, o que la educación general, dado en apestoso nivel de resultados, debe ser estigmatizada
el hecho, lamentable y desmoralizador, de que en determinados ámbitos mediáticos algunos gurús de la ambigüedad hayan perdido la chaveta no justifica que en el otro bando haya que santificar la grasa
la obesidad es tan enfermedad como la anorexia, tan criminal e igual de repugnantes y costosos su efectos